La historia real en la que se inspira 'La asistenta' y otras claves que explican el éxito de la miniserie
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La historia real en la que se inspira 'La asistenta' y otras claves que explican el éxito de la miniserie

En 'La asistenta' Margaret Qualley interpreta a Alex, una madre soltera que sale de una relación de maltrato y trata de buscarse la vida y sacar adelante a su hija Maddy. Es una de esas series que entran en el catálogo de Netflix sin hacer mucho ruido pero que empiezan a crecer como la espuma gracias al boca a boca o al tuit a tuit.

Por María G. Lomas - 15 Oct 2021

No es que se vaya a convertir en otro "juego del calamar" —de hecho quizá ha quedado sepultada por la avalancha de la serie coreana—, pero La asistenta está empezando a acaparar la atención del público que empatiza con la dura y emotiva historia que narra la serie. Además, se trata de una experiencia real que Stephanie Land plasmó en el libro autobiográfico Maid: Hard Work, Low Pay, and a Mother's Will to Survive en el que se basa la ficción.

Decir que Alex (Margaret Qualley), la protagonista, es una mujer que se ve atrapada en una relación de maltrato tras quedarse embarazada y que tras salir de ahí tiene que buscarse la vida por su cuenta para sacar adelante a su hija a base de ayudas y limpiando casas es una manera de simplificar la historia. Todo ese camino está plagado de miedo, inseguridad, de impedimentos burocráticos y de la lucha de una madre por intentar que alrededor de su hija todo parezca los más estable y seguro posible para compensar la incertidumbre que ya de por sí reina en sus vidas.

Limpiar casas será un medio para sobrevivir para Alex, tras dejar una relación de maltrato.
Limpiar casas será un medio para sobrevivir para Alex, tras dejar una relación de maltrato. / Netflix

Todo eso es lo que sentía Stephanie Land, la Alex real, mientras se dedicaba a limpiar en casas en las que había objetos cotidianos que valían más que su coche o que costaban tanto como lo que ella pagaba en facturas al año. A pesar de las ayudas estatales que recibía, apenas podía sobrevivir y aún así encontró la manera de sacarse un título universitario. A modo de diario para no olvidar especialmente los momentos con su hija, Land escribía sus vivencias en un cuaderno que reprodujo primero en diferentes artículos en medios online y finalmente en el libro libro superventas del New York Times que terminó sacándola de la indigencia. A pesar de que ahora vive cómodamente con su marido y sus cuatro hijos, en diferentes entrevistas ha afirmado que el fantasma de la pobreza sigue rondando a su alrededor.

La serie trata con crudeza una realidad dura sin caer por ello en el drama gratuito. Para mostrar el mundo de los hogares de acogida para supervivientes de situaciones de maltrato, la propia Molly Smith Metzler —a cargo de la adaptación de la novela— visitó centros de acogida, refugios y pasó por los procesos de admisión. Ella y todo el equipo, compuesto mayoritariamente por mujeres, contaron con numerosos testimonios de personas que han pasado por lo mismo y consultaron con diferentes asociaciones y organismos oficiales en materia de violencia de género.

Margaret Qualley y Andy MacDowell son madre e hija en la realidad y en la ficción.
Margaret Qualley y Andy MacDowell son madre e hija en la realidad y en la ficción. / Netflix

La asistenta supone la confirmación para varias integrantes del elenco delante y detrás de las cámaras. Por un lado, Smith Metzler que se pone por primera vez al frente de una serie aunque su trayectoria profesional incluye títulos como Casual, Orange is the new black o Shameless. Y, por otro lado, destaca el trabajo de la protagonista Margaret Qualley que con esta serie da un paso más para reivindicarse y dejar atrás definitivamente la losa que supone ser hija de la actriz Andy MacDowell. El mérito es mayor teniendo en cuenta que ambas comparten pantalla en la serie haciendo además de madre e hija. A Qualley la hemos visto antes en The Leftovers como Jill Garbey, el papel que le permitió comenzar a hacerse un hueco en la industria y le llevo a títulos como Fosse/Verdon o Érase una vez en... Hollywood, de Tarantino. Además, la serie también confirma la trayectoria de Margott Robbie y Tom Ackerley con su productora LuckyChap que, después de la oscarizada Promising young woman, sigue impulsando historias creadas por mujeres.