Hugo Silva, Maxi Iglesias y María Hervás nos desvelan los enredos palaciegos de 'La cocinera de Castamar'
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Hugo Silva, Maxi Iglesias y María Hervás nos desvelan los enredos palaciegos de 'La cocinera de Castamar'

La historia de amor entre Clara y el duque es una parte importante de 'La cocinera de Castamar', pero a su alrededor se teje una red de intrigas, venganzas y juegos de poder en la que desempeñan un importante papel los personajes de Hugo Silva, Maxi Iglesias y María Hervás. Los tres nos cuentan cómo ven a don Enrique, don Francisco y doña Amelia.

Por Marina Such - 28 Feb 2021

El palacio de Castamar es algo más que el lugar donde Clara (Michelle Jenner) llega para aprovechar una segunda oportunidad en su vida, o donde el duque vive como puede el duelo por la muerte de su esposa. También es un símbolo para el resto de personajes de La cocinera de Castamar, un escenario lleno de posibilidades y, al mismo tiempo, donde es necesario saber cómo manejarse entre los diferentes propósitos de todos los que se sitúan en la órbita del duque y, por ende, del rey.

Tres de los personajes que más tienen que ganar (y que perder) en el palacio son los que interpretan Hugo Silva (don Enrique de Arcona), Maxi Iglesias (don Francisco Marlango) y María Hervás (doña Amelia Castro). En el primer episodio de la serie, que se emite los domingos en AtresPLAYER Premium, los conocemos según llegan a Castamar para asistir a una celebración en honor de Felipe V, y rápidamente descubrimos cuáles van a ser sus roles en la serie.

"Mi personaje tiene un motor detrás, un motor de venganza que más adelante se irá profundizando", explica Hugo Silva, que añade que "sí que es un personaje con muchísimos recursos dentro de la corte, con mucho poder y que además sabe jugar sus cartas. Con la agilidad con la que se mueve puede parecer que hay mucho juego, pero es una cuestión bastante seria la que le mueve. No es tan disfrutón como el personaje de Maxi".

Hugo Silva interpreta a don Enrique, un hombre con una agenda oculta en Castamar.
Hugo Silva interpreta a don Enrique, un hombre con una agenda oculta en Castamar.

Por alusiones, Maxi Iglesias destaca enseguida que sí, su Francisco "no tiene unas preocupaciones como las que puede tener Enrique, mucho más oscuras. Pero también es cierto que, a lo largo de los episodios, vamos a ver cómo esa parte disfrutona y de despreocupación se va a ir transformando en preocupaciones. Él mismo cae en su propia trampa con el juego". Él está sumido en una trama de intrigas sentimentales que puede recordar a veces a Las amistades peligrosas, y los dos buscan ganar más influencia en un momento en el que el rey solicita al duque que vuelva a ser uno de sus consejeros.

En medio de ese mar lleno de tiburones aparece Amelia Castro, que la madre del duque pretende que se case con él. María Hervás, su intérprete, la ve "bastante inocente, pura, ingenua a la corte, y también con bastantes ganas de experimentar lo que puede suponer moverse en la alta nobleza madrileña que ella, hasta ese momento, no conocía. Pero pronto, por las cosas que le van sucediendo, empieza a necesitar convertirse en otro tipo de mujer para poder sobrevivir porque, si se mantiene en esa niñita tierna e ingenua, se la comen. Entonces, por pura supervivencia, vamos a ver cómo el personaje madura a un ritmo muy acelerado".

Amelia entra en escena con una mancha en su reputación desde su hogar en Cádiz. Madrid tiene que ser para ella una nueva oportunidad de dejar atrás un pasado difícil, pero se encontrará con un lugar en el que no puede bajar la guardia. "Todos los personajes tienen un arco y todos van a evolucionar. Incluso algunos un poco deshumanizados, como puede ser el mío en un principio, van a evolucionar y vamos a ver qué tienen detrás", señala Silva.

Castamar es tan importante como quienes viven en ella.
Castamar es tan importante como quienes viven en ella.

Mientras el duque y Clara van a enamorarse, a su alrededor se mueven estos otros personajes en busca de diferentes objetivos, y para los que el palacio de Castamar simboliza diferentes cosas. Para Clara es la posibilidad de salir de la difícil situación en la que la dejó la muerte de su padre, y si para Francisco es sinónimo de hedonismo y, como cuenta Iglesias, de "lugar de festividad, de jolgorio y de dar rienda suelta a sus apetencias", para Amelia y Enrique representa cosas distintas.

"Para Amelia, es la supervivencia y el futuro, la posibilidad de futuro", cuenta María Hervás: "Ella, cuando llega a Castamar por primera vez y mira esa casa, se imagina siendo la señora de esa casa, se imagina teniendo hijos en esa casa, teniendo un nuevo hogar, que es un poco lo que ha perdido. Para ella, simboliza todos los sueños de princesa que lleva teniendo desde niña. Luego, la cosa será muy distinta. Creo que eso es lo que ella proyecta sobre el ducado de Castamar".

Silva, por su parte, afirma que Enrique ve la casa más como un tablero de ajedrez: "Es el sitio donde está el poder y donde poder influenciar y, sobre todo, manipular a su manera todo a su favor. Al final, lo mires desde el personaje que lo mires, es un sitio de mucha influencia, tanto en la política de la época como en las diferentes tramas de los personajes".