El universo de 'Fargo' deja muy atrás la película en la que se basó
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El universo de 'Fargo' deja muy atrás la película en la que se basó

Nació, como muchas otras ideas, de un producto previo. De algo que ya existía. En este caso, de una película de culto. Lo tenía muy difícil para triunfar, pero 'Fargo', la serie, lo ha conseguido con creces. Vuela sola y lo hace con un éxito total de crítica y público. Hoy se estrena su cuarta temporada.

Por Israel Alejandre Carbajo - 01 Oct 2020

Frances McDormand, William H. Macy, Steve Buscemi y Peter Stormare. Minnesota, nieve, sangre, asesinatos. Ya solo con la mitad de estas palabras, sabríais de sobra de qué estamos hablando. Fargo, la película, caló muy hondo en 1996. Pero desde 2014, decir 'Fargo' confunde. Porque ya te toca especificar. ¿Hablamos de Fargo "la película" o de Fargo "la serie"? De hecho, si tienes menos de 20 años es muy probable que te suene más la serie que la película.

Fueron muchos los que pensaron que la serie sería incapaz de hacerle justicia a la película

Porque Fargo, la serie, ha hecho muy bien las cosas. No en vano los mismísimos hermanos Coen, directores del largometraje, se involucraron en la serie como productores ejecutivos. El proyecto empezó a sonar en 2012, pero muy pocos le tenían fe.

Pocas esperanzas

¿Por qué tocar una película intachable para hacer ahora una serie? Todos los mimbres parecían decir que la adaptación sería buena, pero no fueron pocos los que torcieron el gesto. La cosa empezó a cambiar con el paso de los capítulos.

Fargo, la serie, existe en el mismo universo que el de la película y en su primera temporada, mantiene muchos de los elementos comunes con su hermana del celuloide. El humor negro, la violencia, los giros de guión inesperados.

Con un simple "basado en hechos reales" tanto los Coen como Noah Hawley (el creador de la serie) tuvieron vía libre para contar casi cualquier historia

Todo estaba ahí. Incluso la famosa frase "basado en hechos reales" al principio de cada episodio. Pero nada de lo que se cuenta fue real. Ni en la película, ni en la serie. Al parecer, los Coen decidieron incluirlo porque era la única forma de hacer verosímil una historia pasada de vueltas que, sin embargo, podría haber ocurrido en los pueblos más apartados de Minnesota. Hasta en eso eran parecidas. Y para interpretarla también contaron con actores contrastados. Billy Bob Thornton, Martin Freeman o Colin Hanks se unieron al proyecto.

Volar en solitario

El verdadero éxito de la primera temporada fue desmarcarse de la película pero sin traicionar su esencia. Pero al acabar la primera temporada, había ideas para más. Para mucho más.

La segunda temporada fue una precuela de la primera. Ambientada en 1979, asistimos a la matanza de Sioux Falls, un caso que ya comentó el personaje interpretado por Keith Carradine en la primera temporada y al que vemos más joven en la segunda.

Las mismas señas de identidad

Con ese nexo, la serie dejó de deberle algo a la película. Ya volaba sola. Era independiente pero sin perder sus señas de identidad. Volvíamos a Minesotta, volvía la violencia, los asesinatos y los actores con renombre. En esta ocasión, Patrick Wilson, Kirsten Dunst, Ted Danson o Kieran Culkin. La trama se va enredando cada vez más e involucrando a todos los personajes de la trama. Pero esto es Fargo, y aquí, hay que esperarse algún giro de guión. Por supuesto que aquí también los hay, pero ni se nos pasa por la cabeza destripároslos si todavía no os habéis acercado a esta serie.

No hay dos sin tres

A nivel de audiencias, la segunda temporada bajó respecto a la primera. Fue vista de media, en Estados Unidos, por unos 1,32 millones de espectadores. Pero las críticas fueron abrumadoramente positivas poniéndola al nivel, e incluso por encima, de la primera temporada. Para muchos fue la mejor serie de 2015. Por eso, no hubo ninguna duda a la hora de pensar en una tercera temporada.

Fargo seguía volando libre y perdiendo por el camino elementos compartidos con la película original. Ya casi no le quedaban ninguno, pero para esta tercera temporada la trama ya no pasó ni por el pueblo de Fargo, algo que sí que había sucedido en las dos anteriores. Aunque no se puede decir que no pertenezca al mismo universo.

Más homicidios

En esta ocasión acompañamos a un matrimonio, interpretado por Ewan McGregor y Mary Elizabeth Winstead (de nuevo actores contrastados) que termina involucrado en un homicidio (¡cómo no!) después de un intento de robo fallido al hermano de McGregor (curiosamente interpretado también por el propio McGregor). A partir de aquí, nueva investigación, más humor negro con un toque absurdo y muchas sorpresas marca de la casa. Aunque todo esto parece dar ahora una vuelta de tuerca porque en la cuarta temporada que arranca hoy ya os podéis olvidar de la policía y hasta de la nieve. Fargo huye de sus raíces para caer el submundo de la mafia. Ya nos lo avisaban en este teaser.

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Just when you were getting used to those North Dakota winters… #FargoFX

Una publicación compartida de Fargo (@fargo) el 1 Sep, 2020 a las 12:51 PDT

Pasamos de Dakota del Norte al estado de Missouri y del siglo XXI a la década de los 50 del pasado siglo XX. El mafioso protagonista será Chris Rock y viviremos la historia de una rivalidad entre sindicatos: uno italiano y otro afroamericano. Podemos apostar que aunque Fargo ya no huela a Fargo, no parezca Fargo y no hable como Fargo...al final, seguirá siendo Fargo.