Las claves del final de  'El tercer día', el misterio pagano con Jude Law
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Las claves del final de 'El tercer día', el misterio pagano con Jude Law

Una isla misteriosa, habitantes entregados a cultos paganos y Jude Law y Naomie Harries como padres que arrastran un dolor inimaginable. Esas han sido las claves de 'El tercer día', la miniserie de HBO y Sky que hasta ha incluido un especial en directo de doce horas retransmitido por Facebook Watch.

Por Marina Such - 21 Oct 2020

Como propuesta televisiva, la miniserie El tercer día ha sido ciertamente peculiar. Dividida en dos partes (Verano era el título de sus primeros tres capítulos e Invierno, el de sus tres últimos), en medio se emitió en directo un evento especial de doce horas que mostraba un día en la vida de la isla donde transcurría la acción. Todo iba encaminado a contar la historia de Sam (Jude Law), por un lado, y Helen (Naomie Harris), por el otro, dos personas que llegan a Osea huyendo, de algún modo, de una pena que no saben gestionar.

Cocreada por Felix Barrett y Dennis Kelly, responsable de una serie tan particular como Utopía, El tercer día se ha encuadrado en un género muy tratado por el cine y la televisión británicos como es el folk horror, las historias de miedo en las que hay involucrados misterios ancestrales, ritos paganos y seres enraizados en la naturaleza. Esta miniserie ha tirado más por el lado del misterio que por el del terror, y se ha dedicado a explorar más los sentimientos de culpa y dolor extremo que embotan a sus dos protagonistas.

Las revelaciones de cada episodio eran relativamente sencillas de adivinar, desde quién es realmente Helen a qué se traen entre manos los lugareños de la isla de Osea (que existe de verdad), y donde El tercer día ha funcionado mejor ha sido en la diferente manera de presentar los viajes de Sam y Helen, y no solo porque uno transcurra en verano y el otro, en invierno. El estilo de la dirección, la fotografía, la música... Todo era distinto porque los personajes enfocan de manera diferente la misma encrucijada.

Estas han sido las claves de El tercer día, ahora que ya ha terminado su emisión en HBO España. Cuidado, porque puede haber spoilers.

Dos partes, dos protagonistas, dos estilos

Naomie Harris en 'El tercer día'
Naomie Harris en 'El tercer día' / HBO

Lo más destacado, de inicio, de El tercer día es esa clara diferenciación entre la parte de Sam y la de Helen. En la primera, Verano, Osea se presenta como un lugar agradable e ideal para pasar las vacaciones. Aunque los habitantes de la isla transmitan la sensación de que algo no termina de encajar, la promesa del festival, el sol y la amabilidad general de la gente superan las reticencias de Sam, que llega allí queriendo ayudar a la joven Epona.

Allí descubrimos que Sam aún no ha superado la desaparición de su hijo Nathan. De hecho, aunque se encontró su cadáver, él está convencido de que, de algún modo, todavía está vivo. Ese duelo es la clave para que Osea lo atrape en la forma de Jess, esa mujer que guarda sus propios secretos.

La experiencia de Sam se narra a través de imágenes casi psicodélicas y de ensoñaciones muy vívidas, repletas de colorido, mientras la de Helen, que llega a Osea en invierno, es mucho más hostil. La isla la recibe en una decadencia muy evidente, con casas deterioradas, pintadas y unos colores mucho más fríos. Estilísticamente, el tono es más realista, y por eso los detalles del paganismo de la isla resaltan más.

Además, los lugareños quieren echarla. Las pequeñas fracturas que se apreciaban en Verano se convierten en grietas abiertas en Invierno, y la diferencia se aprecia también en el objeto de la adoración de la isla, que pasa de ser ese Cristo ahorcado del estío a la Virgen embarazada y crucificada del invierno.

'Otoño', el evento en directo

Los habitantes de Osea son la fuente de la tensión en 'El tercer día'.
Los habitantes de Osea son la fuente de la tensión en 'El tercer día'.

Entre las dos partes de El tercer día estaba previsto un evento inmersivo en directo que daría la oportunidad a los espectadores de participar en el festival otoñal de Osea. Las restricciones por el coronavirus, sin embargo, obligaron, primero, a que el estreno de la miniserie se retrasara del mes de abril a octubre y, después, a modificar dicho evento, que ya no estaba abierto al público.

Se trató finalmente de una representación teatral a cargo de la compañía experimental Punchdrunk cuyo director, Felix Barrett, es el cocreador de la serie. Durante doce horas, los actores interpretaron la celebración de ese festival en el que se elige a Sam como el nuevo Padre de la isla. Lo más destacado es la enorme entrega, física sobre todo, de Jude Law, que arrastró carros, cavó un hoyo durante una hora y pasó por las mismas pruebas que su personaje. Este Otoño se emitió por Sky Arts y en streaming a través de la página de Facebook de HBO.

La expiación del duelo y la culpa

Katherine Waterston es Jess en 'El tercer día'.
Katherine Waterston es Jess en 'El tercer día'.

Lo que El tercer día quiere explorar es el duelo a través de las diferentes maneras en las que Sam y Helen afrontan la muerte de Nathan. Esas diferencias se transmiten visualmente en los distintos códigos narrativos de cada mitad y, también, en la evolución de ambos personajes una vez pisan Osea.

Sam sigue encerrado en su ilusión de que Nathan está vivo, por lo que es fácil que compre su rol como Padre de la isla y no quiera marcharse de allí. Helen, por otro lado, opta por ser pragmática y realista: le duele haber perdido a su hijo y, sobre todo, que Sam no quiera asumirlo de verdad, pero tiene otras dos hijas a su cargo y no puede permitirse esos delirios.

Ese ha sido más el meollo de El tercer día. Las tensiones entre los isleños y sus cultos ancestrales "vestían" la historia, pero no eran lo principal.