Disney y sus personajes de serie: 'Mulán' busca replicar éxitos pasados
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Disney y sus personajes de serie: 'Mulán' busca replicar éxitos pasados

Son muchos más de los que pensamos. Los personajes de Disney no solo dieron juego en su día como dibujos animados o llevados al cine, sino que también protagonizaron series y hoy su demanda está al alza en Disney+.

Por Xaime Barreiro - 31 Aug 2020

Disney está en boca de todos —no solo por la recién estrenada plataforma, Disney+ — si no por la llegada de Mulán, la gran apuesta para 2020, sin pasar previamente por las salas de cine. La fórmula del éxito de la compañía con los remakes de sus personajes no es nuevo y se remonta a sus inicios, mucho tiempo atrás.

Los orígenes de The Walt Disney Company vienen de la década de los 20 del siglo pasado. Fue, concretamente, en 1923 cuando se fundó la mítica empresa de entretenimiento que se convertiría en la más grande del mundo. Competían con otros mastodontes, los Fleisher Studios, que habían empezado como estudio de animación en Broadway hasta que sus fundadores, los hermanos Max y Dave Fleisher, fueron despedidos por la Paramount Pictures en 1942.

Primer cartel de Walt Disney Company
Primer cartel de Walt Disney Company

Al hablar de Max y Dave estamos hablando nada menos que de creaciones como Betty Boop, Popeye y Superman. Esta última, la de Superman, sería la primera adaptación de un personaje de cómic a la pequeña pantalla. El superhéroe había sido creado por los amigos Joe Shuter y Jery Siegel, que morirían deprimidos y arruinados después de que la industria los apuñalara por la espalda.

Estos pioneros y creadores se movían en un mundo complicado y tremendamente competitivo

Esto sirve para entender que todos estos pioneros y creadores se movían en un mundo complicado y tremendamente competitivo en el que triunfar con un producto de éxito no era sencillo. El propio Superman fue parodiado por otro estudio, el que Paul Terry fundó en 1928 y que se llamaba Terrytoons. Su Super Ratón, junto con otros personajes como Luno o las urracas parlanchinas eran proyectados en los cines por la 20th Century Fox.

'Willy y el barco de vapor' está considerado como la primera aparición televisiva de Mickey Mouse

¿Y cómo competía Disney con todos ellos? Pues lo hacía con los cortometrajes de Silly Symphonies y el histórico Steamboat Willie, Willy y el barco de vapor en español. Este último está considerado como la primera aparición televisiva de Mickey Mouse. De este modo, empezaba Disney a trasladar su firma y un estilo de animar personajes que cambiaría la industria para siempre.

El calado de sus creaciones acabaría siendo transversal y sus personajes se colarían en las infancias de varias generaciones creando un fenómeno que nunca ha llegado a diluirse. Los parques temáticos son un buen ejemplo del impacto social del sello Disney. Tal es el valor de los personajes Disney que muchos de ellos, más allá de ver garantizada su perdurabilidad, llegan a resucitar transformados en protagonistas de sus propias series.

Personajes de serie

Hoy algunos clásicos de la casa todavía surten la plataforma Disney+ en la que conviven con otras novedades. Hay que tener en cuenta que estamos ante una industria que busca desesperadamente nuevos personajes sin llegar a encontrarlos. Hace años que se exploran el reboot y el remade como fórmulas para combatir la sequía creativa.

Todos los grandes estudios tratan de estirar hasta el infinito lo que un día les funcionó

Esto no es algo que afecte exclusivamente a Disney, sino que todos los grandes estudios tratan de estirar hasta el infinito lo que un día les funcionó. Ahí están las eternas vueltas a las que están siendo sometidos los nombres propios de las sagas de la Marvel Comics que Martin Goodman fundó en 1939. Otro ejemplo actual que reduce la curva de elipsis a los años 80 es el estreno de Cazafantasmas: Más allá anunciado para marzo del año que viene.

'Blancanieves' se convirtió en la primera película animada en lengua inglesa creada, además, en Technicolor

Disney, por su parte, ha tenido una memorable historia que poder recrear con nuevas producciones. Sus hitos empezarían en 1937, cuando Blancanieves se convirtió en la primera película animada en lengua inglesa creada, además, en Technicolor. ¿Podemos pararnos a calibrar hoy lo que eran ocho millones de dólares en aquella época? Porque son los que recaudó el largometraje solo el día de su estreno.

