'The Crown' y 'Gambito de dama': un viaje a través del vestuario de dos de las series del momento
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'The Crown' y 'Gambito de dama': un viaje a través del vestuario de dos de las series del momento

La ficción tiene el poder de transportarnos a otras épocas y lugares y son muchos los elementos que consiguen ese efecto, la ambientación y el vestuario no siempre tienen la relevancia que les corresponde a pesar de su importancia para acompañarnos sutilmente en ese viaje. En esta ocasión vamos a detenernos en dos de las series del momento: 'The Crown', cuya cuarta temporada ya está disponible en Netflix, y Gambito de dama, que ha sido la serie revelación de la plataforma.

Por María G. Lomas - 03 Dec 2020

El departamento de vestuario de The Crown es el más grande de la serie, lo deja claro —por si había alguna duda— Benjamin Caron, director y productor ejecutivo de la serie, en un vídeo publicado por Netflix. Y nos atrevemos a decir que probablemente sea uno de los más importantes y también de los que más presupuesto se lleve de la ya de por sí abultada factura de la ficción (más 50 millones por temporada, según The Guardian).

En el vídeo publicado por la plataforma para dar a conocer el trabajo que hay detrás del vestuario de una de sus series más importantes, conocemos Amy Roberts, la diseñadora que ha recogido el testigo de Kane Petri y Michele Clapton (Juego de tronos) tras un fantástico trabajo en las dos primeras temporadas. Roberts, que trabaja mano a mano con su hija Sid, tenía la responsabilidad de recrear algunos de los modelos más famosos de la historia. A través de la ropa que llevan los personajes de The Crown, no solo percibimos la personalidad de Isabel II, el príncipe Felipe, la princesa Margarita, el príncipe Carlos, la princesa Ana y en la última temporada también de Diana de Gales y de Margaret Tatcher, sino que transitamos a lo largo de las décadas de los 60, 70 y 80 y de los cambios de la sociedad en ese tiempo.

Roberts se incorporó en la tercera temporada a la ficción de Netflix y, además de a una ingente cantidad de trabajo —no solo hay que vestir a los protagonistas, también a los miles de figurantes que aparecen—, se enfrentó al reto de materializar el viaje de la monarquía hasta la historia más reciente y lo hizo utilizando los colores y las siluetas. "Pasas de la primera y segunda temporada, de esas preciosas paletas apagadas de colores de la posguerra a tener que llevar a todo el mundo a los años 60 con sus colores frutales y luego pasamos a los 80 (de la recién estrenada cuarta temporada) y nos quedamos con el color, pero lo tienes que imaginar un poco embarrado ahora", explica muy gráficamente la diseñadora.

La codificación de colores no solo se utiliza para diferenciar épocas sino también para distinguir unos personajes de otros o frente a otros. Mientras que para la reina Roberts reserva colores pastel claros y dulces, en contraste, Margarita viste tonos berenjena y verdes. Y por ejemplo para Lady Di decidieron utilizar tonos diferentes a los utilizados por el resto de miembros de la familia para que tuviera un esquema propio y reforzar la narrativa de ella frente a ellos, tal y como explica Sid Roberts en una entrevista. Además Lady Di, la princesa Ana y la princesa Margarita son los personajes que más juego dan también respecto a la moda, ya que los cambios en el vestuario de la reina para adecuarlo a los tiempos son mínimos.

El vestuario de Margarita ha ido evolucionando con su estado emocional.
El vestuario de Margarita ha ido evolucionando con su estado emocional.

En la princesa Margarita vemos por ejemplo siluetas mucho más relajadas, estampados atrevidos y complementos excesivos, una forma de vestir con la que Roberts también quiere mostrar la trayectoria emocional de una mujer que en esos años acusa el paso del tiempo, la frustración por sus fracasos amorosos así como el cambio de su papel dentro de la familia real. En el caso de la única hija de la reina, la princesa Ana, la ropa es también una forma de expresar su personalidad. "De la tercera temporada a la cuarta has visto desde lo que Ana tenía que ser como princesa a tomar su propia vida por los cuernos. Desde luego que lo ves en como se viste y en cómo elige presentarse", explica Erin Doherty, la actriz que da vida a la hermana y confidente del príncipe Carlos.

