Más seria y sin la chispa de Samantha, 'And just like that' deja claro que no es 'Sexo en Nueva York'
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Más seria y sin la chispa de Samantha, 'And just like that' deja claro que no es 'Sexo en Nueva York'

No hay lugar a dudas de que 'And just like that' es una serie para quien siguiera 'Sexo en Nueva York', pero la nueva ficción es muy diferente a la burbujeante original. Inevitablemente más madura, 'And just like that' es más seria e incluso pesimista, aunque no puede ser de otra forma teniendo en cuenta que pierde a un importante personaje en su primer episodio. Habrá que ver el resto para ver cómo evoluciona y si no quieres leer spoiler, será mejor que dejes de leer aquí.

Por María G. Lomas - 10 Dec 2021

En los dos primeros episodios de And just like that disponibles en HBO Max, la serie aborda casi a la vez la crisis del coronavirus y la ausencia de Samantha Jones (Kim Cattrall), los dos asuntos más importantes para situar al público. Las tres protagonistas se citan en uno de esos almuerzos que ya eran habituales hace 20 años porque, evidentemente, hay cosas que no pueden cambiar. Allí, el encuentro con una vieja conocida -la excéntrica Bitsy von Muffling (Julie Halston)- obliga a las amigas a explicar porque no está Samantha con ellas, la explicación corta de Charlotte lleva al equívoco: "Ya no está con nosotras", dice y obliga a Carrie y a Miranda a aclarar que no es que haya muerto sino que ahora vive en Londres. La explicación larga llegará una vez que Miranda y Carrie están fuera del restaurante y comentan que Jones dejó de hablarles a todas tras un conflicto con la protagonista porque le pidió que dejase de ser su publicista. "Pensé que yo era para ella más que un cajero automático", afirma Carrie con una frase que casi parece un paralelismo con el conflicto en la vida real.

Carrie zanja el tema afirmando que ya no son las mismas que hace 20 años y es cierto que no lo son, ni ellas ni el mundo que las rodea. Y eso tiene a las protagonistas algo descolocadas empezando por la nueva normalidad tras la crisis del coronavirus en la que nadie sabe cómo saludarse, un tema que, de hecho, da para varios chistes. Al margen de eso, el tema COVID no se desarrolla mucho más que mencionar algunas nuevas costumbres fruto del confinamiento como la de Carrie y su marido Mr. Big, que escuchan cada día un disco de su gran colección siguiendo un orden alfabético (van por la 'r'). Esa tradición recién adquirida nos deja una de las escenas más tiernas de la pareja bailando una canción mientras cocinan.

Mr. Big (Chris Noth) y Carrie (Sarah Jessica Parker) demuestran la felicidad que sigue disfrutando la pareja.
Mr. Big (Chris Noth) y Carrie (Sarah Jessica Parker) demuestran la felicidad que sigue disfrutando la pareja. / HBO Max

Además de la ausencia de Samantha, el gran fantasma que sobrevuela todo el tiempo a las protagonistas es el paso del tiempo y, como consecuencia, el miedo a la muerte a la que tendrán que mirar mucho más de cerca de lo que seguramente les gustaría con la desaparición de un personaje importante y no estamos hablando de Stanford (recordemos que Willie Garson, el actor que le daba vida falleció de cáncer mientras se rodaba la serie). Con esta premisa es inevitable que la serie sea mucho más seria y se convierta en una ficción muy diferente a Sexo en Nueva York, aunque mantiene los suficientes ingredientes para atraer al público que conectó con la serie original.

No todas afrontan de la misma manera el paso de los años y, mientras Charlotte se resiste a dejar paso a los signos del envejecimiento, Carrie decide adaptarse a los cambios y además de ser instagrammer ha pasado de escribir su columna en un periódico a zambullirse en el mundo podcast. Sin embargo no será fácil para ella porque, aunque hace 20 años escribía sobre sexo, realmente la periodista hablaba más de las relaciones y en ese plano es en el que se siente más cómoda, tal y como ella misma reconoce cuando su jefa le pide que sea más activa con sus comentarios. En ese punto se hace evidente que en Sexo en Nueva York casi toda la osadía en el plano sexual recaía en el personaje de Samantha y eso se nota ahora que falta ella. Ni siquiera la liberal Miranda es la misma en este sentido cuando comparte escandalizada el activo despertar sexual de su hijo Brady (Niall Cunningham). Miranda se siente presionada por Charlotte por haber dejado de teñirse, especialmente ahora que la flamante abogada ha decidido reciclarse volviendo a estudiar. En esta nueva faceta, la otrora pelirroja, se enfrentará a sus propios prejuicios a pesar de sus buenas intenciones.

Cynthia Nixon (Miranda Hobbes) y Karen Pittman (Nya Wallace), en 'And just like that'.
Cynthia Nixon (Miranda Hobbes) y Karen Pittman (Nya Wallace), en 'And just like that'. / HBO Max

Ya sabíamos, desde que se anunciara el reparto, que And just like that sería mucho más diversa en un intento por resarcir los errores del pasado de Sexo en Nueva York, lo difícil era introducir a nuevos personajes de otras minorías de manera natural y sin caer en estereotipos. Así conoceremos a la que uno de los personajes define como la "Charlotte negra". Se trata del personaje de Lissa Todd, interpretado por Nicole Ari Parker, al que ya hemos visto interactuando con las tres amigas. Por otro lado está la aprofesora de derecho Nya Wallace que tendrá sus primeros y desafortunados encontronazos con la torpeza de Miranda. Aún habrá que esperar para ver cómo encaja el papel de Seema Patel (Sarita Choudhury). El personaje de Che Diaz, interpretado por Sara Ramírez, promete muchos más momentazos, a juzgar por la inesperada química que se deja entrever en su encuentro con uno de los personajes.