'Doctor Portuondo' estrena la producción propia de Filmin siendo 100% Filmin
Críticas
'Doctor Portuondo' estrena la producción propia de Filmin siendo 100% Filmin

La primera serie producida por Filmin es 'Doctor Portuondo', una comedia que adapta el libro del mismo título de Carlo Padial sobre sus experiencias con un peculiar psicoanalista. Son seis episodios que no encajarían en ningún otro lugar que no fuera Filmin.

Por Marina Such - 29 Oct 2021

La imagen de marca es muy importante de mantener. Filmin se construyó la suya de ser el hogar del cine de autor y de las mejores series europeas durante años y ha conseguido mantenerla constante y reforzarla. Cuando llegó el momento de estrenarse en la ficción de producción propia, no podía no hacerlo con una serie que encajara como un guante en dicha imagen.

Esa serie es Doctor Portuondo, en la que Carlo Padial y Carlos de Diego adaptan el libro del primero que contaba sus experiencias yendo a terapia con un psicoanalista cubano bastante particular. También el propio protagonista es un rato especialito. Más neurótico que el Woody Allen de Annie Hall, lleno de inseguridades y de ideas completamente absurdas sobre lo que quiere decir ir a terapia, representa también una prueba de resistencia para el espectador: quien se ría con él y su manía por acaparar queso, está dentro; quien lo encuentre, básicamente, un tipo insufrible e irritante, no conseguirá pasar del primer capítulo.

Porque Doctor Portuondo, en ocasiones, cae en los mismos defectos que su personaje principal. Este cree ser el centro del mundo y más listo de lo que es en realidad. No logra entender a su psicoanalista porque es incapaz de pensar en alguien que no sea él mismo. Es un buen punto de partida para una comedia, eso es muy cierto; todo depende de nuestra tolerancia a un tipo así de ombliguista.

Hay que reconocer que Nacho Sánchez está perfecto en el papel protagonista, dando el tono adecuado tanto en la faceta más egocéntrica como cuando su fachada empieza a agrietarse, y Jorge Perugorría es un críptico y excéntrico psicoanalista envuelto siempre en el humo de su pipa. La estética, sin embargo, bordea a veces la autoparodia de lo muy indie y feísta. Lo que también hay que concederle es el buen provecho que saca a actores como Berto Romero y Arturo Valls como excéntricos pacientes. La "terapia" de Valls con una gallina es un momento álgido.

A Doctor Portuondo no se le puede acusar de no estar impregnada tanto de la personalidad de su autor como, sobre todo, de la plataforma donde está alojada. ¿A veces lo lleva demasiado lejos y parece que solo ella encuentra gracioso lo que le pasa a su protagonista? Cierto. ¿Es una serie perfecta para estar en Filmin? También.