Tres cosas que nos han gustado y otras tres que no tanto de la 2ª temporada de 'The Mandalorian'
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Tres cosas que nos han gustado y otras tres que no tanto de la 2ª temporada de 'The Mandalorian'

El Lado Luminoso de la Fuerza y el Lado Oscuro. El ying y el yang. Como en todo siempre hay pros y contras y esta segunda temporada de las aventuras de Mando y Grogu (el artista anteriormente conocido como 'Baby Yoda') no ha sido menos. Os hemos dejado 3 días completos para que hayáis visto el último episodio de la temporada y poder hablar sin tapujos, pero como nos gusta ser precavidos y no queremos fastidiar a nadie, estáis advertidos. A continuación vais a encontraros con SPOILERS tan grandes como un destructor imperial.

Por Israel Alejandre Carbajo - 21 Dec 2020

La segunda temporada de The Mandalorian ha llegado a su fin y es hora de poner en valor todo lo que Jon Favreau y Dave Filoni nos han contado en estos 8 episodios que, la verdad, no ha sido demasiado, pero han sido tan inteligentes dosificando la información que al ver desfilar los créditos de El rescate, el último episodio por ahora, nos hemos quedado con ganas de mucho más. Pero hasta que esa tercera temporada llegue, vamos a atesorar lo bueno y lo no tan bueno que nos ha dejado esta segunda tanda de episodios. Tres cosas que nos han encantado y tres que nos han hecho torcer un poco el gesto. Pero como en Serielistas siempre nos gusta ver el vaso medio lleno, empezamos por...

Lo bueno

A la izquierda , el cazarrecompensas con más corazón de la galaxia. A la derecha, el pequeñito ser verde que nos ha robado el corazón.
A la izquierda , el cazarrecompensas con más corazón de la galaxia. A la derecha, el pequeñito ser verde que nos ha robado el corazón.

1. Mando y Grogu

Son los reyes absolutos de la función. El cazarrecompensas estoico, justo y noble y el pequeño niño verde más adorable de toda la galaxia. En esta segunda temporada esa relación tan parecida a la de un padre y su hijo se ha afianzado mucho más. Porque sí, la misión de Din Djarin es entregar al pequeño Grogu a "donde pertenece", pero nadie quiere que ocurra eso. De ahí que uno de nuestros puntos negativos sea el que es, pero... eso lo contaremos más abajo. Alrededor de ellos gira absolutamente todo y, aunque hay momentos en los que la acción hace que Grogu salga de escena, es en capítulos como el 14 (La tragedia) cuando los dos están en problemas, cuando nos damos cuenta del nexo que han establecido el uno con el otro y claro, con nosotros. Porque lo que comenzó como una misión, como un encargo, se ha transformado en una relación muy especial.

2. Ahsoka Tano

Ahsoka es el mejor personaje de 'Star Wars' desde los de la trilogía clásica.
Ahsoka es el mejor personaje de 'Star Wars' desde los de la trilogía clásica.

Ha sido la gran robaescenas de la temporada. Tras meses de rumores y rumores, el episodio 13 (para muchos el mejor de toda la temporada), confirmó lo que la mayoría pensaba y quería. Ahsoka Tano, uno de los personajes principales de la serie The Clone Wars hacía acto de presencia en The Mandalorian. Y no vino solo a blandir sus espadas láser blancas y a lucir ese aspecto tan cool, no. Ahsoka llegó con un montón de revelaciones bajo el brazo. El nombre real de Baby Yoda, su origen, el por qué de su conexión con la Fuerza y el siguiente paso en la misión de Mando. Y de postre, nos dejó una frase que ha cambiado todo en la serie. Su "¿dónde está Thrawn?" nos hizo intuir que había algo mucho más grande en camino. Algo que días después Disney hizo oficial en su Investors day y que nos lleva de cabeza al siguiente punto positivo.

3. El universo compartido

El Gran Almirante Thrawn acecha en la sombra.
El Gran Almirante Thrawn acecha en la sombra.

La segunda temporada de The Mandalorian ha llegado como punta de lanza del relanzamiento y ampliación del universo Star Wars en Disney+. Además de las aventuras de Grogu y Mando, vamos a tener Guerra de las Galaxias para rato. Ahsoka, que pedía a gritos una serie propia visto lo visto en el episodio 13 tendrá una, y se las tendrá que ver con ese Thrawn del que muchos no sabréis nada y del que ya os dimos un par de pinceladas cuando se estrenó el capítulo La Jedi. Boba Fett, otro de los grandes beneficiados de esta temporada (que iba a tener peli propia hasta que el fiasco de Han Solo hizo a Disney replantearse su estrategia en cines) también tendrá ficción para él solo. Aparte de otras 7 series más que están en preparación.

