La relación vital de Freud con la cocaína que nos descubrió 'su' serie
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La relación vital de Freud con la cocaína que nos descubrió 'su' serie

Estamos de acuerdo en que Freud es de lo más lejano a un biopic que nos podemos encontrar en Netflix. Lo que sí parece encontrar similitudes con la realidad es que el "padre del Psicoanálisis" mantuvo una relación muy estrecha con la cocaína pero, ¿hasta qué punto?

Por David Martín - 23 Jul 2020

La de Sigmund Freud con la cocaína es una relación que muchos han descubierto a raíz de la serie de Netflix, producción de la televisión austríaca con la que el gigante del streaming sigue la senda marcada por La Casa de Papel o Toy Boy, entre otras, al adquirir series que ya han sido emitidas por canales nacionales en abierto.

En Freud, prácticamente desde el primer capítulo vemos al protagonista, interpretado por Robert Finster, normalizar el uso de esta droga en su día a día. La llega a ofrecer incluso a algunos de sus allegados, por ejemplo, a su ama de llaves, Lenore.

Y aunque los guionistas de la ficción han alterado la realidad de la vida de Freud para hacer un producto más atractivo, sobre todo para el público joven, (no, Freud no resolvió crímenes más allá de sus aportaciones a algunas investigaciones desde el punto de vista del psicoanálisis), ese dato, el de la adicción a la coca de uno de los nombres más influyentes de la historia moderna es bastante cierto.

Freud describió la cocaína como "la emoción más hermosa, una euforia duradera y emocionante"

El Freud adicto

A Freud se le puede considerar como el responsable de introducir el uso de la cocaína con fines farmacéuticos. En 1884, aquel joven médico-científico se interesó por una sustancia que desde publicaciones de la época, como la revista 'Therapeutic Gazette', tildaban como la cura de todo. Y decidió probarla.

Los primeros efectos maravillaron a Freud, que lo describió en su ensayo 'Über Coca' como "la emoción más hermosa, una euforia duradera y emocionante" contra el cansancio e incluso contra el hambre. Un sustituto perfecto para la morfina que empezó a suministrar a algunos de sus pacientes, esperando que su uso se generalizase y originase una auténtica revolución en la medicina. Alguno de sus colegas, especialistas en oftalmología, llegaron a aplicarla incluso sobre los ojos de sus pacientes a modo de anestesia. Una locura vista desde nuestros días. Como afrodisíaco, para el asma, para los trastornos de la alimentación… La cocaína parecía el elixir de la vida. Por supuesto, no estaba ilegalizada: se podía adquirir en farmacias como quien compra hoy paracetamol.

En Freud el protagonista normaliza el uso de la cocaína
En Freud el protagonista normaliza el uso de la cocaína / Netflix

Para liberar la lengua

La adicción de Freud fue a más, a bastante más. De hecho, en una carta a su prometida en 1886 reconocía que había tomado la "sana" costumbre de esnifar unos gramos cada vez que era invitado a una de esas fiestas que se celebraban en los palacios de

Viena a finales del siglo XIX. Con ello lograba "liberar la lengua", explicaba. Incluso algunos expertos consideran que la obra maestra de Freud, 'La interpretación de los sueños', está tremendamente influenciada por el consumo de esta sustancia. Opiniones que los más puristas, por supuesto, rechazan.

Pero a medida que los efectos secundarios de la cocaína se hacían más evidentes, Freud fue dejándola a un lado. De hecho, él mismo reconocía que nunca se sintió enganchado. El secreto para ello: mantenerse ocupado, trabajando, para evitar tener la tentación de volver a consumir. Sin embargo, en total se estima que su relación con la cocaína duró 12 años, hasta la muerte de su padre, en 1896. Pero fue otra adicción la que contribuyó firmemente a su muerte: los 20 puros diarios de media que fumó durante gran parte de su vida.