'Vigil: conspiración nuclear', el trepidante thriller salvado por una historia de amor
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'Vigil: conspiración nuclear', el trepidante thriller salvado por una historia de amor

'Vigil: conspiración nuclear' termina su temporada en Movistar+ con un capítulo repleto de tensión que pone, también, de relieve lo que le ha diferenciado de los otros thrillers adictivos facturados por BBC: la historia de amor entre sus dos policías protagonistas.

Por Marina Such - 18 Oct 2021

BBC se ha vuelto experta en entregar todas las temporadas un thriller muy adictivo que tiene a todo el país en vilo esperando su resolución. Bodyguard, las nuevas entregas de Line of Duty y, ahora, Vigil: conspiración nuclear consiguen establecer récords de audiencia con tramas en las que nunca puedes fiarte del todo de ningún personaje, donde aguarda un nuevo giro inesperado al final de cada episodio y en las que sus protagonistas se enfrentan a dilemas éticos cruciales para resolver el caso.

Las tres están producidas por World Productions (responsable también de Los crímenes de Pembrokeshire) y operan en un nivel de realidad ligeramente aumentada. En Vigil, la evolución de todos esos intentos de sabotaje del submarino podría resultar increíble en cualquier otra serie, pero aquí se construye muy claramente el mundo en el que la detective Amy Silva (Suranne Jones) se mueve y, dentro de sus reglas, funcionan del mismo modo que lo hace la conspiración que va destapando en tierra el otro polo de la ficción, la detective Kirsten Longacre (Rose Leslie).

'Vigil' construye el ambiente claustrofóbico de su submarino.
'Vigil' construye el ambiente claustrofóbico de su submarino.

El misterio está bien construido y la situación en el submarino adquiere en ocasiones tintes de película de terror (el último episodio tiene una escena sacada directamente de un tenso slasher), pero no puede negarse que ya estamos acostumbrados a estos thrillers y, aunque sean muy adictivos, corren el riesgo de perder el factor sorpresa. Hasta podríamos decir que la serie está a punto de implosionar bajo el peso del comentario sobre la polémica en Escocia acerca de la presencia de armas nucleares en sus aguas.

La receta de Vigil para escapar de esa trampa es una que en pocas ocasiones ocupa el centro de estas historias: apostarlo todo a la relación sentimental entre sus dos mujeres protagonistas.

Sobre el final de 'Vigil' (con spoilers)

Durante toda la investigación en el submarino, Amy ha recibido los mensajes codificados de Kirsten con la información que va descubriendo sobre la muerte del operador de radar Craig Burke (Martin Compston). Para que solo ella pueda entender ese código, Kirsten hace referencias a la historia pasada entre las dos, una historia de amor en la que Amy carga con el peso de una tragedia (su novio muere en accidente de tráfico y ella pierde la custodia de la hija de él, que estaban criando juntos) y con las dudas que le genera haberse enamorado por primera vez de otra mujer.

Esas dudas y el temor de Amy a estar más conectada con sus propios sentimientos terminan por romper la relación. Pero los rescoldos siguen ahí. Los flashbacks que muestran cómo Amy y Kirsten se enamoran, y por qué acaban separándose, resultan cruciales para el devenir de la serie. Amy solo podrá encontrar al saboteador del HMS Vigil, y salvar su propia vida, si rompe su propia regla de que un buen detective nunca debe dejarse llevar por su sentimientos, que tiene que cogerlos y encerrarlos en uno de los tubos de lanzamiento de torpedos. Debe reconocer lo que siempre ha sentido por Kirsten y dejar de tenerle miedo. Curiosamente, su rescate llega cuando transmite para todo el submarino, en código Morse, la frase "te quiero".

Vigil traza con cuidado el retrato de ambas mujeres, la confianza de Kirsten contra la inseguridad emocional de Amy, disfrazada de competencia profesional. Se asegura de que nos quede claro que ahí es donde descansa lo que de verdad está en juego, en la posibilidad de que Amy reconozca que estar sola no es una opción para ella. Sí, todos deben evitar que los secretos del programa nuclear británico caigan en manos enemigas, aunque los tripulantes de Vigil no sean, precisamente, un dechado de virtudes, pero la pregunta que a la serie le interesa es si Amy le confesará a Kirsten lo que nunca se había atrevido a decirle.

Rose Leslie es la detective Kirsten Longacre.
Rose Leslie es la detective Kirsten Longacre.

Sí, el último capítulo incluye la revelación de quién es el traidor dentro de la nave (una revelación que la dirección de Isabelle Sieb telegrafía desde el episodio anterior), una persecución a lo Alien por los pasillos de Vigil y la salvación a ultimísima hora de Amy, encerrada con los torpedos. Sin embargo, el clímax es la conversación final con Kirsten. El cambio en el vestuario de la detective Silva (que abandona sus jerséis oscuros por un traje berenjena) apunta a su evolución en ese aspecto, del mismo modo que lo hace la cámara al captar las miradas de cada una cuando la otra no se da cuenta.

Esa apuesta por su lado emocional, por su propia versión de "el amor te salvará", generó no pocas protestas entre los espectadores británicos, que quizás esperaban más fuegos artificiales, pero salva a Vigil de quedarse a la sombra de sus antecesoras más espectaculares.

El gran giro de la serie es, precisamente, ese: contar una historia de amor adulto entre dos mujeres, con una que tiene que resolver primero sus inseguridades al respecto antes de poder disfrutar plenamente de todas las facetas de su vida, y contarla en medio de un thriller sobre las nuevas tácticas de espionaje y desprestigio del enemigo. Esa es la revelación realmente importante.