'Bárbaros' es otra muesca en un género, el histórico, que no para de darnos alegrías
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'Bárbaros' es otra muesca en un género, el histórico, que no para de darnos alegrías

Puede que sea porque nos abre una ventana al pasado y eso es algo que a los seres humanos nos llena de curiosidad, pero el género histórico goza de una excelente salud dentro del universo de la ficción serializada. Y hay para todos los gustos.

Por Israel Alejandre Carbajo - 23 Oct 2020

Bárbaros ha sido la última en llegar. Una serie que nos lleva a una época tan lejana como la del Imperio Romano. Pero es el imperio de las traiciones. Su época de esplendor está a punto de llegar al cénit y son muchos los que quieren ver cómo cae. Incluso desde dentro. Esta serie alemana nos va a mostrar justo eso: la amarga batalla de Teutoburgo, donde los romanos fueron emboscados y traicionados por uno que decía ser "de los suyos".

Todo esto si lo vemos desde el punto de vista de Roma. Si lo vemos desde el de los teutones, la historia es muy distinta. Hablamos de una historia de liberación, de revolución. Porque esto es lo fascinante de las series históricas. Si viajar al futuro nos produce fascinación por imaginar lo que podría ocurrir más allá de nuestra época, viajar al pasado es un ejercicio también fascinante pero justo por lo contrario. Asistimos a una pintura, no siempre certera, de lo que nos antecedió.

Una fascinación que es más grande cuanto más retrocedemos en el tiempo, porque es cuando realmente nos damos cuenta lo que hemos avanzado como civilización. Y Bárbaros es justo eso, la recreación de algo que ocurrió, pero pasado por el tamiz del drama y de sus dos bandos. Porque a un hecho histórico le sienta de maravilla añadirle traiciones, corruptelas y pasiones más grandes que la propia vida. Y de esas, como vamos a comprobar, la ficción histórica va sobrada.

Roma

No abandonamos a los romanos, porque Roma es una historia fascinante. Y ya tiene unos añitos. La primera temporada se estrenó en 2005, hace ya 15 primaveras, cuando el 'boom' de las series todavía no había estallado. Pero ya por aquel entonces, y con HBO detrás, sus valores de producción y su ambición quitaban el hipo. Casi tanto como su historia.

'Roma' se estrenó antes de la fiebre por el mundo de las series que vivimos actualmente

En Roma asistimos a la transformación de la República romana en el Impero romano. Un cambio que fue muy violento y que tuvo como protagonistas a personajes que han trascendido la propia historia como Julio César. Además, para tener una medida de lo que le supuso esta serie a HBO, BBC y la RAI italiana (las tres cadenas que participaron) Roma sigue siendo una de las series más caras de la historia. Sus dos temporadas costaron 100 millones de euros. De los de hace 15 años.

Vikingos

Esta serie, dirigida por Michael Hirst (al que más abajo volveremos a ver por otra serie histórica) nos narra las aventuras de Ragnar Lothbrok, una figura mítica que aseguraba que era el descendiente del mismísimo Odín, el jefazo de la mitología nórdica. Su mayor sueño es explorar y conquistar nuevas civilizaciones surcando los mares.

'Vikingos' es una radiografía del mundo nórdico antiguo en el que la mitología se mezclaba con el día a día de sus habitantes

Además de ser un fiel retrato de estos fieros guerreros, Vikingos muestra un enfrentamiento que fue capital en las culturas más antiguas: la lucha entre las antiguas religiones nórdicas y el catolicismo. Pero tampoco perdemos detalle de la vida cotidiana de los pueblos vikingos más allá de la batalla. Una puerta a un mundo que de tan lejano como es, nos parece casi fantástico.

Versailles

Vamos a avanzar un poquito en el tiempo. Ahora estamos en el año 1667, momento de la construcción del Palacio de Versalles y año en el que se coloca esta serie en su primera temporada. Esta producción franco-canadiense gira en torno a la historia del mismo palacio y de los que lo habitaban: la aristocracia francesa.

Es una serie digna de ver sobre todo por la figura de Luis XIV, el rey sol. Un megalómano con una concepción del poder que cambió por completo la cara de Francia y su historia. La relación con su hermano, Felipe I de Orleans, las intrigas palaciegas, los triángulos amorosos... Todo junto conforma un suculento manjar francés que merece la pena degustar.

Los Tudor

Hay pocas familias en las que sentirse menos a salvo que la de 'Los Tudor'.
Hay pocas familias en las que sentirse menos a salvo que la de 'Los Tudor'. / Showtime

Volvemos a mencionar a Michael Hirst porque además de Vikingos, también fue director de Los Tudor. La serie nos lleva hasta la Inglaterra de Enrique VIII, un joven déspota que controla su reino sin tener en cuenta las necesidades de la población y que utiliza a las mujeres a su antojo, llegando a contraer matrimonio en hasta seis ocasiones. Los Tudor se convierte así en un retrato crudo y sin edulcorantes de una de las figuras más importantes de la historia británica.

Outlander

Vamos a saltarnos un poco la rigurosidad histórica porque Outlander es una mezcla de géneros: histórico, fantástico y romántico. Pero ha logrado engatusar a millones de espectadores en todo el mundo a través de la curiosa historia de su protagonista Claire Randall.

La mezcla de historia, fantasía y romance da lugar una ficción como 'Outlander' en la que el rigor histórico pasa a un segundo plano

La historia nos traslada hasta los años 40 del siglo XX, donde Randall es una enfermera en la Segunda Guerra Mundial. Durante un viaje a Escocia junto a su marido, acabará viajando en el tiempo hasta el año 1743. Además del desfase de vivir en una época distinta a la suya, tendrá que lidiar con aquellos que sospechan que ejerce la brujería por ser una mujer culta, además de meterse de lleno con un triángulo amoroso que le complicará el regreso a su tiempo.

Isabel

En nuestro país también tenemos muy buenas ficciones históricas. Para muestra, este botón: Isabel, es la historia de, posiblemente, la reina más influyente de nuestra historia, pero es mucho más. Es la radiografía de un país que a la vez nos presenta a una niña arrebatada de los brazos de su madre, una adolescente que no existió por culpa de una responsabilidad más grande que ella misma y además con la dificultad añadida de lidiar todos los días con el destino de ser reina en un mundo de hombres.

Uno de los mayores retos fue el ser fiel a la historia. La serie contaba con dos historiadores que trabajan junto con el equipo de guionistas, vestuario y arte. Fue uno de los mayores despliegues vistos en nuestra ficción. Cada episodio contaba con un presupuesto de 600.000 euros. Porque para poder ser fieles a nuestra historia no basta con recrearla, hay que meterse dentro de ella.