El true crime es el género más de moda en las plataformas de streaming
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El true crime es el género más de moda en las plataformas de streaming

Las docuseries se han convertido en una parte muy importante del catálogo de las plataformas de streaming y, entre ellas, son las de true crime las que gozan de mayor popularidad entre el público. Con el estreno de 'Solo asesinatos en el edificio', echamos un vistazo al boom del género en los últimos años.

Por Marina Such - 09 Sep 2021

En lo que llevamos de 2021, entre Netflix, HBO España y Disney+ han estrenado casi una quincena de docuseries de true crime. Desde asesinos en serie a escándalos de Hollywood, pasando por hoteles perseguidos por una leyenda negra y los clásicos casos sin resolver, el género goza de muy buena salud y, de hecho, se encuentra viviendo, probablemente, su particular edad de oro. Una de las series más vistas en Netflix durante la primavera pasada fue Tiger King, y el estreno en Disney+ de Solo asesinatos en el edificio es un reflejo del nivel de fandom que despierta.

Esa ficción se centra en tres vecinos de un edificio de apartamentos en Nueva York que están obsesionados con los podcasts de true crime. Un día se produce una muerte en el bloque y deciden investigar como si fueran los presentadores de su propio programa del género, algo que lleva a que una policía les pregunte, nada más verlos cerca del apartamento del fallecido, a qué podcast están enganchados. La serie parodia el género y a sus fans y, al mismo tiempo, se los toma en serio, y su creación no habría tenido ningún sentido si, en los últimos años, títulos como Making a murderer o The Vow no hubieran generado un enorme seguimiento.

Martin Short y Steve Martin son dos fanáticos del true crime en 'Solo asesinatos en el edificio'.
Martin Short y Steve Martin son dos fanáticos del true crime en 'Solo asesinatos en el edificio'.

La compañía Parrot Analytics, que se dedica a analizar tendencias globales de audiencias, tiene por ejemplo un estudio que afirma que, entre enero de 2018 y marzo de 2021, el volumen de documentales presente en las plataformas de streaming creció un 63%. Pero hay otro aspecto de ese aumento que es la demanda del género por parte de los espectadores. La empresa lo mide teniendo en cuenta visionados, tráfico de buscadores, descargas ilegales y conversación en redes sociales, y ahí es donde el género se dispara hasta el 142%, con el true crime impulsando una parte muy importante de ella.

En Estados Unidos, desde marzo del año pasado, las docuseries de esa temática en Netflix se han convertido en presencias habituales de sus top 10, con ocho de ellas llegando al número 1 y manteniéndose en la lista durante bastante más semanas que el resto de ficciones. La gran dominadora fue Tiger King, con más de un mes en el top 10, y detrás de ella se encontraban Misterios sin resolver, Jeffrey Epstein: asquerosamente rico y Escena del crimen: desaparición en el hotel Cecil.

Esta gran popularidad, sin embargo, acarrea también su ración de críticas. La principal es la espectacularización de los crímenes violentos, elevando a los asesinos a la categoría de estrellas y banalizando el sufrimiento de las víctimas. Al mismo tiempo, en el último año se han estrenado algunas docuseries que, precisamente, intentan devolver su humanidad a quienes sufren esa violencia o ponen el foco en cuestiones sociales que ayudan a comprender por qué ocurrieron esos crímenes.

'El asesino sin rostro' se centra en la investigación de Michelle McNamara del Asesino de Golden State.
'El asesino sin rostro' se centra en la investigación de Michelle McNamara del Asesino de Golden State.

El principal entre ellos es El asesino sin rostro, que se centra en la obsesión que impulsaba a la escritora Michelle McNamara a resolver el caso del Asesino de Golden State y en las consecuencias que tuvo en sus víctimas, pero también encontramos enfoques más sociales como los de Crimen y desaparición en Atlanta y El destripador de Yorkshire, en los que la clase social de las víctimas determina la manera en la que se llevó la investigación, sumada a la raza, en el primer caso, y al género en el segundo.

España, por supuesto, no se ha mantenido al margen de esta tendencia, con Netflix liderando la primera ola de documentales sobre el caso Alcàsser o el de Rocío Wannninkhof, que tendrá su respuesta en HBO España con uno centrado en Dolores Vázquez, la acusada inicial del asesinato. Además, hace un par de semanas se emitió en laSexta una docuserie que repasaba el crimen de los marqueses de Urquijo, uno de los más célebres de la historia reciente española.

Los proyectos continúan, especialmente porque el fenómeno de los podcasts de true crime no se ha mitigado y la curiosidad del público por el género sigue siendo muy alta. Y, además, en el esfuerzo de las plataformas por retener a sus abonados, estas docuseries son más rentables en cuanto al rédito en visionados y popularidad que consiguen por el dinero invertido.