'Dom' y el resto de series brasileñas que utilizan sus problemas sociales para crear ficción
Amazon Prime
'Dom' y el resto de series brasileñas que utilizan sus problemas sociales para crear ficción

Narcos, familia, crímenes y las calles de Rio de Janeiro. Son ingredientes suficientes para hacer de ‘Dom’ una de los estrenos más atractivos antes de que el verano nos lleve a la playa. Otro producto brasileño, cuya realidad inspira cada vez mejores historias.

Por David Martín - 31 May 2021

En 2020, Brasil tuvo el índice de asesinatos más elevado de toda América Latina, con casi 20 homicidios por cada 100.000 habitantes. Una cifra desmesurada, pero que constituye un caldo de cultivo atractivo para las producciones de ficción. El último ejemplo es Dom, una nueva serie de la factoría brasileña que llega este viernes a Amazon Prime Video.

El teaser lanzado por la plataforma nos da una idea de lo que podemos esperar en Dom: un thriller policiaco con el narcotráfico y la violencia como telón de fondo y en el que la familia juega un papel fundamental, con una dupla de protagonistas, un padre, Víctor Dom (Flávio Tolezani), y un hijo, Pedro Dom (Gabriel Leone), con vidas completamente contrapuestas. El primero es miembro de la inteligencia brasileña y azote de los narcotraficantes. El segundo, un joven que desembarca en el mundo de las drogas, primero como adicto y después como líder de un grupo delincuente. El destino de ambos confluye inevitablemente en medio del sórdido mundo de las drogas y el crimen de las calles de Río de Janeiro.

Con 8 episodios dirigidos por Breno Silveira y Vicente Kubrusly, Dom está basada en hechos reales. Y no es casualidad: como hemos apuntado antes, el alto índice de criminalidad ha convertido las calles de Brasil en un lugar con historias increíbles que llevar a la ficción. Otro ejemplo que ha cosechado críticas notables es Buenos días, Verónica.

No tan... 'Buenos días'

Cruda, cruel. Quizás la más fiel a la realidad. Buenos días, Verónica no tiene el narcotráfico como gancho, pero sí estamos ante un drama policial centrado en la violencia machista, otro de los mayores problemas de la sociedad brasileña que contribuye, desgraciadamente, a ese alto número de muertes violentas del país. Contado desde una perspectiva en la que el espectador es consciente en todo momento de las tramas detrás de la trama, buscando su complicidad a la hora de mantener la intriga hasta el final, Buenos días, Verônica tiene sus 8 capítulos disponibles en Netflix. Ocho episodios para concienciarse de la gravísima situación de muchas mujeres en un país en el que la violencia machista asesinó a una mujer cada dos horas en 2020.

Corrupción y polémica

Si lo que ocurre en las calles brasileñas es un buen hilo del que tirar para crear ficciones atractivas, lo que pasa en los despachos de las más altas esferas también. Túnel de Corrupción fue bautizada como una obra de ficción inspirada libremente en eventos reales. De hecho, al inicio de cada uno de sus 16 episodios, distribuidos en 2 temporadas disponibles en Netflix, los creadores lo dejan claro con un mensaje explícito: Los personajes, situaciones y otros elementos fueron adaptados para su efecto dramático.

Con esa carta de presentación arranca una trama de corrupción política que convulsionó a todo el país: la Operación Lava Auto, la mayor trama de sobornos y corrupción política de la historia de Brasil, con las petroleras y las constructoras como eje de operaciones. José Padilha, creador de Narcos, construye un relato que ha levantado ampollas entre los seguidores de Lula Da Silva y Dilma Rouseff, reflejados en la ficción estrenada poco antes de que el propio Lula Da Silva entrara en prisión (abril de 2018). El ataque de Rouseff, que calificó la serie como una distorsión de la realidad y propagación de toda clase de mentiras también contribuyó a que se convirtiese en todo un éxito en Brasil.

Una mirada al futuro

Pero el drama brasileño no es solo presente, sino también futuro. Series como 3% u Omnisciente nos trasladan a una sociedad avanzada, pero con problemas muy actuales. Quizás el primer título gozó de un mayor reconocimiento de la crítica: una realidad futura, en la que la sociedad brasileña ha quedado dividida por la tecnología, creando una clase privilegiada a la que todos aspiran para escapar de una vida miserable. El Proceso, como se llama al conjunto de pruebas que deben pasar para lograrlo, es el auténtico generador de conflicto. Una meritocracia excesivamente exagerada y despiadada que da cuerpo a una de las series brasileñas de más recorrido, con cuatro temporadas disponibles en Netflix.

Pedro Aguilera, el creador de 3%, insistió con una visión futura de su país en Omnisciente, estrenada el año pasado. Otra distopía en la que, esta vez, la vigilancia que sufren los ciudadanos gracias a unos pequeños drones que sobrevuelan su día a día se convierte en un arma de doble filo: les aportan una seguridad inaudita pero, a la vez, dejan en nada la privacidad de las personas. El ojo que todo lo ve, 24/7, pero que, curiosamente, se pierde un asesinato cuya investigación nos saca de la ciencia ficción para devolvernos a una realidad detectivesca más actual.

Crímenes, drogas, seguridad ciudadana, violencia machista… La realidad brasileña supera a una ficción que cada vez pone más acento portugués a los catálogos de las plataformas de streaming, con la esperanza de que, algún día, sea la ficción la que supere a la realidad.