Stanley, retrato de un criminal

V.O: Stanley H. 2019
  • 1 temp.
  • Crimen

Ficha técnica

Directores/as:
Tim Oliehoek
Reparto:
Arend Brandligt
,
Jeroen Spitzenberger
,
Jochum ten Haaf
,
Juliette van Ardenne
,
Kendrick Etmon
,
Sieger Sloot
,
Sofie Hoflack
,
Steef Cuijpers
,
Vincent Linthorst
,
Vincent van der Velde
Guionistas:
Jan Harm Dekker
,
Robert Jan Overeem
Ver serie

La ficción de Países Bajos no se ha prodigado mucho por su calidad. Las series neerlandesas tienen poco espacio en el competitivo mercado internacional y es difícil que puedan competir contra los nordic noir noruegos o las últimas incorporaciones de Centoeuropa. Sin embargo, de vez en cuando lo intentan con títulos como Stanley, retrato de un criminal.

Se trata de una ficción sobre la vida de Stanley Hills, uno de los criminales más famosos de Países Bajos. A través de los cuatro episodios que conforman esta miniserie, conocemos las aventuras y desventuras de Stanley y la serie va intercalando momentos del presente de la ficción con flashbacks a su pasado y algunas de sus fechorías.

Se le llama criminal y no algo más específico porque es difícil encasillarle en algún delito en concreto. Stanley lo tocó todo. Comenzó atracando bancos, pero no fue suficiente para él y se vio envuelto en robos de arte, mafia, asesinatos y hasta se convirtió en un capo del narcotráfico neerlandés. Una joyita de persona, vamos.

Pero lo que le catapultó realmente a la fama fueron sus fugas: fue detenido innumerables veces e incluso se escapó de la prisión. Tras una de ellas, decidió retirarse temporalmente y concedió una entrevista televisada desde su escondite, ataviado con gafas de sol y peluca para que no le reconociesen y arrestasen de nuevo. Spoiler: sale mal.

El salto definitivo para permanecer en el imaginario colectivo fue su asesinato en extrañas circunstancias. Stanley colaboraba con la policía en la detención de otro criminal y esperaba en un coche con un micrófono cuando fue tiroteado pese a estar rodeado de policías encubiertos. Nunca se descubrió al autor.

Los encargados de adaptar la vida de este afamado criminal fueron Jan Harm Dekker y Robert Jan Overeem, guionistas de series policíacas populares en Países Bajos como la saga Flikken. Tras las cámaras, el responsable de la dirección fue Tim Oliehoek, que ya había trabajado anteriormente con los escritores de la serie De Zaak Menten.

En cuanto al reparto, para interpretar a Stanley eligieron a Jeroen Spitzenberger, el considerado como el Hugh Grant holandés. Curiosamente, entre el reparto había otro actor que podría haber sido mejor elección para el papel, Victor Brands (que encarna a otro criminal), ya que estuvo tres años en varias cárceles estadounidenses por lavado de dinero.

Con la democratización del mercado internacional de las series, muchos países con poca tradición televisiva han comenzado a potenciar esta industria para intentar competir a medio plazo con otras potencias. Stanley, retrato de un criminal busca seguir dando pasos hacia una ficción de calidad. ¿Lo habrán conseguido con esta?