El final de 'El Juego del Calamar' explicado: ¿quién es el ganador del macabro juego?
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El final de 'El Juego del Calamar' explicado: ¿quién es el ganador del macabro juego?

'El Juego del Calamar' se ha convertido en el éxito de la temporada gracias a la dinámica a lo Battle Royale y una historia bajo la que subyace una salvaje crítica al sistema. Y todo ello mediante la transformación de inocentes juegos infantiles en auténticas trampas mortales que harán que los protagonistas arriesguen lo último de valor que les queda: su vida. Por si el titular no os ha dado suficientes pistas, ya os avisamos de que este reportaje incluye MUCHOS spoilers sobre el final de la serie, así que si todavía no sabéis cómo acaba, os recomendamos que dejéis de leer en este punto.

Por Serielistas - 06 Oct 2021

El Juego del Calamar ha salpicado de sangre y violencia nuestras pantallas mediante su peculiar planteamiento: una competición formada por juegos infantiles a vida o muerte para conseguir un tentador premio monetario. Los 456 jugadores que optan inicialmente a hacerse con el premio de 45.600 millones de wones van cayendo prueba tras prueba, así hasta superar las 6 rondas de las que se compone el juego y llegar a un enfrentamiento entre los dos últimos participantes, que se disputarán todo al tradicional juego del calamar. Precisamente es aquí donde se verán las caras Gi-hun y Sang-Woo, los amigos de la infancia que se reencontraron en este misterioso lugar.

Gi-hun competirá en el último juego con el que fue su amigo de la infancia, Sang-Woo.
Gi-hun competirá en el último juego con el que fue su amigo de la infancia, Sang-Woo.

Los dos se encuentran frente a frente en el terreno del juego y comienzan una pelea en la que vuelcan toda la ira acumulada por las acciones que les han llevado hasta ese punto. Sin embargo, cuando todo parece indicar que Gi-hun se alzará con la victoria, este se aparta de su oponente y se dispone a renunciar a todo con tal de no convertirse en un asesino. Sang-Woo, en cambio, entiende que, en ese momento, su derrota es la única manera de darle un sentido a los actos tan atroces que ha cometido y se dispara a sí mismo, provocando que el premio acabe en manos del que fue su amigo.

Sin embargo, este no es el final, ya que el regreso de Gi-hun a su vida no será nada fácil. Y es que el protagonista vuelve a su hogar para darse cuenta de que ya no puede llamarlo así: su madre ha muerto y su hija se ha mudado a Estados Unidos con su expareja y su padrastro. Así, tanto sacrificio parece en vano y Gi-Hun se sume en una depresión. No es hasta un año después cuando recibe de nuevo la famosa tarjeta con formas geométricas impresas y la promesa de respuestas, que le llevan hasta Oh Il-nam, el anciano con el que entabló amistad durante el juego y que encontró su supuesto final en el juego de las canicas.

La revelación de la identidad del creador del juego supone un duro golpe para Gi-hun, que había llorado la muerte de su amigo.
La revelación de la identidad del creador del juego supone un duro golpe para Gi-hun, que había llorado la muerte de su amigo.

Su encuentro con él justo antes de morir y la revelación de que el juego es en realidad una creación de Il-nam, llevan a Gi-hun a replantearse que puede tratar de emplear el dinero para ayudar a los que realmente lo necesitan. De esta manera, ayudará al hermano pequeño de Sae-byeok y la madre de Sang-Woo. Gi-hun, por su parte, parece decidido a cambiar su vida y dejar el pasado atrás, cogiendo un avión hasta Estados Unidos para reunirse con su hija. Sin embargo, en su camino al aeropuerto se encuentra con una familiar escena: el hombre trajeado tratando de captar a nuevos jugadores. Una visión que le hace cuestionarse sus decisiones, deteniéndose justo antes de embarcar con el pensamiento de poner fin de una vez por todas a los responsables del macabro juego. ¿Habrá segunda temporada? Todo parece indicar que sí, aunque tendremos que esperar para saberlo.