Repasamos el fenómeno de 'The Expanse': de la cancelación a serie de culto
Amazon Prime
Repasamos el fenómeno de 'The Expanse': de la cancelación a serie de culto

Con la quinta temporada de 'The Expanse' a la vuelta de la esquina y la grabación de la sexta y última (sí, última) confirmada para 2021, es un buen momento para recordar qué tiene esta serie para haber convencido a uno de los hombres más ricos del mundo para que apueste por ella.

Por David Martín - 14 Dec 2020

Que Jeff Bezos, dueño de Amazon y uno de los hombres más ricos del mundo, te preste atención no debe ser nada fácil. Y conseguir que haga caso a tus plegarias debe ser casi imposible. Pero los fans de The Expanse lo lograron. Con 100.000 firmas como aval y un exitoso crowdfunding, alquilaron una avioneta que estuvo volando alrededor de Amazon Studios con un cartel que contenía un mensaje directo: "Save The Expanse (salvad The Expanse)". Y surtió efecto. Unas semanas después, Bezos anunció que Amazon recogía el testigo de SyFy y produciría las siguientes temporadas de la serie. Y así, hasta la quinta que acaba de estrenarse y la sexta, que se grabará el próximo año.

Porque sí, SyFy había cancelado su producción después de tres temporadas. En 2014, la plataforma había adquirido los derechos de las novelas del mismo nombre de James S. A. Corey, el pseudónimo con el que firman sus obras Daniel Abraham y Ty Franck, además de creadores, productores de la serie. Y The Expanse, aunque no fue un bombazo, fue acumulando críticas positivas. Pero tres años después de su estreno, en 2018, decidió no continuar con la producción de esta serie que ahora podemos ver en Amazon Prime Video completa.

Un futuro con mucho presente

Pero, ¿qué tiene The Expanse para poseer una legión de fans tan fieles? Lo primero, salta a la vista: una buena ración de ciencia-ficción. Luego, a medida que profundizamos en la trama, nos encontramos con una especie de guerra fría interestelar entre la Tierra y Marte, en un futuro en el que el ser humano ha colonizado el sistema solar pero sigue siendo víctima de los mismos vicios de hoy: la avaricia, la corrupción política, una clase obrera a la deriva (los habitantes del Cinturón de Asteroides) y la necesidad de recursos naturales para poder sobrevivir.

Evidentemente, si hablamos de futuro, el salto tecnológico que se nos presenta es notable, pero no impide que podamos observar incluso tramas amorosas como la que protagonizan dos de los tripulantes de la nave espacial sobre la que gira la trama, James Holden (Steven Strait) y Naomi Nagata (Dominique Tipper). Y aunque estemos en el siglo XXIII, olvidaos de robots, inteligencia artificial en cada esquina o los temidos efectos del cambio climático. Puede ser, sí, que la Humanidad, ella solita, hasta haya logrado superar más de una pandemia. ¿Hay marcianos? Sí, presentados como los habitantes de un planeta militarizado, a la vanguardia de la tecnología, frente a unos terrestres encabezados por las Naciones Unidas, con capital en Nueva York y con un notable asentamiento de clases pudientes en la Luna.

El guiño quijotesco

Tripular una nave espacial en el siglo XXIII y llamarla Rocinante solo puede tener una explicación: el capitán de esa nave ha sabido mantener la pasión por El Quijote siete siglos después de su publicación. Y así es. De hecho, el carácter de Holden, uno de los cuatro tripulantes de Rocinante, es un tanto quijotesco por su idealismo. Incluso hay quien dice que hay algo más de aquella época del Caballero de la Triste Figura: suena rebuscado, pero puede observarse una cierta relación entre la trama de The Expanse y lo ocurrido en las colonias españolas posteriores a la Edad Media.

La nave ‘Rocinante’, guiño quijotesco de ‘The Expanse’
La nave ‘Rocinante’, guiño quijotesco de ‘The Expanse’

La quinta entrega de The Expanse aterriza con tres capítulos para abrir boca y un estreno semanal hasta principios de febrero. La penúltima expedición de esta odisea espacial de tintes políticos, mezcla de drama y thriller de ciencia-ficción, ya ha comenzado. Pero para los que no hayan visto ni un capítulo, pueden prepararse con las cuatro temporadas anteriores y comprobar cómo The Expanse ha sabido aprovechar, como pocas, su segunda oportunidad.