En qué se parecen 'El juego del calamar' y 'Parásitos', dos producciones coreanas de éxito unidas por la crítica social
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En qué se parecen 'El juego del calamar' y 'Parásitos', dos producciones coreanas de éxito unidas por la crítica social

'El juego del calamar' es el gran fenómeno televisivo salido de Netflix, pero no es el único que ha dado Corea del Sur en los últimos dos años. En cine, 'Parásitos' consiguió ganar el Oscar a mejor película en 2020, y ambos títulos comparten un comentario social que las une más allá de sus diferencias en género.

Por Marina Such - 08 Oct 2021

"El juego está amañado, pero no puedes perder si no juegas". Esta cita de The Wire es un buen resumen de lo que es El juego del calamar y de lo que subyace bajo la lucha por sobrevivir de todos sus participantes. En aquella serie, todos quienes participaban del "juego" del tráfico de drogas en las calles de Baltimore eran muy conscientes de que, hasta en aquel contexto, siempre serían los mismos quienes tendrían el estatus y el dinero, y también serían los de siempre los que sufrirían las consecuencias del negocio.

La serie coreana cuela un mensaje similar en sus letales juegos infantiles y sus coloridos escenarios. Sus participantes son personas que caen en las trampas del sistema capitalista, aquellas que les hacen creer que pueden estar a la altura de los verdaderos poderosos y privilegiados. Pero no son más que carne de cañón.

'El Juego del Calamar' llevará a sus participantes a enfrentarse los unos contra los otros en todo tipo de pruebas.
'El Juego del Calamar' llevará a sus participantes a enfrentarse los unos contra los otros en todo tipo de pruebas.

No se diferencian tanto de la familia protagonista de Parásitos, la película de Bong Joon-ho que se convirtió en un inesperado fenómeno a finales de 2019 y principios de 2020, hasta ganar el Oscar a mejor película ese año. Era la primera vez que un título no hablado en inglés se alzaba con el premio, culminando un camino en el que todos los aspectos de la historia habían sido diseccionados. Su sátira social daba tanta relevancia a la familia rica como a la pobre que empieza a trabajar para ellos, haciendo que nos preguntáramos quiénes eran los verdaderos parásitos.

El enfrentamiento con esas clases altas no es tan directo en El juego del calamar. Hasta podríamos argumentar que Sang-woo, el economista que logra salir de su barrio siendo el alumno más brillante de la Universidad Nacional de Seúl, pertenece a esos privilegiados, pero solo es un espejismo. Está ahí de prestado; le incomodan todos los elogios porque siente que no se los ha ganado. De hecho, los ha traicionado al caer en el fraude y la estafa.

'Parásitos' ganó por sorpresa el Oscar a mejor película en 2020.
'Parásitos' ganó por sorpresa el Oscar a mejor película en 2020.

Entre la serie de Hwang Dong-hyuk y la película de Bong Joon-ho no hay parecidos de tramas, sino que ambas beben del mismo clima social. Los protagonistas de Parásitos y Seong Gi-hun, el personaje a través de quien conocemos el juego, pertenecen al mismo estracto social, sobreviviendo al día con trabajos precarios y mal pagados. Gi-hun añade a eso su ludopatía, lo que le convierte en presa todavía más fácil para las maquiavélicas mentes detrás del juego. Hasta pueden justificarse en que él se lo ha buscado si alguien les pide rendir cuentas.

El desprecio, o el paternalismo, de los que están por encima es otro punto de contacto. Al final, el padre de la familia de Parásitos estalla como lo hace porque no puede soportar más que lo traten de esa manera. Los diseñadores de El juego del calamar no ven a sus "concursantes" como personas. La sensación de que, por mucho que lo intenten, salir de su situación no está realmente en su mano acaba siendo lo que más se transmite al espectador. Y cuando se salen con la suya, la victoria siempre acarrea un lado trágico.