La intrahistoria de los 'Globos de Oro 2021': curiosidades y anécdotas
Noticias
La intrahistoria de los 'Globos de Oro 2021': curiosidades y anécdotas

Al margen de los premiados, cada año, la gala de los Globos de Oro acaba recordándose por todas aquellas cosillas que ocurren alrededor de las mesas redondas en las que comparten bebida y cena los nominados y futuros ganadores. El problema es que este año, por culpa del coronavirus, actrices, actores y directores han cenado desde sus casas. No estamos diciendo que no hayan ocurrido cosas interesantes, pero ya os advertimos que donde esté una gala tradicional... que se quiten estos experimentos... ¡cuánto se echa de menos la 'vieja normalidad!'.

Por Israel Alejandre Carbajo - 01 Mar 2021

Por primera vez en su historia, los Globos de Oro se han celebrado en varios lugares a la vez a lo largo y ancho del territorio de los Estados Unidos. La COVID-19 ha hecho que la mayoría de las estrellas se hayan quedado en sus casas y hayan participado en la gala y recogido los premios desde el salón o en sus propias habitaciones. Pero ni el coronavirus ha impedido que cada uno lo haya celebrado como mejor ha podido: chupitos, alfombras rojas improvisadas y los siempre bien medidos dardos de sus dos presentadoras, Tina Fey y Amy Poehler. Ha sido una ceremonia muy extraña que (por mucho que lo intenten) no ha bajado su duración de las 3 horas y que nos ha regalado momentos como estos:

Alfombras rojas de relumbrón...

Es uno de los momentos más esperados en cada gala de premios: los vestidos de las estrellas. Este año, al ser una gala tan, vamos a decir... especial había más expectación que de costumbre al poder ver a las actrices y actores participar en la gala desde sus casas: "¿se pondrán vestidazos?", "¿irán en chándal?"... la verdad es que ha habido un poco de todo. Desde las que no han perdido la oportunidad de vestirse para la ocasión como Kaley Cuoco...

... Amanda Seyfried...

... o Elle Fanning...

hasta los que han decidido que lo mejor sería...

... una alfombra roja de andar por casa

Una sudadera y una buena sonrisa. No hace falta más para recoger un Globo de Oro.
Una sudadera y una buena sonrisa. No hace falta más para recoger un Globo de Oro.

Jason Sudeikis, el protagonista de Ted Lasso, se llevaba el premio a Mejor Actor en Serie de Comedia o Musical y así recibía el galardón en su casa... a golpe de sudadera.

Lo bueno de ir en pijama durante la gala es que puedes echarte una siestecita en cualquier momento.
Lo bueno de ir en pijama durante la gala es que puedes echarte una siestecita en cualquier momento.

Aunque Jodie Foster iba todavía más cómoda... en pijama junto a su esposa y su perro.

Invitados de lujo

Dando ejemplo y llevando la mascarilla en todo momento.
Dando ejemplo y llevando la mascarilla en todo momento.

Que las estrellas se hayan quedado en casa no significa que el lugar donde tradicionalmente tiene lugar la gala de los Globos de Oro se haya quedado vacía. Este año, el público lo han formado trabajadores esenciales que han estado dando el callo durante todos estos meses de pandemia para poder sacar adelante a Estados Unidos.

Fallos técnicos

No se quedó "sin habla", se quedó "sin audio".
No se quedó "sin habla", se quedó "sin audio".

Levantad la mano los que NUNCA hayáis tenido un problema en las videoconferencias con familia o amigos durante esta pandemia. Sabemos que la habéis levantado todos. Y los de la organización de los Globos de Oro también. Fue uno de los primeros, y casi se queda sin que se escuche su discurso. Al actor Daniel Kaluuya (Black Panther) se le fue el audio mientras agradecía haber recibido un Globo de Oro. Menos mal que lo arreglaron y pudo continuar. Cosas del directo pandémico.

Bill Murray

"Todos queremos ser Bill Murray". Da igual cuándo leáis esto.
"Todos queremos ser Bill Murray". Da igual cuándo leáis esto.

Estaba nominado y se quedó sin premio pero... ¿qué más da cuando eres Bill Murray?. Camisa psicodélica, vistas impresionantes, un cóctel para amenizar la gala y una sonrisa que podría protagonizar un anuncio de pasta de dientes. Esta imagen ha sido una de las más comentadas de los Globos de Oro de este año. Normal porque el flow de Murray es inimitable.

¡Chupito!

Arriba... abajo... al centro y... 'pa' dentro'.
Arriba... abajo... al centro y... 'pa' dentro'.

Otro que también es todo un personaje. David Fincher estaba nominado y también se fue de vacío. Pero en vez de poner la cara del perdedor, esa que todo el mundo ensaya para que no parezca que te sienta mal quedarte sin premio, él se tomó un chupito para brindar por el ganador... o por él mismo. Vaya genio...

Don Cheadle tiene prisa

Lo de las duraciones de las galas es algo que todos los años se comenta. Y todos los años se promete que se hará algo para que la gala del año siguiente dure menos. Pero la de este año iba a ser complicada de por sí. Entre conexiones que fallan, que las dos presentadoras estaban a miles de kilómetros de distancia (una en Nueva York y la otra en Los Ángeles) y es difícil coordinarlo y también, que los discursos siempre se alargan más de la cuenta... lo normal es que la gala acabe pareciendo interminable. Entonces hay dos opciones: aguantar estoicamente como se pueda... o ser Don Cheadle y pedir con un gesto que se aligeren los discursitos. Porque Don Cheadle somos todos.

Fiesta y cena '5 estrellas'

Y para terminar, lo hacemos como se debe hacer en estas ocasiones. Cuando la gala termina todo el mundo se va de fiesta. Pero como este año no se puede, pues te la montas en tu propia casa. Es lo que ha tenido que pensar Kaley Cuoco. Ya que se ha quedado sin Globo de Oro por The Flight Attendant, pues lo suyo es celebrar que te nominaron: Champán, pizza, macarrones con queso y de postre, cupcakes. Un menú no apto para bajar de peso pero hay que darle alegrías al cuerpo...

Y hasta aquí el repaso a lo más curioso de estos Globos de Oro. Si os somos sinceros, esperamos que el año que viene podamos tener una gala de las de la 'vieja normalidad' porque se ha echado mucho en falta todo lo que hace que una gala de premios sea una gala.

Es encomiable el trabajo que se ha hecho por detrás para que (casi) nada falle y por tener a todos los implicados en ella a tiempo y en pantalla. Pero necesitamos el calor humano. Ver a los actores, directores y presentadores abrazarse, tocarse, compartir la ilusión de los premios. Y también necesitamos la agilidad de una gala normal. Sí. Es verdad que estas entregas de premios se suelen ir de madre y durar más de la cuenta pero el que cada protagonista esté en una punta de los Estados Unidos no ha ayudado en nada a hacer una gala más contenida. Era lo esperable. Pero lo que nosotros esperamos es que en 2022 tengamos unos Globos de Oro de los de siempre. Crucemos los dedos.