'Alba' quiere que el público piense sobre su historia de una violación
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'Alba' quiere que el público piense sobre su historia de una violación

El punto de partida de 'Alba' es el mismo que el e 'Fatmagül', la serie en la que se basa: una mujer es violada por cuatro jóvenes que pertenecen a una familia adinerada y vemos el esfuerzo de ella por llevarlos ante la justicia y por superar lo que le ha pasado. La ficción de AtresPLAYER Premium intenta también generar conversación, que el espectador sea consciente de que es una realidad que ocurre.

Por Marina Such - 29 Mar 2021

Las agresiones sexuales son un tema que las series han tratado e una manera muy directa en el último par de años. Desde Creedme y la investigación de un violador en serie que, al principio, no se toma en serio a Podría destruirte y las consecuencias que un acto así tiene en quien lo sufre o La jauría y su inmersión en un ambiente misógino, la manera en la que se ha retratado esta realidad dista bastante de cómo solía hacerse con anterioridad. Con estos precedentes llega Alba a AtresPLAYER Premium. Su punto de partida es una ficción turca, Fatmagül, pero es inevitable acordarse de referentes reales al ver su primer episodio.

Esos referentes están de fondo en la serie aunque su trama no los aborde. Al fin y al cabo, la historia arranca con Alba, de regreso en su pueblo de la costa, siendo drogada durante una noche de fiesta y violada en la playa por cuatro hombres. El inicio es, desde luego, impactante, pero para Elena Rivera no fue lo más complicado: "Es cierto que lo que impresiona mucho es cómo vamos a abordar el tema de la violación, que es en el primer capítulo, pero el reto ha sido la serie entera. Vivir ese proceso con Alba te diré, en mi caso, que ha sido más complicado que todo lo demás. Porque la violación es difícil, por supuesto, pero tienes bastante claro cómo se va a afrontar, en principio, cómo se va a grabar y lo que te vas a encontrar. Lo de después, ver si ella se sobrepone a eso y si tiene flaquezas o fortalezas para salir adelante, fue más el reto que la violación en sí, que también fue tremendo".

Las consecuencias de ese acto es lo que centra, en realidad, la serie, desde el proceso que Alba tiene que vivir a cómo afecta a su novio, Bruno (Eric Massip), y hasta a los agresores, interpretados por Pol Hermoso, Jason Fernández y Álvaro Rico, que explica que trabajaron conscientemente la relación entre todos ellos, amigos desde hace tiempo: "Este grupo, y así lo hemos trabajado, ha actuado siempre de manera conjunta. No quisiera llamarlo manada, por no tener ningún referente, pero en cierto modo sí. (...) Este hecho en concreto es una especie de bomba que va a desestabilizar tanto al grupo como a nivel personal. Entre nosotros sí debatimos si era la primera vez que hacían esto en conjunto, si realmente era el modus operandi de esta tropa, si luego cada uno iba por libre".

Ese trabajo de todos los actores para establecer las relaciones de amistad o sentimentales entre ellos se cimentó durante un mes de ensayos previos. Rivera y Masip debían conseguir que el espectador creyera que Alba y Bruno están felices juntos, mientras Rico, Fernández y Hermoso tenían que construir esa amistad que parece indestructible, pero en cuya fachada aparecerán muchas grietas también. Su posición, que igualmente da la sensación de ser intocable, se cuenta a través de una subtrama en la que los negocios inmobiliarios de su familia, y los juegos de poder por suceder al patriarca, se verán afectados por los intentos de Alba de que sus agresores sean juzgados.

Eric Masip y Elena Rivera son Bruno y Alba.
Eric Masip y Elena Rivera son Bruno y Alba.

Ese aspecto de saga familiar, más la recuperación de Alba de su trauma, busca que el espectador se enganche y quiera saber cómo va a seguir toda la historia, y así es como la serie pretende, también, hacerlo pensar."Es un tema muy delicado y creo que, a nivel personal, hemos tratado el tema con la máxima pureza y con realidad. Es un tema que está a la orden del día, y con que la gente se conciencie de que esto es una cosa tan delicada…", explica Jason Fernández, y Álvaro Rico concluye que "es muy pretencioso decir que con esta serie quiero cambiar (el mundo). Nos conformamos con que el espectador, después de cada capítulo, se vaya con algún interrogante".

Elena Rivera concuerda con su compañero de reparto: "Lo bueno de esta serie es que no intenta lanzar un discurso, sino que aunque la violación es el punto inicial, y de ahí surge todo, yo me pongo en el lugar de jóvenes que quieran ver esta serie y al final estamos lanzando ese mensaje por debajo de que hay una realidad que es innegable, que hay muchísimas chicas que sufren abusos, acosos, el miedo a volver sola a casa… Todo eso, de manera inconsciente, tiene más fuerza en la gente que lo esté viendo".