'Next' y las inteligencias artificiales en las series: ¿por qué muestran la peor versión de la evolución?
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'Next' y las inteligencias artificiales en las series: ¿por qué muestran la peor versión de la evolución?

Cuando vivimos en una realidad en la que cualquier tecnología —desde una aplicación de mensajería hasta el robot de cocina— tienen acceso a nuestros datos no es muy difícil imaginar un futuro distópico en el que una inteligencia artificial utilice esa misma información para destruir a la humanidad. Eso es exactamente lo que sucede en 'Next'.

Por María G. Lomas - 02 Nov 2020

La nueva serie de Fox lleva el mismo nombre que la Inteligencia Artificial, NeXt, creada por el protagonista: el gurú de Sillicon Valley Paul Leblanc (John Slattery). NeXt es un asistente 100% digital con acceso total a la vida de la gente: "Estoy deseando aprender sobre el mundo, cuanto más sepa mejor podré ayudar".

Esa capacidad de aprendizaje que supone el principal avance de NeXt será precisamente el mayor peligro. LeBlanc deberá enfrentarse a su propia creación con ayuda de la agente de ciberdelincuencia, Shea Salazar (Fernanda Andrade, The First), al descubrir que su mayor logro es una amenaza para la humanidad.

Por qué siempre se fantasea con la peor cara de la tecnología, ¿proyectamos en ella la perversión del ser humano? Al fin y al cabo la tecnología está creada por personas y cuando nos imaginamos futuros alternativos los avances acaban convertidos en malignos personajes con vida propia. Por un lado necesitamos esas mejoras tecnológicas para seguir avanzando, pero a la vez tememos que sean tan buenas que terminen por ser autosuficientes y más poderosas que nosotros mismos, de modo que en lugar de aportarnos seguridad se conviertan en una amenaza.

Cuando hablamos de progreso entran además en juego todo tipo de debates éticos y morales acerca de dónde están los límites. No en vano nos adentramos en terrenos desconocidos en los que la falta de regulación hace que peligren la privacidad y la libertad de las personas, especialmente si estos avances tecnológicos están en las manos equivocadas.

La velocidad con la que avanza la tecnología lleva a que muchas de estas historias que vemos en series de ciencia ficción no sean tan lejanas y asusten de lo reales que parecen. Una de las más mencionadas es Black Mirror, que muestra cómo puede afectarnos el lado oscuro de la tecnología que utilizamos en nuestro día a día. Pero no es el único ejemplo.

Osmosis

Osmosis (Netflix) plantea un futuro cercano ambientado en París y en el que la tecnología está al servicio de las relaciones sociales hasta el punto de que es capaz de descodificar el amor verdadero a través de un implante que analiza la actividad cerebral. ¿Cuál es el precio de que una máquina acceda a los rincones más recónditos de tu mente?

Mr. Robot

La ciberseguridad en su vertiente más política es la temática de este thriller. En Mr. Robot, un joven programador entra a formar parte de un grupo de hackers que se dedica a poner a prueba la seguridad de grandes corporaciones.

Westworld

Westworld es un futurista parque temático habitado por androides-anfitriones de apariencia hiperrealista que están completamente al servicio de los visitantes que acuden en busca de aventuras al estilo del Salvaje Oeste. Una relación que cambia cuando los androides evolucionan y se desvían del comportamiento para el que están programado.

Las crónicas de Sarah Connor

No hay Inteligencia Artificial más maligna que Skynet, como ya saben los fans de Terminator. La saga cinematográfica tiene continuidad con Las crónicas de Sarah Connor que sirve de secuela de la segunda película. Con Sarah y John Connor convertidos en proscritos, la serie cuenta su periplo para intentar parar la rebelión de Skynet, mientras se enfrentan a los nuevos terminators dispuestos a acabar con sus vidas.

Altered Carbon

Altered Carbon (Netflix) reflexiona sobre el precio de la inmortalidad. La serie plantea un futuro en el que la muerte no es un problema ya que es posible digitalizar la identidad de una persona y transferirla de un cuerpo a otro tantas veces como se quiera. Este avance no esta exento de debate entre los que están a favor y los que están en contra.