Outer banks

V.O: 0
  • 1 temp.

Ficha técnica

Ver serie

Si a la fórmula “ricos contra pobres” le añades el interés de Netflix por el mundo adolescente y un contexto paradisíaco, con jóvenes guaperas y tablas de surf, el resultado sería algo parecido a Outer Banks, una serie que desde su estreno —y contra todo pronóstico— se coló entre lo más visto de la plataforma en la primavera de 2020, codeándose en el selecto grupo de La Casa de Papel, Unorthodox o El Hoyo. ¿Qué tendrá para enganchar tanto?

La ficción cuenta la historia de una pandilla de adolescentes de Carolina del Norte, quienes viven sin preocupaciones en un atractivo destino vacacional que los junta con los ricachones que veranean allí cada temporada. Al contrario que estos, los jóvenes son de origen humilde, no tienen dinero pero sí libertad para hacer lo que les apetece en cada momento. Un día, un barco aparece hundido en mitad de la ría, desencadenando toda una serie de turbios y oscuros secretos. Los rumores, además, apuntan a que pertenece a un traficante, por lo que rápidamente se embarcan en su búsqueda para encontrar el dinero que podría esconder. Todo ello sin saber, claro, que no son los únicos que buscan en ansiado tesoro.

Como ya habrán descubierto los más observadores, la serie esconde una palabra nueva que ha llamado la atención de la comunidad seriéfila. Se trata del apodo con el que se hace llamar este grupo de amigos, “The Pogues”. Concretamente, el término “pogue” se refiere a “pogie”, el nombre que recibe un pequeño —y maloliente— pez de poca agraciada presencia que se usa como cebo para la pesca. Lo curioso es que, según cuentan, se trata de la criatura más importante del mar, ya que mantiene unido el ecosistema marino sirviendo para alimentar a los peces que los humanos consumen diariamente. Tal vez esto sea un guiño al trabajo de la clase humilde de la serie, cuya labor es tan desconocida y mal pagada como esencial.

Detrás del proyecto se encuentran los creadores Jonas Pate y Josh Pate, ambos guionistas de la misteriosa Surface, además del novelista Shannon Burke, quien curiosamente trabajó como consultor en Syriana, aquel thriller político protagonizado por George Clooney y Matt Damon. Por otro lado, es interesante mencionar que, según ellos mismos han contado, el trío creativo ha desarrollado la historia de Outer Banks teniendo muy presentes algunas influencias, entre las que destacan series como Ozark, Friday Night Lights o Dawson’s Creek.

Como en otras tantas series juveniles, la pandilla y su paso hacia la madurez son aquí las grandes protagonistas del show. En este sentido, dentro del reparto destacan nombres como: Chase Stokes (Stranger Things), Madelyn Cline (Boy Erased), Madison Bailey (Constantine), Jonathan Daviss (Revolution), Rudy Pankow (Deviant), Austin North (I Didn't Do It) y Charles Esten (Nashville), entre otros.

Otro de los valores de producción de la serie es su magnífica ambientación. La fotografía de J.B Smith, quien ha trabajado en series de renombre como Billions o The Americans, se desarrolla en localizaciones bellísimas, las cuales logra exprimir con acierto, añadiendoles además un sabor ochentero muy cálido y especial. Sin embargo, pese a que la ficción tiene lugar en Outer Banks, situada en la costa de Carolina del Norte; en realidad la serie ha sido rodada en Charleston, la segunda ciudad más poblada de Carolina del Sur.

Pero, ¿se corresponde la buena acogida del público con la reacción de la crítica? Ciertamente, las opiniones son más bien diversas. Entre las reseñas más positivas se encuentran algunas como la de Nicole Hill para Den of Geek, situandola como “una exitosa historia de maduración que se desarrolla en medio de un intrigante misterio”. Otros, como The Hollywood Reporter, son menos benevolentes, calificandola como un producto que “se mueve entre el terreno de lo estúpido, lo ridículo y, en muy pequeñas dosis, lo divertido”.

No obstante, al haberse mantenido durante su primer mes en la lista de los 10 contenidos más populares de Netflix, es seguro afirmar que los adolescentes encuentran irresistible el cóctel —sin alcohol— que propone Outer Banks: peleas entre amigos, misterios, desapariciones, tesoros y, por supuesto, una buena dosis de amor prohibido. Todo ello para dar lugar no solo a un verano inolvidable, sino a una serie entretenida, fácil de maratonear y con un cliffhanger final que te dejará sin poder quitarte el bañador hasta la segunda temporada.

Capítulos que no te puedes perder:

  • 1x04. 'Spy Games'
  • 1x06. 'Parcel 9'
  • 1x08. 'The Runway'
  • 1x10. 'The Phantom'