Y si hablamos exclusivamente de The Mandalorian, la buena noticia es que todos esos grandes secundarios que vemos aparecer en un episodio, salvar el día, e irse por donde habían venido, tendrán más oportunidades de lucirse en las otras series. Sobre todo en las que coincidan en la misma línea temporal de la de Mando porque... ¿acaso creéis que Disney va a perder la oportunidad de interconectar sus series y hacer crossovers cuando la ocasión lo requiera? Las cartas ya están boca arriba y han tenido 16 episodios para colocarlas. Aunque en la galaxia de Mando, no todo es tan idílico como parece...

Lo malo

Todo el mundo quiere algo de Din Djarin...
Todo el mundo quiere algo de Din Djarin...

1. Mando "el recadero"

La segunda temporada ha tardado en arrancar, al menos, argumentalmente hablando. La trama en continuidad de la serie está clara: Din Djarin tiene que llevar a Grogu "con los suyos". No hay más. Algo que se resume en 10 palabras no puede tener una complejidad tan grande como para aguantar 16 capítulos. Por eso, durante la anterior temporada y parte de esta, había que entretener a Mando haciendo "cosas". Es decir, "si quieres que te diga dónde tienes que ir, antes tienes que hacer algo por mí". Es algo que ocurre mucho en los videojuegos. Para conseguir algo, antes necesitas hacer algo.

Hay que enredar la trama para que dé más de sí. Y si bien es verdad que la primera temporada aguantaba ese concepto de recadero porque todo olía a nuevo, en esta segunda, ha rozado en algún momento el cansancio por repetición. En el episodio 9, ayudar a derrotar un dragón monstruoso para conseguir un nombre. En el 10, llevar a un pasajero a cambio de un lugar. En el 11, otro recado más: robar un cargamento de armas a cambio de otro nombre. Incluso en el famoso episodio 13, la forma en la que Mando se encuentra con Ahsoka es gracias a un recado que le habían encomendado ciertos indeseables. Sí, es un cazarrecompensas, pero la estructura ya se estaba repitiendo demasiado. Menos mal que a partir del 14, las cosas tomaron velocidad y nos dejamos de recaditos...

2. Adiós a la 'Razor Crest'

¿Por qué siempre se destruyen los vehículos más molones?
¿Por qué siempre se destruyen los vehículos más molones?

Si hay algo tan famoso en Star Wars como sus personajes, esas son sus naves. El Halcón Milenario, los Ala-X, los TIE Fighter, la Slave I... y ahora también, la Razor Crest. Es la casa que han tenido Mando y Grogu durante temporada y media y donde han forjado su relación. Es otro pedazo de chatarra que además, esta temporada llevaba cayéndose a trozos casi desde el primer episodio. Pero era nuestro pedazo de chatarra. Por eso ha dolido tanto ver como un turboláser del crucero del Moff Gideon la ha desintegrado. Porque ya nada será igual. Era nuestra casa y nos la han quitado.

3. Luke Skywalker

¡Sorpresa! Soy Luke Skywalker.
¡Sorpresa! Soy Luke Skywalker.

Pues sí. No nos ha gustado. Luke es EL jedi. Al que más queremos y al que siempre nos gusta ver, pero no aquí. Porque en su día nos vendieron que The Mandalorian no iba a tener nada que ver con los Skywalker, que no íbamos a ver un sable láser. Sabíamos que Grogu tenía mucho que ver con la Fuerza, y luego llegó Ahsoka, pero los jedi en general y los Skywalker en particular quedaban todavía muy lejos. Hemos tenido culebrón Skywalker durante nueve películas y si The Mandalorian ha gustado tanto ha sido, entre otras cosas, por enseñarnos personajes y lugares que, si bien, también vivieron la caída del Imperio, lo hicieron desde puntos opuestos a lo que ya nos sabemos de memoria. Nos estaban contando historias nuevas. Pero en cuanto el color verde empezó a refulgir en el crucero del Moff Gideon y a cortar por la mitad a esos tan molones y terribles soldados oscuros, ya sabíamos de qué iba la película.

Luke venía a salvar el día. Y nuestros corazoncitos rebotaron porque ver a Luke en su plenitud es lo que siempre hemos querido. Pero no así. Y menos con esos efectos especiales que nos hicieron arrugar la frente. Nos pasó con Leia en Rogue One y nos ha vuelto a pasar con Luke aquí. No cuela, no queda natural. Se nota el Valle Inquietante (utilizar efectos digitales para recrear seres humanos). Usar al hijo de Darth Vader era el recurso fácil. Aparte de que es él el que se lleva a nuestro Grogu. El que ha separado al padre adoptivo de su hijo mientras asistíamos al gesto más sentido y tierno de toda la serie. Din Djarin renunciando a su código de una vez por todas y quitándose voluntariamente el casco mandaloriano para poder mirar a los ojos a su hijo adoptivo. Quizás, aunque solo sea por eso, Luke, te lo vamos a perdonar, pero Mando y Grogu tienen que volver a reunirse. Cuanto antes. Que llegue ya la tercera temporada.

Quién no se emocionase con esa escena es que tiene el corazón más oscuro que el del Moff Gideon.
Quién no se emocionase con esa escena es que tiene el corazón más oscuro que el del Moff Gideon.