'Dopesick: historia de una adicción' es una demoledora mirada a la crisis de los opioides
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'Dopesick: historia de una adicción' es una demoledora mirada a la crisis de los opioides

Una farmacéutica sin escrúpulos, unos pacientes que sufren las consecuencias de un medicamento vendido casi como milagroso y unos investigadores enfrentados a toda una maniobra a gran escala para tapar la verdad. 'Dopesick', que se estrena en Disney+, maneja varias tramas para contar el origen de la crisis de los opioides en Estados Unidos. Y el retrato es demoledor.

Por Marina Such - 12 Nov 2021

Las "series protesta" no son muy habituales en televisión, pero podríamos decir que Dopesick: historia de una adicción, encaja perfectamente en esa categoría. Igual que Así nos ven hacía con las injusticias legales que sufren las poblaciones negra y latina, la serie que estrena hoy Disney+ lanza una andanada demoledora contra las maniobras de la industria farmacéutica a la hora de poner a la venta medicamentos de los que se ocultan sus efectos secundarios, por llamarlos de algún modo.

En este caso, el medicamento en cuestión se llama OxyContin, un analgésico opioide que la farmacéutica Purdue lanzó para no perder la patente. Estamos a mediados de los 90 y en Estados Unidos existe cierto clima entre la comunidad médica de que es necesario hacer algo para aliviar a los millones de personas que conviven diariamente con dolores de todo tipo. Purdue ve ahí una gran oportunidad de negocio y desarrolla este analgésico sumamente eficaz, pero que tiene un pequeño problema, y es su alta capacidad adictiva.

Esa es la piedra fundacional de toda la miniserie, para la que su creador, Danny Strong, tiró de las más diversas fuentes a la hora de documentarse y optó por dotarla de una visión panorámica del tema. La epidemia de adicción a los opioides con receta alcanza a todos los estamentos sociales, por lo que Dopesick no se centra únicamente en un lado de la crisis. El resultado es ciertamente terrible, pero al mismo tiempo, da la sensación de pierde algo de fuerza al querer abarcar demasiado.

La familia Sackler es la propietaria de Purdue Pharma, la empresa responsable del OxyContin.
La familia Sackler es la propietaria de Purdue Pharma, la empresa responsable del OxyContin.

Porque la historia se cuenta en varios frentes y varias líneas temporales. En los 90 encontramos a la familia Sackler, propietaria de Purdue Pharma, envuelta en su propia versión de Succession y en la que uno de sus miembros desarrolla OxyContin como una evolución de un analgésico anterior. En esta trama, lo único que importa es mejorar los beneficios de la compañía. Los Sackler se pelean por acumular más poder y, mientras tanto, sus visitadores médicos reciben formación para vender el medicamento de la forma más agresiva posible y siguiendo unas tácticas que muchas veces caen en el acoso y el soborno.

Por otro lado, seguimos al médico de una comunidad minera de Kentucky y a algunos de sus pacientes, en especial una joven que trabaja en la mina, como su padre, y que recurre al OxyContin para no perder ni un día de trabajo pese a haber sufrido una seria lesión en la espalda. Y luego saltamos a principios de los 2000 y, ahí, nuestros protagonistas son varios agentes federales que investigan su Purdue mintió a sabiendas al lanzar el fármaco, que ha derivado en un espectacular aumento de la drogadicción y la criminalidad en aquellas comunidades.

Las tramas de los Sackler y de los pacientes del doctor interpretado por Michael Keaton son las que mejor funcionan porque logran crear respuestas muy intensas en los espectadores. El desprecio total de Purdue por nada que no sean sus cuentas de resultados, y las terribles consecuencias que el opioide provoca en quienes lo consumen, cumplen a la perfección la denuncia que pretende Dopesick. Ayuda a ello que Keaton y Kaitlyn Dever, los dos principales protagonistas de esa historia, están más que convincentes.

Rosario Dawson es una agente de la DEA en 'Dopesick'.
Rosario Dawson es una agente de la DEA en 'Dopesick'.

La tercera pata de la miniserie, la investigación federal en la responsabilidad de Purdue, completa el puzzle pero resulta un poco más fría. Que Rosario Dawson lleve el liderazgo en los primeros compases pone cara a los intentos por destapar la verdad, que se topan con una tapadera que llega a las instancias más altas posibles. Cada una de las tramas puede funcionar bien por sí misma, pero no siempre casan bien unas con otras.

Y, sin embargo, son necesarias. La frivolidad de los Sackler, la tragedia de los pacientes y los esfuerzos por conseguir justicia muestran hasta dónde llega la crisis y denuncian la situación a la que se ha llegado como una táctica desalmada por ganar más dinero.