Unorthodox: qué hay de realidad en la sociedad que refleja la serie
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Unorthodox: qué hay de realidad en la sociedad que refleja la serie

Es evidente que Unorthodox se ha convertido en una de las revelaciones de Netflix en 2020. Lo que no ha quedado tan claro para algunos es qué es real de la comunidad judía que retrata la historia.

Por David Martín - 17 Jul 2020

Ni siquiera Netflix esperaba que una miniserie como Unorthodox fuera a convertirse en uno de los bombazos de este 2020, pero así ha sido. El confinamiento por la Covid-19 sirvió, entre otras cosas, para que conociéramos a Esty Shapiro y supiéramos quiénes son los judíos jasídicos neoyorquinos y hasta dónde son capaces de llegar por defender los ideales de su comunidad religiosa.

Una historia real

Sí, la de Unorthodox es una historia real, o casi real. La ficción está inspirada en la autobiografía de Deborah Feldman, 'The Scandalous Rejection of my Hasidic Roots'. Y es dura, muy dura. Como lo fue la vida de la autora. Porque aunque hay algunas licencias argumentales en la versión streaming, lo que vivió Feldman y lo que nos muestra Esty (Shira Haas) tiene muchos puntos en común.

Llevar cinturón de seguridad está prohibido para las mujeres por la creencia de que su vida está en manos de Dios

En primer lugar, ambas protagonistas crecen en la comunidad judía jasídica de Satmar, situada en el barrio Williamsburg, en pleno Brooklyn neoyorquino. Y ambas, por supuesto, cumplen con la tradición de la comunidad: las mujeres son concebidas para casarse al poco tiempo de cumplir la mayoría de edad y tener hijos. ¿El motivo? Esta corriente ideológico-religiosa tiene la certeza de que el Holocausto de la II Guerra Mundial fue un castigo divino para aquellos que se desviaron de sus tradiciones. De ahí la radicalización. Además, el hecho de traer al mundo el mayor número posible de hijos se comprende como medio para compensar los millones de vidas perdidas durante el genocidio.

Una escena de la boda entre los protagonistas de Unorthodox
Una escena de la boda entre los protagonistas de Unorthodox / Netflix

En Unorthodox, Esty, como Feldman, se casa joven. En torno a la boda con Yanky (Amit Rahov) podemos observar más costumbres de los jasídicos: las mujeres siempre llevan blusas sueltas, con brazos y cuello cubiertos, para que el pecho pase desapercibido. Además, la esposa es obligada a raparse el pelo y llevar peluca, una de las experiencias más traumáticas descritas tanto por Feldman como por la protagonista de la ficción. La novia ni siquiera puede hablarle al novio hasta que éste le dirige la palabra. Y así, prácticamente dos desconocidos pasan a ser marido y mujer y se disponen a consumar su relación.

"Durante dos semanas al mes, (tu marido) no te puede tocar, ni siquiera para pasarte un vaso"

El trauma del sexo

La manera de entender el sexo por parte de esta comunidad queda perfectamente retratada en Unorthodox. Primero, con la preparación para las relaciones. Esty toma clases para ello de las expertas de la comunidad: lo que se puede hacer pero, sobre todo, lo que no se puede hacer: los necesarios baños de purificación en el Mikveh y las necesidades del Nidá, el tiempo (generalmente, unos días) antes y después de la menstruación en el que no se pueden mantener relaciones, de hecho, la mujer ni siquiera puede dormir en la misma cama que su marido. "Durante dos semanas al mes, no te puede tocar, ni siquiera para pasarte un vaso", ha señalado la autora de la autobiografía en la que se inspira la serie.

Y en el momento en el que sí se permite el sexo, éste parece estar lejos de ser placentero para las dos partes: "Esta todo oscuro, hay muchas torpezas. Llevas el camisón enrollado hasta la cintura. No se pueden tocar los pechos ni practicar sexo oral. Después de la primera vez, has de llamar a un rabino para que haga preguntas al hombre sobre la experiencia", explica Feldman al respecto. Las dificultades para mantener una relación sexual completa entre Esty y Yanky son reflejo de ello. Incluso la madre de él se ve "obligada" a intervenir presionando a la protagonista para que satisfaga las necesidades procreadoras de la comunidad.

La gota que colma el vaso

Es tal el grado de dominio sobre la mujer que incluso se les prohíbe el contacto con la literatura de habla inglesa y algunas formas de arte. En Unorthodox vemos como Esty trata de desquitarse de ello a través de la música, mientras que en la realidad, Feldman describe cómo acudía a escondidas a la biblioteca para leer los libros de Louisa May Alcott y Jane Austin.

En la forma en que abandonan todo está la gran diferencia entre la protagonista real y la de la ficción

Fue, precisamente, esa ventana al exterior una de las razones que la impulsó a dar el paso de abandonar la comunidad jasídica. El detonante no aparece en la serie: un grave accidente de coche en el que pudo haber perdido la vida por no llevar puesto el cinturón de seguridad, prohibido para las mujeres según la creencia de que su vida debe dejarse en manos de Dios. En ese momento, Feldman se armó de valor y decidió dejarlo todo. Aquí llega una de las grandes diferencias entre la realidad y la ficción.

Mientras que la protagonista real de la historia se mudó con su marido y su hijo a otra comunidad de Nueva York menos restrictiva para acabar abandonando a su marido y emigrando a los 23 años, en 2015, a Berlín junto a su pequeño; Esty, en Unorthodox, decide dar el paso mucho antes, aún embarazada, y con destino directo a la capital alemana. Su vida allí es totalmente inventada, incluida la persecución por parte de su marido. La productora, Alexa Karolinski, lo explicaba en una entrevista para 'The Times of Israel': "Queríamos llevar la acción allí, donde se originó el Holocausto, para reflejar cómo Berlín se ha construido sobre el trauma".