'Big Sky' es el mejor ejemplo de los dramas que David E. Kelley creaba antes de 'Big Little Lies' y 'The Undoing'
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'Big Sky' es el mejor ejemplo de los dramas que David E. Kelley creaba antes de 'Big Little Lies' y 'The Undoing'

Uno de los grandes estrenos de Star en Disney+ es 'Big Sky', en la que dos detectives privados y una ex policía investigan la desaparición de dos adolescentes en una carretera rural de Montana. Es una de las últimas creaciones de David E. Kelley, guionista que lo fue todo en los 90 y que en los últimos años había cosechado gran éxito en HBO gracias a 'Big Little Lies'.

Por Marina Such - 26 Feb 2021

En la década de los 90, David E. Kelley lo era todo en la televisión estadounidense. Desde sus inicios en el equipo de guionistas de La ley de Los Ángeles (creada por el gran pionero en la creación de la figura del showrunner, Steven Bochco), Kelley consiguió encadenar varios proyectos que triunfaban tanto en audiencia como en los premios. Él lanzó la carrera de Neil Patrick Harris con Un médico precoz y la de Callista Flockhart en Ally McBeal, y dio rienda suelta a series que, aunque en la superficie eran dramas legales o médicos, siempre tenían algún toque inesperado, un humor peculiar o hasta alguna excentricidad.

Además de las ya mencionadas, el guionista tuvo en los 90 y principios de los 2000 los éxitos de Picket Fences, Chicago Hope, El abogado y Boston Legal, entre otros, pero la década de los 2010 marcó un periodo en el que parecía que había perdido el toque mágico con el público. Quizás su punto más bajo fue el piloto de aquella serie sobre Wonder Woman que nunca salió adelante, con Adrienne Palicki en el papel de la superheroína, y aunque creó algún proyecto con interés, como The Crazy Ones (el último trabajo de Robin Williams), ninguno pasaba de la primera temporada.

Hugh Grant y Nicole Kidman, en 'The Undoing'.
Hugh Grant y Nicole Kidman, en 'The Undoing'.

Big Sky forma parte del periodo de "resurrección" de Kelley gracias al éxito de sus creaciones para HBO. Esta serie se emite en ABC, que es el canal en abierto de Disney, y recuerda más a Picket Fences o incluso El abogado en los caminos menos habituales por los que se transita su trama y en el retrato de sus personajes. Los villanos, por ejemplo, tienen personalidades con su punto peculiar y las dos investigadoras ven cómo el caso de las chicas desaparecidas termina permeando sus vidas privadas. No se parece casi en nada a Big Little Lies y The Undoing, las dos series con las que David E. Kelley (junto con Nicole Kidman) ha triunfado en HBO. O solo se parece en que las tres son adaptaciones literarias.

En esas dos ficciones, la trama de misterio sirve para diseccionar a mujeres de clase alta que creen que tienen la vida solucionada, algo que, probablemente, va a repetirse en la tercera colaboración del guionista con Kidman, Nine perfect strangers, esta vez para Hulu. El molde de Big Sky, y probablemente el de Goliat, el drama legal que creó para Amazon Prime Video, será el que siga The Lincoln Lawyer para Netflix.

Esa es otra adaptación más para Kelley; si ahí será de una saga de libros de Michael Connelly, con The Institute volverá a trabajar sobre material original de Stephen King (como en Mr. Mercedes). Y aún tiene otro proyecto más por estrenar, El míster, una serie sobre baloncesto femenino para Disney+.

'Big Sky' no se mueve por donde podríamos esperar.
'Big Sky' no se mueve por donde podríamos esperar.

David E. Kelley está siendo tan prolífico de nuevo como en los 90, su época de mayor esplendor, cuando alternaba alucinaciones musicales con Al Green en Ally McBeal con enrevesadas tramas de asesinos en serie en El abogado. Big Sky entronca más con el tipo de ficciones que hacía entonces, buscando que el espectador no tenga nunca muy claro por dónde se va a mover la historia e intentando que todos sus personajes se salgan de los arquetipos.