'El tiempo que te doy' innova en el formato en Netflix para contar una clásica historia de desamor
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'El tiempo que te doy' innova en el formato en Netflix para contar una clásica historia de desamor

Netflix estrena 'El tiempo que te doy', la historia de una ruptura a través de cómo seguir adelante. Y lo hace con un novedoso formato en España: capítulos de 11 minutos. Hablamos de todo esto con Nadia de Santiago y Álvaro Cervantes, sus protagonistas.

Por Ignacio Parrón - 21 Oct 2021

¿Cuánto se tarda en superar una ruptura? En El tiempo que te doy, la nueva serie española de Netflix, nos dan una solución: pensar un minuto menos al día en tu expareja. Esta es la premisa de la que parte este nuevo proyecto que se nos presenta con un formato original y aún poco utilizado en nuestro país (aunque ya se vio en las primeras temporadas de #Luimelia y Gente hablando): episodios de 11 minutos de duración.

Es una historia de desamor con ecos a Olvídate de mí y Blue Valentine que se desenvuelve de una manera bastante original. Empezamos conociendo un minuto del presente y 10 del pasado. A medida que avanzan los episodios, vamos sumando minutos al presente y dejando atrás el pasado. Por un lado, tenemos el presente, en el que Lina, nuestra protagonista, intenta olvidar a Nico. Por otro lado, en el pasado somos testigos de cómo surge el amor entre ambos y evoluciona su relación.

Nadia de Santiago es también una de las creadoras de 'El tiempo que te doy'.
Nadia de Santiago es también una de las creadoras de 'El tiempo que te doy'. / Txuca Pereira (Netflix)

“En el presente queríamos contar un duelo; de hecho, por el guion, cada dos capítulos es una fase del duelo. Pero después queríamos contar la historia de amor de por qué esta persona está viviendo esto”, nos explica Nadia de Santiago (Las chicas del cable). La actriz, que interpreta a la protagonista, Lina, también se estrena como cocreadora de una serie junto con Pablo Santidrián e Inés Pastor: “Al final surgió la idea de crear como un infinito. No queríamos hablar de borrar ni olvidar, sino superar”.

¿Olvidar o superar? Esa es la gran pregunta de la serie. En cada episodio, Lina encuentra un catalizador que le haga recordar. Elementos tan sencillos como una canción o un horno. “Cuando lo dejas con alguien, le tienes todo el rato en la cabeza y después poco a poco vas retomando tu vida, focalizándolo en ti y superándolo”, comenta. Para De Santiago, “Lina no quiere olvidar a Nico, quiere retomar su vida y vivir su vida sin él. Pero no quiere olvidar. Es también quien es gracias a Nico”.

Los espectadores conocemos a Nico, el personaje al que interpreta Álvaro Cervantes (Los relojes del diablo), a través de los recuerdos de Lina. “La elipsis juega un valor fundamental porque va también mucho con el recuerdo de Lina. Recordamos según nuestra experiencia personal”, explica el actor. Es por eso que cree que será una serie con la que todo el mundo se identifique: “A mí me parece un acierto que no se pierda nunca el punto de vista de Lina, el espectador va con ella todo el tiempo. Y el misterio que pueda entrañar Nico me parece un acierto para que el espectador lo pueda completar con su propia experiencia y sus relaciones pasadas”.

Un momento del rodaje de 'El tiempo que te doy'.
Un momento del rodaje de 'El tiempo que te doy'. / Txuca Pereira (Netflix)

Uno de los pilares de esta serie es la química que demuestran los dos actores en pantalla. “Lo que aparece es la punta del iceberg de toda la relación”, explica Cervantes, “fue trabajo de muchos días, muchas horas, hablar mucho y de poner en valor algo que Nadia me contó que para ella tenía mucha importancia, que era el tema de los cuerpos, de cómo expresaban más allá de las palabras”. Estos ejercicios no solo ayudaron a construir su conexión, sino a los propios personajes, como reconoce De Santiago: “Teníamos como dos líneas por guion de cada uno y luego pinceladas que nos han ido interesando para contar cosas negativas y positivas, para contar lo que ella estaba viviendo en el presente”.

La escasa duración de la serie, apenas lo mismo que un largometraje comercial, junto con su atractivo y original formato, nos invita a hacer un maratón para verla del tirón. El tiempo que te doy ofrece una ligera historia de desamor en la que todos nos podemos identificar con mucha verdad detrás de su trama y que deja huella cuando la terminas.