Gilead: radiografía del país de El cuento de la criada
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Gilead: radiografía del país de El cuento de la criada

Un golpe de Estado, un régimen dictatorial teocrático y la mujer como mero instrumento procreador. Es la República de Gilead, el lugar donde se desarrolla El Cuento de la Criada. ¿Ficción o no tanto? Te lo aclaramos.

Por David Martín - 10 Jul 2020

Asesinaron al Presidente de los Estados Unidos, a los miembros del Congreso, al personal de la Casa Blanca y a los jueces del Tribunal Supremo. Esa carta de presentación ya hace imposible verle algo positivo a 'Los Hijos de Jacob', los dueños y señores de Gilead, el país donde se desarrolla El Cuento de la Criada. Pero, por si eso fuera poco, instauraron una república totalitaria, teocrática, fundamentalista, basada en el miedo y en la que se culpa de todos los males a los 'terroristas'. En un país así, no es de extrañar que las mujeres sean consideradas 'criadas' o 'sirvientas' (como la protagonista de la historia, June) o criminales desterradas hacia una muerte casi segura. Pero, ¿qué más sabemos de Gilead?

Un territorio real

Si algo es real en Gilead es el territorio que ocupa. O al menos lo intenta. Aunque la ficción de HBO nos presenta un futuro distópico en un país también imaginario, los propios creadores de la serie se encargaron hace unos meses de mostrar en redes sociales cuál sería la superficie que ocuparía Gilead según las explicaciones dadas en la serie. Lo hicieron a través de este mapa.

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Resistance knows no borders.

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Lo primero que debemos saber es que Gilead no ocupa un territorio enorme. Podríamos decir que es poco más que la cuarta parte de Estados Unidos (zona pintada de azul en el mapa), extendiéndose en el noreste de Estados Unidos, desde la frontera de Canadá (de ahí que aquellos que huyen lo hagan hacia el país vecino) hasta lo que hoy sería Carolina del Norte y desde la costa del Atlántico hasta el centro del país (los actuales Iowa, Missouri…). De hecho, en extensión, las zonas ocupadas por los rebeldes (moradas en el mapa) e incluso las colonias infestadas de radiación (color ocre), parecen mayores. Al menos territorialmente, Gilead no da la sensación de ser un gran país y menos aún a sabiendas de los avances de los rebeldes, cada vez mayores.

El ambiente de conflicto constante que predomina durante toda la trama choca con la bandera del país. Se compone de un fondo amarillo sobre el que una paloma despliega sus alas, sosteniendo en el pico una ramita de olivo. Tremenda la contradicción, desde luego.

Solo mujeres fértiles

Una de las situaciones más dramáticas de esta distopía
Una de las situaciones más dramáticas de esta distopía / HBO

Una de las primeras medidas que tomaron 'Los Hijos de Jacob' al fundar Gilead fue la de apartar a las mujeres del mundo laboral, dejarlas sin acceso a la educación y convertirlas en meros contenedores de fertilidad, lo que implica una sucesión constante de violaciones en las que las propias mujeres infértiles de los gobernantes colaboran hasta que la criada en cuestión queda embarazada. De hecho, aquellas mujeres que no son fértiles son desterradas a las colonias, junto a las viudas, las lesbianas, las feministas, las monjas y las disidentes. Es una zona repleta de radiación, tóxica, en la que realizan trabajos forzosos y en la que parecen destinadas irremediablemente a morir por las condiciones en las que viven. Sin embargo, serán de gran importancia, como vimos en la tercera temporada.

Una de las protagonistas realiza trabajos forzados en las Colonias
Una de las protagonistas realiza trabajos forzados en las Colonias / HBO

Aquellas mujeres que tienen la fortuna de quedarse en Gilead, lo hacen para procrear y son las llamadas criadas o sirvientas. Entre ellas encontramos a June (o Dejoseph o Defred, Elisabeth Moss). Son el sexo menor, están sujetas a los deseos de los hombres, no tienen derechos y son señaladas como las únicas culpables de la pandemia de infertilidad que amenaza a Gilead. De ahí que el papel de las fértiles sean tan relevante.

A estas alturas y conociendo a 'Los Hijos de Jacob', no hace falta decir que el aborto y la anticoncepción están absolutamente prohibidos y el adulterio supone la pena de muerte, lo mismo que la homosexualidad.

June camina por la calle sin el uniforme de criada
June camina por la calle sin el uniforme de criada / HBO

El régimen

En el momento de tomar el poder, 'Los Hijos de Jacob' suprimieron la Constitución de los Estados Unidos y de todas las libertades de la población. No existe, por lo tanto, libertad de expresión, de religión, de reunión o de prensa. De hecho, la censura es una herramienta imprescindible y la ‘información’ se transmite a través de una propaganda exacerbada. La quema de libros (a algo nos recuerda esto) es una escena recurrente y se censuran incluso las marcas de los productos del supermercado para evitar que las mujeres desarrollen el gusto por la lectura.

Imagen de un supermercado en Gilead
Imagen de un supermercado en Gilead / HBO

La Biblia es prácticamente el único libro apto para todos los públicos y necesario para llevar una vida pura y lograr la salvación. Pero lo es, sobre todo, con una interpretación radicalizada del Antiguo Testamento, cuya violación supone castigos que van desde la expulsión a las colonias tóxicas de las que ya hemos hablado hasta la extirpación de órganos (como el caso de Janine, castigada con la pérdida de un ojo) e incluso la muerte.

Una sociedad contaminada, un Estado torturador y la figura de la mujer instrumentalizada y despreciada. Pero algo está a punto de cambiar en Gilead. Y June parece saber cuál es el camino. La cuarta temporada, cuyo rodaje se ha retrasado debido a la pandemia de la Covid-19, puede ser el principio del fin del régimen de ‘Los Hijos de Jacob’.

(Insertar este hilo que explica –en inglés– quién es quién en Gilead (ojo este enlace es del primer tuit) https://twitter.com/HandmaidsOnHulu/status/1124367794051715073 )