¿Por qué todo el mundo habla de 'Normal People’?
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¿Por qué todo el mundo habla de 'Normal People’?

Se trata de la serie romántica del momento y, al igual que ocurrió con otras en el pasado, esta ficción, que llega a España a través de la plataforma Starzplay, podría marcar una época en su género. La serie nació en Irlanda, precedida por la novela homónima de la escritora Sally Rooney.

Por Xaime Barreiro - 04 Aug 2020

Hay algo interesante en las series que muestran la evolución de unos personajes a través de diferentes etapas de su vida. Sobre todo, si se trata de etapas tempranas, próximas a la adolescencia. Cuando somos jóvenes, nuestro tiempo es fácilmente medible en ciclos y, aunque a lo largo de ellos evolucionamos muchísimo, es precisamente el salto de ciclo lo que nos ofrece la mejor y más clara oportunidad de cambiar.

Y ¿por qué habría que cambiar? Pues porque el cambio es crecimiento y, de un modo u otro, todos caminamos hacia eso. El tema es que las inseguridades, las frustraciones y la sensación de ser la pieza que no encaja son, con frecuencia, el motor de nuestro movimiento. Así, el que está muy bien aposentado en una etapa puede llegar al cambio de ciclo despistado. Del mismo modo que el que parece no encajar podría, de pronto, encontrar su lugar en el mundo.

En Normal People, la nueva serie de la plataforma Starzplay se refleja este proceso, utilizando como hilo conductor entre etapas una bonita historia de amor. Sus protagonistas son Marianne Sheridan y Connell Waldron. Ella pasa de ser una chica solitaria, orgullosa e intimidante a convertirse en un ser abierto, carismático y social. Por el contrario, él pasa de ser el prototipo de tío relativamente popular y querido en el instituto a convertirse en alguien asolado por la incertidumbre. Sus vidas parecen intercambiarse y, mientras tanto, tratan de lidiar con un amor tan profundo como complejo.

Los protagonistas

La relación de Marianne y Connell es tan intensa y frenética como prohibida e inevitable. Parece que el casting de Connell fue un amor inmediato y que a ella tardaron más en encontrarla. Lo esencial, sin embargo, fue verlos juntos en la pantalla. Si sois de los que tembláis fácilmente con los besos del cine, os bastará con ver este trailer para entender que entre estos dos actores hay una química explosiva.

Ellos son Daisy Edgar-Jones y Paul Mescal y está claro que logran hacer creíble cada mirada que se dedican sus personajes en la ficción. La pareja compuesta por Marianne y Connell fue creada originalmente por la escritora Sally Rooney en la novela homónima a la serie que traspasó todas las fronteras de su Irlanda natal en 2018. Solo en sus primeros cuatro meses vendió casi 64.000 copias en EEUU.

Su éxito fue tal que la adaptación televisiva tardaría poco en llegar. La compañía irlandesa Element Pictures, en colaboración con Screen Ireland, produciría la ficción para la plataforma inglesa BBC Three y la estadounidense Hulu (El cuento de la criada). Desde el pasado 16 de julio, Starzplay incluye esos doce capítulos en su catálogo como una de sus primeras apuestas para tratar de hacerse con una cuota de mercado en España.

Paul Mescal y Daisy Edgar-Jones de Normal people
Paul Mescal y Daisy Edgar-Jones de Normal people

Las diferencias sociales

Marianne, la joven inadaptada que no parece dispuesta a ceder un ápice para encajar en el mundo que la rodea, pertenece a una familia adinerada. Connell es el hijo de la señora que limpia en la casa de Marianne. Ambos sienten una conexión especial desde que él llega un día a la casa de ella para recoger a su madre. Su relación empezará marcada por la emoción de lo furtivo, porque sienten que su entorno no les comprenderá.

"Sería embarazoso en el instituto que algo pasara entre tú y yo": la frase que evidencia hasta qué punto los entornos son determinantes

Pero hay otra gran diferencia que también les dificultará comprenderse entre ellos. Marianne es culta y sabe comunicar lo que siente con claridad. Sin embargo, a Connell le cuesta ser elocuente a la hora de hablar de sus propios sentimientos. Sus entornos, sobre todo el de ella, no están por la labor de ayudar a que su relación funcione. La frase que Connell pronuncia en el primer capítulo "sería embarazoso en el instituto que algo pasara entre tú y yo" evidencia hasta qué punto esos entornos son determinantes para ellos.

Una serie sobre millenials

Sus particularidades e inquietudes están muy bien retratadas en la novela, quizá porque la autora nació en 1991 y ese mundo le resulta relativamente cercano. El público que se ha visto reflejado en el libro es el mismo que podría estar haciendo arrasar Normal People como serie.

Estamos ante una generación de jóvenes que se han perdido al ser instigados a explorar, desde un universo cada vez más complejo, los recovecos de su propia soledad. Quizá sea por eso que estremece tanto verles enfrentar, con extrema ternura, los conflictos propios de un amor profundo de los que marcan para siempre.

Escena de Normal People
Escena de Normal People
Marianne y Connell dos personajes se buscan a sí mismos a través de la relación que comparten

Las atmósferas y los paisajes

Se agradece ver series cuyas tramas no transcurran necesariamente en EEUU o en lugares revisados con el prisma transformador de las series norteamericanas. Normal People nos propone un acento distinto, un clima genuinamente lluvioso y unos paisajes que nos acercan a una Irlanda cargada de belleza. Las aulas del instituto, los uniformes, los peinados, las casas, todo rezuma autenticidad.

El arranque de la serie se presenta, a este nivel, casi encorsetado. Nos sugiere un mundo de una rigidez incómoda como un primer día de colegio. Pero las atmósferas irán cambiando con los personajes, hasta el punto de que parece que ellos cambian por el propio cambio de contextos. En este sentido, podemos decir que son un factor imprescindible que nos ayuda a tener cierta sensación de movimiento.

Un amor sin anabolizantes

Aquí no hacen falta carreras de motos ni campeonatos de flexiones encima de la autopista. El guión de Normal People es impecable porque hace brillar la intensidad del amor juvenil sin necesidad de caer en el anodino chico conoce chica. Este es un amor que duele, que es complejo y que no cae en los clichés típicos de las relaciones entre adolescente.

Estos dos personajes se buscan a sí mismos a través de la relación que comparten, pero también tratan de encajar de forma individual en el mundo que les rodea. Poco a poco irán siendo conscientes de que no pueden construir nada que valga la pena si acaban atrapados en un pulso constante entre ellos.