'El destripador de Yorkshire' y otras 4 docuseries sobre asesinos en serie que se salen de la norma
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'El destripador de Yorkshire' y otras 4 docuseries sobre asesinos en serie que se salen de la norma

Dentro del auge del género true crime, las historias de asesinos en serie no son, todavía, tan numerosas. Por eso resulta llamativo el estreno en Netflix de 'El destripador de Yorkshire', que nos lleva a recopilar algunas de esas docuseries que diseccionan a estos criminales.

Por Marina Such - 16 Dec 2020

La docuserie de true crime más clásica es la que se acerca a un asesinato sin resolver que en su momento fue mediático o generó interés porque a su alrededor había circunstancias especiales. En Netflix es posible encontrar muchas que siguen esa fórmula, desde un clásico como The Staircase a la más reciente Carmel o una de las que inició la moda actual por el género, Making a murderer. En todas ellas se presenta el caso y se siguen las pistas que pueden apuntar a un culpable, que en numerosas ocasiones nunca ha sido atrapado.

Curiosamente, los asesinos en serie no son un objetivo tan popular de estas docuseries de true crime. Sí suelen centrar muchas ficciones (como Mindhunter), pero no tantos documentales seriados. Uno de los últimos ejemplos llega hoy a Netflix y se acerca a un terrible y muy mediático caso ocurrido en Inglaterra a finales de los años 70, El destripador de Yorkshire (caso, por cierto, que inspiró la miniserie Red Riding).

Imagen de una de las víctimas del Destripador de Yorkshire.
Imagen de una de las víctimas del Destripador de Yorkshire.

La serie, de cuatro capítulos, recoge testimonios de familiares de las víctimas, investigadores y periodistas sobre los 13 asesinatos que cometió este hombre entre 1975 y 1980, y que le ganaron ese apodo por comparación con Jack el Destripador, ya que estaba obsesionado con las prostitutas y mataba de la manera más brutal imaginable.

Todo apunta a que la docuserie, de los mismos productores de A los gatos ni tocarlos, va a tocar el clima de miedo y paranoia que se instaló en el norte de Inglaterra durante aquellos cinco años y el ambiente social misógino que no favoreció que el caso se resolviera con mayor prontitud. En ese último aspecto, la manera en la que la sociedad trataba a las mujeres a finales de los 70, podría ser complementario con El asesino sin rostro, un true crime que HBO España estrenó en verano y que se centraba en la investigación que la periodista Michelle McNamara hizo del caso del Asesino de Golden State.

Esa serie se sale de lo habitual en el género al situar su foco no en el perpetrador de los crímenes y las pistas que deja atrás, sino en sus víctimas, en cómo sus acciones todavía las afectan y, sobre todo, en la obsesión que McNamara desarrolló con la historia. Lamentablemente, no tuvo oportunidad de ver los frutos de su trabajo, pues falleció repentinamente dos años antes de que el culpable fuera atrapado.

'El asesino sin rostro' se preocupa más por las víctimas del Golden State Killer que por la investigación.
'El asesino sin rostro' se preocupa más por las víctimas del Golden State Killer que por la investigación.

Curiosamente, al acercarse a las figuras de asesinos en serie, el true crime ha optado más el género confesional. Las cintas de Ted Bundy, por ejemplo, mostraba cómo era uno de los psicópatas más famosos de Estados Unidos a través de sus conversaciones con un periodista en prisión, en la década de 1980. Y en esa misma línea se mueve una de las docuseries más malrrolleras posibles. Se trata de The Confession Killer, que arranca siguiendo el caso de Henry Lee Lucas, uno de los asesinos en serie más prolíficos.

Una vez detenido en 1983, Lucas confesó más de 200 asesinatos, pero todas sus declaraciones (o la gran mayoría) resultaron ser mentira. El escándalo alcanzó tales dimensiones en Texas, que la policía tuvo que revisar los métodos que se utilizaban para lograr esas confesiones y la importancia que se les daba.