'The Witcher' estrena una segunda temporada más centrada y que expande su mundo
Netflix
'The Witcher' estrena una segunda temporada más centrada y que expande su mundo

'The Witcher' fue un éxito de tal magnitud en su primera temporada, que hasta pilló un poco por sorpresa. Ahora regresa a Netflix con una segunda en la que consolida su apuesta y lima algunos de los defectos que lastraban los primeros episodios.

Por Marina Such - 17 Dec 2021

Los cuatro primeros capítulos de The Witcher fueron objeto de encendidas discusiones en redes sociales por la decisión de presentar a los tres personajes principales de la serie (Geralt, Yennefer y Cirilla) mediante tres líneas temporales diferentes que terminaban confluyendo a mitad de la temporada, aunque los personajes no lo hicieran. Aquella decisión aportada una confusión innecesaria a la historia y tampoco ayudaba que la manera en la que Henry Cavill interpretaba a Geralt como un tipo más dado a observar que a hablar (y con esa voz profunda que parecía una mala imitación de Bane, el villano de Batman) le quitaba al personaje cualquier aspecto medianamente interesante.

Nada de eso importó para Netflix, que vio cómo la serie le permitía lanzar un universo expandido que, de momento, ha estrenado una película precuela de animación, y todo parece indicar que la segunda temporada, que se estrena hoy, aún va a aumentar más la relevancia de la franquicia para la plataforma. Porque The Witcher da más de lo mismo, pero ha limado también algunos de los aspectos que lastraban su temporada inicial.

Ciri empezará a descubrir sus poderes y aprenderá a manejarlos.
Ciri empezará a descubrir sus poderes y aprenderá a manejarlos. / Jay Maidment (Netflix)

Para empezar, Geralt tiene un poco más de sangre en las venas (el propio Cavill explicó en la rueda de presentación de la temporada que quería integrar más aspectos del personaje de los libros) y se comunica con Ciri, a la que tiene a su cargo. Tampoco es que se haya convertido de repente en Jaskier, pero ya no es tan trozo de madera impenetrable. Sin embargo, Cavill sigue siendo, paradójicamente, el punto fuerte y el débil de la serie. Tiene una presencia física imponente, pero siempre da la sensación de que en Geralt hay unos matices que él no termina de resaltar.

El otro punto donde The Witcher cojeaba era en la manera en la que contaba su historia y estos nuevos episodios optan por una narración más centrada. Hay varias subtramas, por supuesto, pero todas se mueven en la misma dirección y están bien integradas en la historia. Va ganando peso la historia principal de la saga de Andrezj Sapkowski con la introducción de los elfos, que buscan la manera de darle la vuelta a la persecución que sufren de los humanos, y estos elfos, además, no son los elegantes de El Señor de los Anillos, Hay alguno, de hecho, que parece sacado de una película de Guy Ritchie.

Ahí entran también comentarios sobre quién oprime a quién y sobre la naturaleza de quienes son llamados monstruos. El primer episodio tiene una original vuelta de tuerca al cuento de la bella y la bestia y la serie sabe bien que la fantasía le ofrece la coartada perfecta para reflexionar sobre ello, pero sus metáforas son, al mismo tiempo, un poco machaconas.

'The Witcher' expande su historia con la introducción de los elfos.
'The Witcher' expande su historia con la introducción de los elfos. / Jay Maidment (Netflix)

¿Qué quiere decir todo esto? Que The Witcher ha sabido dar un salto adelante en cuanto a lo que está contando y cómo lo hace, pero quienes no fueran fans de la primera temporada no van a serlo ahora mágicamente de la segunda. Para los fans, eso sí, la serie expande el mundo y profundiza en sus protagonistas dejando ver algunas pistas de por qué Geralt es así y mostrando realmente cómo es Yennefer, embarcada en una misión junto a los elfos que puede no ser lo que parece a simple vista.

Meterse más a fondo en esas complejidades temáticas es lo que puede diferenciar a la serie de otras propuestas de fantasía que también adaptan sagas literarias con un fandom muy numeroso, como La rueda del tiempo, incluso aunque lo haga de una manera demasiado obvia. La segunda temporada va a consolidarla en el panteón de las ficciones más populares de Netflix, incluso aunque haya habido que esperar dos años para ver los nuevos capítulos.