YOLO: Crystal Fantasies

V.O: YOLO: Crystal Fantasies 2020
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  • Animación

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“Los dibujos animados son cosa de niños pequeños, mimimimi”. Eso es lo que debían pensar Matt Groening y Seth MacFarlane cuando crearon Los Simpson y Padre de Familia, dos producciones que demostraron en Estados Unidos que también se podían tratar temas tan adultos como la política a través de la animación. Y, una vez abrieron la veda, llegaron series para mayores cada vez más locas. Ese es el caso de YOLO: Crystal Fantasy.

La serie nos traslada a la misteriosa y extraña ciudad de Wollongong, Australia. Allí conoceremos a dos jóvenes y fiesteras amigas: Sarah y Rachel. Sarah solo quiere ser aceptada socialmente y encontrar el amor. Todo lo contrario que Rachel, que lo único que desea es fiesta, desenfreno y mucho caos. Dos actitudes que les harán chocar en más de una ocasión.

Juntas se embarcan en un viaje a través de la surrealista tierra plagada de extrañas criaturas que es Australia (nunca antes la habían descrito con tanta precisión) en busca de nuevas experiencias, pasarlo bien, “good vibes” y un horóscopo esperanzador. Porque ya sabéis lo que dicen: You Only Live Once (o "Solo se vive una vez", como cantó Azúcar Moreno).

Esta locura no podía salir de otro lado que del estudio de animación Adult Swim, que se ha popularizado gracias al humor negro e irreverente y las tramas alocadas de series como Robot Chicken, Aqua Teen Hunger Force o su gran éxito, Rick y Morty. De hecho, YOLO: Crystal Fantasy está íntimamente relacionada con esta serie.

La conexión entre ambas viene dada por el creador de la australiana, Michael Cusack. El animador se hizo un nombre en Internet con la webserie Damo and Darren, con la que atrajo los focos a escala internacional. Gracias a esto dirigió Bushworld Adventures, un cortometraje protagonizado por Rick y Morty bajo encargo de Justin Roiland, uno de sus creadores.

Conociendo como lo hacemos a Rick y Morty, ya sabemos a qué atenernos con esta serie en la que el pilar fundamental es el humor negro, absurdo, irreverente y extremo. Es de ese tipo de obras que no tiene término medio, o la amas o la odias. Los más acostumbrados a bucear en este tipo de series estarán encantados, los que no probablemente se pregunten: “¿por qué?”.

YOLO: Crystal Fantasy evoluciona a lo largo de la serie del delirio por el delirio hacia algo más profundo. Sin llegar a ser comparable con la gran obra maestra de la animación reflexiva para adultos que es BoJack Horseman, sí que pretende buscar un pensamiento más allá de la locura. Eso sí, sin perder su esencia de extravagancia, violencia y humor negro.

Los seguidores de los trabajos de Adult Swim encontrarán en YOLO: Crystal Fantasy una alternativa a sus grandes series de animación. Una historia sobre la amistad, las expectativas vitales y la juventud contada de una manera tan surrealista, loca y divertida, que no podía transcurrir en otro lugar que no fuese Wollongong, Australia.