Emma Corrin asegura que "la moda es parte de la trayectoria de Diana" y así fue en la realidad. Hay una clara evolución desde la joven inocente que vive un cuento de hadas al enamorarse de un príncipe azul y que viste de manera casi infantil con colores brillantes, jerséis de lana y vestidos sencillos, a la mujer que va encontrando su estilo como una forma de reafirmarse en contraste con la situación personal que vive "inmersa en un matrimonio cada vez más tóxico" y que al final se convierte en todo un icono de la moda. Un viaje que se refleja en la serie y en el que por supuesto no faltan las recreaciones de modelos míticos que van desde el vestido de novia, al vestido azul de volantes para un baile de gala en Sidney, el rojo de tirantes y brillos o el blanco con bordados en oro con el que deslumbró en Nueva York, entre otros.

Se han recreado todos los momentos icónicos de Diana.
Se han recreado todos los momentos icónicos de Diana.

Por otro lado, fuera de la familia real en la tercera y cuarta temporada de The Crown la moda también entra en la política con la primera mujer al frente del Gobierno de Reino Unido, Margaret Thatcher. Aunque no se diría por su estilo más bien sobrio, Thatcher le daba muchísima importancia a la ropa tal y como cuenta en el vídeo la actriz que interpreta a la Dama de Hierro, Gillian Anderson: "Existe un intercambio de cartas con su hermana Muriel cuando estaba en la universidad y solo hablaba de ropa", explica. Su estilo impecable se caracteriza por los trajes de chaqueta y falda que casi a modo de uniforme combina con camisas con lazada al cuello, que se convirtieron en todo un símbolo. La patriótica combinación de azul, blanco y rojo es clave en algunos de los modelos, como explica Amy Roberts, y a lo largo de los años su estilo evoluciona de formas más fluidas a siluetas mucho más estructuradas y de hombreras marcadas. A pesar de las muchas diferencias entre la reina Isabel II y la primera ministra, que tan bien ilustra la visita de los Thatcher a Balmoral, hay dos cosas que ambas tienen en común: un peinado inalterable a lo largo del tiempo y el gusto por la misma marca de bolsos, Launer.

Gillian Anderson interpreta a Margaret Thatcher.
Gillian Anderson interpreta a Margaret Thatcher. / Netflix

Muchos de los modelos que aparecen en la cuarta temporada de The Crown se pueden analizar con detalle en la exposición virtual de Netflix en el Museo de Brooklyn y que también incluye una muestra del vestuario de la serie revelación de la temporada, Gambito de dama.

Gambito de dama y el juego de la moda

Ambientada a finales de los años 50 y en la década de los 60 y sin el peso de la Historia como en el caso de The Crown, el vestuario de Gambito de dama se presta presta muchísimo más al juego. En pleno auge de la serie del momento, Netflix España reparaba en un detalle crucial de la ropa de Beth Harmon —una precoz jugadora de ajedrez que lucha contra sus propios fantasmas— y es que el ajedrez además de ser el tema central de la trama e invadir la mente de la protagonista está deliberadamente presente en su ropa.

Gabriele Binder es la diseñadora de vestuario que está detrás de la transformación de la protagonista a la que da vida al actriz Anya Taylor-Joy desde que llega al orfanato con un sencillo vestido bordado por su madre, hasta que pasea triunfal por Moscú vestida totalmente de blanco. En medio está el despertar de una joven que busca su sitio en el universo del ajedrez dominado por hombres al tiempo que intenta superar su miedos y sus adicciones.

El ajedrez lo invade todo en la serie 'Gambito de dama', también el vestuario de la protagonista.
El ajedrez lo invade todo en la serie 'Gambito de dama', también el vestuario de la protagonista. / Netflix

Claramente el mundo del ajedrez fue clave para el trabajo de Binder, pero el estilo de Beth Harmon también tiene como referentes a algunos iconos y diseñadores de la época: desde Jean Seberg, imagen de la nouvelle vague francesa; a Edie Sedgwick, actriz, modelo y musa de Andy Warhol; o el estilo Biba sirven de inspiración para un vestuario creado casi al completo desde cero con claros homenajes a André Courrèges o Pierre Cardin.