'Dickinson' estrena su tercera temporada como la comedia más atrevida de Apple TV+
Críticas
'Dickinson' estrena su tercera temporada como la comedia más atrevida de Apple TV+

Los Emmy que ha ganado 'Ted Lasso' han ayudado a dar visibilidad a Apple TV+, visibilidad que puede venirle muy bien a 'Dickinson' en su tercera temporada. La comedia estrenará sus últimos capítulos siendo una de las grandes tapadas del servicio y, también, una de las más atrevidas y juguetonas con su premisa.

Por Marina Such - 02 Nov 2021

Cuando Apple TV+ estrenó Dickinson, era un poco la rara avis de la cosecha inicial de series del servicio. En medio de la épica de See, la ucronía de época de Para toda la humanidad y los tejemanejes en el #MeToo de The Morning Show, la comedia creada por Alena Smith destacaba por ser una serie de época cuyos personajes hablaban como si vivieran en el siglo XXI y en la que su protagonista tenía visiones de la Muerte, toda tatuada, viajando en un carruaje tirado por caballos fantasmales.

Sin embargo, también quedó claro desde el principio que iba a ser una ficción guiada solo por su propia brújula, al estilo de su Emily Dickinson, y que exploraría todas las facetas de una joven de familia acomodada que no siguió lo que la sociedad marcaba para ella y que dedicó su vida a escribir incesamente en cualquier pedazo de papel que cayera en sus manos.

Esa exploración continúa siendo el centro de su tercera y última temporada, de la que Apple TV+ estrena el viernes sus tres primeros capítulos. Sin embargo, la despreocupación inicial y las dudas sobre si quiere ser una escritora famosa y reconocida dejan paso aquí a la guerra. La entrega transcurre durante los años centrales de la contienda civil entre el norte y el sur de Estados Unidos, y aunque Amherst está lejos del frente, las consecuencias de notan allí. Los jóvenes son reclutados por el ejército de la Unión con la casi total seguridad de que no volverán a casa y Emily se obsesiona en mantener la esperanza en su entorno a toda cosa. La esperanza es esa cosa con plumas, escribiría.

La relación de Emily y Sue continuará ocupando el centro de la serie.
La relación de Emily y Sue continuará ocupando el centro de la serie.

Su esfuerzo contrasta con una situación familiar complicada. Entre su hermano Austin y su padre crecen las desavenencias y Emily aún tiene que conocer mejor lo que siente por Sue. Tiene claro que está enamorada de ella, pero todavía no es consciente de lo que eso quiere decir. Esas dos líneas argumentales se mantienen como nexo de unión en los capítulos, que no abandonan desvíos a veces alocados que, sin embargo, terminan mostrando la poca independencia que tenían las mujeres en la época.

Dicho desvíos no siempre aciertan, pero en todos hay algo que merece la pena. Se recuperan los encuentros de Emily con otros grandes nombres de la literatura estadounidense (en este caso, un Walt Whitman que es una improvisación de jazz ambulante) y sus visiones cada vez están más influidas por la guerra, tanto interna como externa. Y siempre que la cosa amenaza con volverse demasiado dramática, la serie tira de sus armas secretas, la señora Dickinson y la joven Lavinia, para aportar el humor.

En ese aspecto, Jane Krakowski y Anna Baryshnikov son las dos comediantas más comprometidas que tiene la ficción, dispuestas a abandonar todo sentido del ridículo para "vender" una situación, por muy absurda que sea. Siempre funcionan y son el mejor ejemplo del atrevimiento de Dickinson, que está más en la manera en la que entrelaza su ambientación de serie de época con su alma de ficción totalmente del siglo XXI, que en seguir el camino de Los Bridgerton con sus escenas de sexo (aunque aquí hay sexo también, solo que mostrado de otra manera).

Anna Baryshnikov y Jane Krakowski, como Lavinia y la señora Dickinson.
Anna Baryshnikov y Jane Krakowski, como Lavinia y la señora Dickinson.

Lo que ha interesado desde el principio a Alena Smith y sus colaboradores es la evolución de Emily y cómo ha dudado constantemente entre si su escritura debería ser publicada, si le vale con que la lean personas cuyas opiniones valora o si es suficiente con que tenga un impacto entre esas personas. La temporada muestra su camino hacia darse cuenta de qué es lo prioritario para ella y de la importancia que otorga a su proceso creativo. Y de la importancia que tiene Sue en todo.

Entre las comedias de Apple TV+, Dickinson es de las que más ha tenido que pelear para que recibiera la atención mediática que merece. El retrato de sus jóvenes mujeres es de lo más logrado y es donde su mirada contemporánea funciona mejor, ahí y en las apariciones de grandes literatos que enseñan a Emily algo sobre ella misma o sobre su oficio.

La serie llega al final dejando al mismo tiempo la sensación de que aún podía dar más de sí y que, al mismo tiempo, ha contado todo lo que quería.