'New Amsterdam' es optimismo y esperanza: os damos las claves de una de las series del momento
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'New Amsterdam' es optimismo y esperanza: os damos las claves de una de las series del momento

Esta ficción, que se encuentra entre las más vistas de Netflix en este momento en nuestro país, se basa en una novela que a su vez está inspirada en una historia real. En la serie, Max Goodwin es un médico con una vocación más grande que la vida y que llega como director al hospital público más antiguo de Estados Unidos. Su intención es la de darle una vuelta de 180 grados y, sobre todo, colocar a la medicina y a los pacientes por encima de la burocracia y la condescendencia en un país donde la sanidad es prácticamente un bien de lujo.

Por Israel Alejandre Carbajo - 23 Mar 2021

Las series médicas son un género en sí mismo y hay muchísimas: Urgencias, Anatomía de Grey, Scrubs, House M.D., The Good Doctor... etc. En todas ellas se mezclan los casos médicos con las historias personales de los docentes con los que nos acabamos identificando. De una forma u otra, siempre tenemos un favorito. Pero en New Amsterdam, de primeras, sólo hay espacio para amar irremediablemente a uno de ellos, aunque luego, poco a poco, el resto nos vayan ganando. Pero la estrella de la función es su protagonista. Quizás es la principal clave de que New Amsterdam esté ahora en boca de todos. Si todavía no la has visto, aquí te dejamos su tráiler y las claves por la que va a enganchar a tanta gente...

1. Max Goodwin

Es el MÉDICO con mayúsculas. El de la vocación inquebrantable. El que cree que las cosas se pueden hacer de otra forma. Que toda la burocracia y los intereses accesorios al final desvían a un hospital y a un médico de lo realmente importante: sus pacientes. Max Goodwin (Ryan Eggold) es la encarnación ideal del buen médico. Y ese doctor que, hasta cierto punto, podría estar idealizado, es ahora el encargado de dirigir un hospital muy particular. Y lo va a hacer también con varios problemas añadidos para darle chicha al asunto. El principal y qué va a hacer que le cojamos más cariño por cómo lo afronta (y que no es spoiler porque sale en todos los tráilers) es un cáncer de garganta que le va a poner la vida todavía más difícil de lo que ya es.

Ella va a ser la única doctora que conoce la enfermedad del doctor Goodwin.
Ella va a ser la única doctora que conoce la enfermedad del doctor Goodwin.

2. Optimismo y esperanza

Son dos de los grandes caballos de batalla y reclamos de toda la serie. Porque en toda ficción de hospital, lo suyo es asistir a toda una retahíla de dramas sazonados con amores, desamores y tragedias, pero en New Amsterdam todas estas historias siempre están recubiertas de un halo de optimismo y, sobre todo, de esperanza. Una esperanza que es tan necesaria en estos momentos tan oscuros por los que estamos pasando todos. En New Amsterdam siempre hay un instante para darle la vuelta a la oscuridad. Para decirte a ti mismo que da igual las veces que nos caigamos. Que lo que importa de verdad es levantarse y luchar. Que hay complicaciones que, simplemente, hay que afrontar pero que depende completamente de nosotros mismos el hacerlo de la mejor forma posible.

3. La realidad sanitaria de EE.UU.

Si por algo destaca el hospital New Amsterdam es por tratarse de uno de los pocos hospitales públicos que hay en todo Nueva York. Es además uno de los más antiguos con lo que necesita siempre de una mano de pintura en todos los aspectos que parece que no llega nunca. En un país en el que la sanidad es casi un bien de lujo, esta serie sirve como ejemplo perfecto para ver una realidad que en otras ficciones de hospitales o no existe, o se pasa prácticamente de puntillas: sin dinero no hay salud. En esas otras series lo del seguro médico y los miles de dólares que cuestan las operaciones se da por hecho. Importan más los retos médicos y los amoríos de los protagonistas. Pero en New Amsterdam importa el cómo se llega a ese hospital. Importa el cómo destruir la burocracia establecida y dar una atención excepcional independientemente a cuestiones económicas o de clases sociales. El cómo un paciente sin recursos también tiene el derecho a ser atendido cuando su vida corre peligro sin que luego tenga que ver cómo su vida se hipoteca del todo por la factura hospitalaria.

4. El COVID-19

Las mascarillas, la distancia de seguridad, el colapso sanitario... a Max Goodwin se le vendrá una buena encima en la 3ª temporada.
Las mascarillas, la distancia de seguridad, el colapso sanitario... a Max Goodwin se le vendrá una buena encima en la 3ª temporada.

De momento Netflix ha estrenado las dos primeras temporadas de la serie para que vayamos entreteniéndonos hasta que llegue la tercera. En ella, el hospital de Max Goodwin, también tendrá que hacer frente al maldito Coronavirus. Si ya de por sí, los médicos del New Amsterdam se las tienen que ver y desear con todos los problemas de un hospital que siempre anda corto de fondos, de personal y hasta arriba de enfermos, imaginaos lo que va a suponer hacer frente a la pandemia. Menos mal que tienen a Max Goodwin. Y menos mal que nosotros también, porque en una época como esta lo que nunca puede faltar es la esperanza y el optimismo del médico más querido ya de toda las series de hospitales.