'Veneno' juega con la realidad y la ficción y lo demuestra en su quinto episodio
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'Veneno' juega con la realidad y la ficción y lo demuestra en su quinto episodio

El capítulo 5 de 'Veneno', 'Cristina a través del espejo', es una cápsula del tiempo que lleva al espectador a finales de los 90 y al auge y caída no solo de la Veneno televisiva, sino de Pepe Navarro. Para conseguir ese viaje en el tiempo, está lleno de cameos y detalles que lo enriquecen.

Por - 05 Oct 2020

Que Veneno está siendo una de las grandes revelaciones de la ficción española en este 2020 es ya algo bien conocido. La serie de Javier Calvo y Javier Ambrossi sobre la vida de Cristina Ortiz, La Veneno, disponible en Atresplayer Premium, está deslumbrando con el retrato que hace tanto de su protagonista central como toda una época y de los secundarios que se movían a su alrededor, desde su familia a su único amigo en su pueblo o las prostitutas que acaban siendo su círculo familiar en Madrid.

Cada episodio ha ido alternando el pasado con el presente, situado en la ficción en un 2006 en el que Valeria Vegas, una universitaria, también trans, conoce a Cristina en Valencia y empieza a escribir su biografía según sus propias palabras. Ese libro es la base de Veneno, y los ojos de Valeria son el filtro a través del que vemos toda la historia. En el quinto capítulo, sin embargo, Valeria no aparece y lo que vemos es el momento de esplendor de Cristina en televisión, su aparición cual supernova en Esta noche cruzamos el Mississippi.

Las supernovas, sin embargo, brillan con mucha intensidad durante un periodo corto de tiempo y, después, de ellas no queda nada más que un remanente de aquella luminosidad, un eco. El título del episodio, Cristina a través del espejo, nos lleva tanto a Alicia en el País de las Maravillas como a que Cristina se enfrente a la persona que ve reflejada en el espejo, una que se encuentra con que la fama y el dinero pueden ser tan sencillas de conseguir como de perder.

Esa tesis se cuenta sumergiéndonos en finales de los 90. Veneno nos lleva por 1996 y 1997 a través de la música (esa Torn de Natalie Imbruglia) y de la colección de personajes, famosos y no tanto, que Cristina conoció en televisión.

De Sara Montiel a Juan Antonio Canta

Los cameos y apariciones especiales del episodio tienen todos la misma función: alertar a la Veneno del doble filo de su fama televisiva. Ella la utiliza en parte para vengarse del sufrimiento que le causaron su madre y su pueblo para, al final, encontrarse tan sola y desvalida como esa pobre cabrita rescatada. ¿Quiénes son esos personajes?

  • Juan Antonio Canta: Interpretado por Nacho Vigalondo, es la gran figura trágica del capítulo, un cantautor a quien la tele reduce al estribillo, a solo una parte de sí mismo. Fue encontrado muerto en su casa el 22 de diciembre de 1996.
  • Sara Montiel: Es Ana Milán quien se encarga de meterse en la piel de la gran diva del cine español. Además de aconsejar a Cristina que se rodee de hombres que la enseñen, que no le quiten, su aparición incluye un pequeño homenaje a Saritísima en forma del famoso "filtro de la media" delante de la cámara con el que siempre se la grababa.
  • Krispín Klander: El personaje con el que Florentino Fernández se hizo conocido al lado de Pepe Navarro está aquí interpretado por Brays Efe.
  • Pepe Navarro: El actor Israel Elejalde ha sido quien ha encarnado al presentador durante toda la serie, pero en este episodio se produce un guiño meta con tirabuzón cuando es el Pepe Navarro real, vestido de guardia de seguridad, quien escolta fuera del plató a su alter ego ficticio.

Toca también asuntos reales el plano secuencia de un año que muestra la marcha de Navarro de Telecinco a Antena 3 y los temas espinosos en los que se fue metiendo que, al final, le costaron el programa, como la grabación sexual de Pedro J. Ramírez o la presencia en La sonrisa del pelícano de Mario Conde justo cuando empezaba su juicio por estafa y apropiación indebida de dinero cuando era presidente de Banesto.

Igualmente, la visita en limusina de la Veneno a Adra y la discusión en directo que tuvo con su madre ocurrieron prácticamente tal y como las muestra el episodio, que se cierra con esa imagen de Cristina, sola en medio de ese plató en proceso de derribo, que augura tiempos difíciles.