Posteriormente, y hasta hoy, Disney alternaría la animación con los personajes interpretados por actores reales. Entre las primeras podríamos destacar a Peter Pan o a Aladín, y entre las segundas a Mary Poppins. Pero hubo muchos más, con razón Walt Disney era la persona con más premios Óscar (32 en total) cuando murió en 1966.

Peter Pan 1973
Peter Pan 1973

Posteriormente, algunas de sus creaciones se irían convirtiendo en series aunque no todos eran personajes originales. La factoría de ficción también destacó por su magistral adaptación al mundo del celuloide de personajes precedentes de novelas como la propia Mary Poppins o de cuentos tradicionales como La bella y la bestia. Con respecto a esta última hay que destacar su viaje del mundo de los cuentos al de la animación y su posterior conversión cinematográfica con personajes de carne y hueso. El de La bella y la bestia es, sin duda, un buen ejemplo de la forma que tienen de evolucionar algunos personajes.

No todas las series acabaron siendo producidas por los propios estudios de Disney

101 Dálmatas tuvo dos series que fueron emitidas entre 1997 y 1998. Tras la exitosa película de 1992, en 1994 llegaría la serie de Aladín, de la que se llegaron a hacer 86 episodios. Otros seriales fueron los de Cenicienta, de la que Disney produjo en 1996 veintiséis capítulos que sirvieron para recrear la película original de 1950 o El libro de la selva. La mítica película se estrenó en Estados Unidos en 1967, por lo que fue el primer largometraje de la compañía después del fallecimiento de su fundador. La serie, de 1989, no se emitió en España hasta 1993.

También en el terreno de la selva y los animales salvajes en 1994 llegaría El rey león. Su éxito fue tan arrollador que hoy no solo cuenta con su propio musical sino que también llegó a tener su propia serie, que se estrenó en el canal Disney Junior en 2016.

Ariel también fue un personaje suficientemente fuerte como para que La Sirenita de 1989 tuviera serie propia, cosa que ocurrió en 1992. Y Peter Pan, que realmente había nacido como personaje para una obra de teatro en Londres, también acabaría protagonizando varias series, aunque ninguna de ellas corrió a cargo de Disney, que en 1953, había hecho la adaptación fílmica del personaje más exitosa de la historia.

'Alicia en el país de las maravillas', de 1951, se convertiría en serie en 1992

Alicia en el país de las maravillas, de 1951, se convertiría en serie, esta sí de la mano de la propia Disney en 1992, aunque se hicieron adaptaciones seriadas previamente en varios países. Hércules, la película de 1997 ya pareció nacer para ser serie pues, entre 1998 y 1999, Disney emitiría 65 capítulos a través del canal ABC Kids. La película Lilo y Stitch de 2002 también contaría con una adaptación en la que ambos personajes se convertirían en protagonistas de su propia serie al año siguiente del estreno del filme.

Disney en la actualidad

Está claro que cuando Disney decide ponerse detrás de un personaje para darle vida su recorrido puede ser inmenso. Las tazas, las camisetas, los bolígrafos, las libretas y disfraces darán buena cuenta de ello. Pero el indicativo más claro de que el público se ha quedado con ganas de más no es la mercadería sino las series y las secuelas fílmicas. El hecho de que estén de moda favorecerá su creación, pero ellas necesitan personajes y, a falta de nuevas creaciones, siempre se puede tirar de cantera.

Con 'Mulán', Disney decidió de pronto que el estreno se saltaría las salas de cine para pasar directamente y previo pago a su plataforma

La actualidad nos lleva a hablar directamente de Mulán. La película era esperada como agua de mayo por una industria que no está pasando por su mejor momento por culpa de la pandemia. El caso es que, con Mulán, Disney decidió de pronto que el estreno se saltaría las salas de cine para pasar directamente, y previo pago de 30 dólares en EEUU, a su propia plataforma. En enfado del sector fue sonoro y se expresó la preocupación por la posibilidad de que estén creando precedente.

Pero esto nos indica que las plataformas acentúan su creciente influencia y, como sabemos, uno de sus grandes reclamos son precisamente las series. No sería raro que ahora, más que nunca, los personajes busquen en ellas tener una segunda vida. Ya veremos si ocurre eso con Mulán.