'Ana Tramel. El juego' propone un thriller convencional salvado por el toque social
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'Ana Tramel. El juego' propone un thriller convencional salvado por el toque social

Maribel Verdú regresa a televisión por la puerta grande, como la gran protagonista de 'Ana Tramel. El juego', un thriller sobre la larga sombra que arroja la industria de los juegos de azar en el que da vida a una mujer ante una segunda oportunidad en su vida.

Por Marina Such - 20 Sep 2021

Más de 4.300 millones de euros. Esa es la cantidad que el sector del juego movió en España en los primeros diez meses de 2020. El gasto en juegos de azar representó un 0,8% del PIB y, aunque su publicidad está regulada, es muy habitual encontrarse con anuncios de casas de apuestas online. Ese panorama es el que investigó Roberto Santiago para escribir el libro en el que se basa Ana Tramel. El juego, la serie que La 1 estrena esta noche y que estará disponible completa en RTVE Play.

Su punto de partida es el asesinato del gerente de un importante casino a manos de Alejandro, jugador de póker muy endeudado que, a la sazón, es el hermano de Ana Tramel. Ella es abogada, pero atraviesa una época muy mala de su vida, enganchada a las pastillas y el alcohol, y hace tiempo que no tiene relación con Alejandro. Sin embargo, él recurre a ella porque no tiene a nadie más. Será el inicio de una historia en la que Ana se verá empujada a buscar justicia para su hermano, y donde el negocio del juego es bastante más que un mero telón de fondo.

De hecho, después de que las casas de apuestas fueran las villanas en El Vecino, y que Riders mostrara el efecto que los juegos online tienen en los adolescentes, Ana Tramel. El juego va un paso más allá al destapar el lado más turbio del sector, el de las partidas ilegales, los prestamistas y los trucos para "fidelizar" a los clientes que, en realidad, fomentan su ludopatía.

Unax Ugalde interpreta a un hombre atrapado por el póker en 'Ana Tramel. El juego'.
Unax Ugalde interpreta a un hombre atrapado por el póker en 'Ana Tramel. El juego'.

Todo ese aspecto de la serie es el más interesante. La zambullida de Roberto Santiago en los entresijos del funcionamiento de los casinos y en el mundo paralelo, que roza la delincuencia, desarrollado a su alrededor es lo que le confiere un toque diferenciador. En sus dos primeros episodios, deja claro que nadie está libre de caer en las redes de la ludopatía y, de hecho, que ser un adicto no está tan lejos. El alcoholismo de Ana es otro ejemplo, y en muchos personajes se aprecia la necesidad de control y la obsesión que mueve esas adicciones.

Ahí encontramos el mayor potencial de Ana Tramel. Thrillers con abogados en horas bajas que se enfrentan a poderosas corporaciones hemos visto muchos y encontrar algo distinto que contar no siempre es sencillo. La serie de La 1 cae en lo convencional en muchas ocasiones, y tiene un primer capítulo que peca a veces de querer ser demasiado didáctico, con momentos más de TED Talk sobre los peligros del juego. Las relaciones entre sus personajes y, sobre todo, la amistad entre los que interpretan Maribel Verdú y Natalia Verbeke ofrece algo a lo que agarrarse, y va ocupando el centro de la ficción en el segundo episodio.

Los thrillers de La 1 están convirtiéndose no tanto en un subgénero propio, como que comparten bastantes características: mujeres que cargan a cuestas con algún trauma, una fotografía muy virada a los tonos azules, misterios con muchas ramificaciones que tocan algún tema que va más allá de la simple curiosidad por saber quién es el asesino... Tanto Malaka como La caza y Ana Tramel siguen esa línea, aunque es esta última la que apuesta más decididamente por la concienciación social.

Maribel Verdú y Natalia Verbeke son las protagonistas principales de 'Ana Tramel. El juego'.
Maribel Verdú y Natalia Verbeke son las protagonistas principales de 'Ana Tramel. El juego'.

Su referente literario se aprecia en la voz en off y hasta en la arquitectura sobre la que se construye la historia: Ana y sus colaboradores no están preparados para enfrentarse a la empresa propietaria del casino Gran Castilla y, conforme van descubriendo hasta dónde llega su influencia, el pasado de Ana gana importancia. Si ella quiere tumbar a la corporación, tendrá primero que hacer las paces con sus fantasmas.

La innovación no es el propósito de Ana Tramel. El juego. La denuncia de las tácticas de ese sector y la llamada de atención hacia lo extendida que está la ludopatía son sus objetivos principales, y eso puede, en ocasiones, entrometerse en la consecución de un thriller que enganche.