'Fundación' es el mayor espectáculo visual que puede dar Apple TV+
Apple TV+
'Fundación' es el mayor espectáculo visual que puede dar Apple TV+

Después de varias encarnaciones diferentes y años de espera, la serie de 'Fundación' ya es una realidad. La adaptación de los libros de Isaac Asimov se estrena en Apple TV+ apostando por el espectáculo visual y simplificando la vasta creación del escritor estadounidense.

Por Marina Such - 24 Sep 2021

¿Cómo puede hacerse una serie sobre la conservación del conocimiento y la cultura? La respuesta a esa pregunta está en la base de cualquier intento de trasladar a la pantalla la vasta saga literaria de Fundación, la gran obra de un autor tan adaptado al cine y la televisión como Isaac Asimov. Cualquier espectador de ciencia ficción está familiarizado con sus tres leyes de la robótica, que son las que más han influido en obras audiovisuales del género, pero su magna opus se había resistido, hasta ahora, a convertirse en imágenes.

Ha sido Apple TV+, a través de los guionistas David S. Goyer y Josh Friedman, quien ha logrado salir airosa del intento, y para ello ha apostado por mostrar en pantalla todo el dinero invertido en recrear los planetas que componen el Imperio Galáctico, las estancias del emperador y el trabajo al que dedica su vida Hari Seldon, el gran protagonista de la historia cuya sombra se extiende a todos los capítulos. El espectáculo visual es de primer orden, hasta el punto de que resulta curiosa la coincidencia temporal con el estreno en cines de Dune, otra adaptación de un clásico del género con una gran apuesta visual.

Aquí también hay rivalidades del poder, pero son de otra índole. Seldon ha desarrollado la psicohistoria, un método matemático que le permite predecir el destino a largo plazo de grandes masas de población. El emperador lo considera un hereje porque afirma que su imperio ha entrado en una decadencia inevitable que lo precipitará a su fin dentro de unos cuantos miles de años. Como si fuera para mañana; las teorías de Seldon deben ser silenciadas.

Jared Harris da vida a Hari Seldon en 'Fundación'.
Jared Harris da vida a Hari Seldon en 'Fundación'.

Ese punto de partida permite a Goyer y Friedman armar la serie incorporando elementos de varios de los libros de la saga (que son 16, hay de dónde elegir) e introducir más acción y más tensión en la historia. En lugar de luchar contra lo inevitable, que es la elección del Imperio, Seldon opta por prepararse para acortar la era oscura que llegará después y preservar los conocimientos acumulados en la época. Podríamos decir que Seldon y sus acólitos quieren salvaguardar la mayor cantidad posible de enseñanzas de griegos y romanos clásicos para que no se pierdan durante la Edad Media y, así, facilitar que llegue antes el Renacimiento.

Quienes sean fans acérrimos de Fundación, quizás este enfoque tipo "The Expanse con muchísimo más dinero" les deje fríos. Sin embargo, es casi la única manera en la que meter mano a la obra de Asimov, e incluso así, el primer episodio puede abrumar con toda la presentación de qué es la psicohistoria, quién es esa familia imperial endogámica hasta el extremo y por qué temen tanto a Seldon. La labor de fotografía, vestuario, dirección de arte y efectos especiales ayuda porque se puede aplicar a la serie esa expresión tan "de señoras", como quien dice, de que es muy bonita de ver.

Los tres clones que forman la familia imperial.
Los tres clones que forman la familia imperial.

Pero es que lo es, y se agradece un esfuerzo de producción en títulos de género que, habitualmente, veían sus ambiciones narrativas coartadas por aspectos que no estaban a la altura. En Fundación, lo visual prácticamente supera lo que está contando aunque Goyer, que es el showrunner de la primera temporada, tampoco se haya puesto límites en ese aspecto. No todas sus decisiones funcionan y habrá quien la vea desapasionada en algunos momentos, pero no será por cortedad de miras.

Fundación intenta que una obra que podría acusarse de demasiado intelectual sea entretenida. Los conceptos que maneja Asimov se trasladan, en general, de manera bastante fiel, y los peajes a pagar para trasladarlos a la pantalla son casi inevitables. El arranque de la serie es prometedor.