Mary Beard: Cómo vivían los Romanos

V.O: Meet the Romans with Mary Beard 2012
  • 1 temp.

Ficha técnica

Directores/as:
Hugo Macgregor
,
Jack MacInnis
Guionistas:
Mary Beard
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A la hora de acercarse a la Historia las producciones documentales pueden hacerlo a través de imágenes de archivo y recreaciones audiovisuales, o pueden elegir acercarse al lugar de los hechos acompañados de un guía especializado en la materia. Esta última opción es muy habitual en cadenas como la BBC, que en 2012 escogió a la académica inglesa especializada en estudios clásicos Mary Beard para descubrirle a la audiencia cómo era la vida en la antigua Roma.

Compuesta por tres episodios, la docuserie Mary Beard: Cómo vivían los Romanos se adentra en la ciudad italiana para mostrar los entresijos de la ciudad más importante del mundo hace dos mil años. Pero la reconocida catedrática de la universidad de Cambridge no se centra en aquellos que dirigían el imperio, sino que se ocupa de las vidas de las mujeres, hijos, carniceros, camareros, esclavos y tenderos que habitaron en la ciudad más poblada del mundo, con más de un millón de habitantes. Y a través de los epitafios y los monumentos funerarios que se mantienen en pie en Roma, es capaz de revelar sus increíbles biografías.

“La idea detrás del programa”, explicó Beard en una entrevista, “era mostrar que realmente todavía podemos encontrarnos con un montón de romanos muy comunes cara a cara. Podemos pensar en Roma como una ciudad de mármol, llena de tipos elegantes con togas. Claro que hubo algunos de esos. Pero las voces graciosas, sardónicas y conmovedoras de los hombres y mujeres todavía se escuchan fuerte y claro en la calle”.

Beard cultivó su pasión por el pasado desde muy joven. “Mi madre me llevó al Museo Británico a los cinco años”, desveló. En las galerías egipcias descubrió la inquietud por la historia cuando un miembro del personal sacó un paquete de un estuche y lo desenvolvió. “Era pan carbonizado de hace 2.800 años, Me emocionó. Incluso hoy, cuando sostengo un anillo que alguien llevaba hace dos mil años me emociona”, reconoció.

Acostumbrada a dirigirse a grandes audiencias en espacios cerrados, la catedrática descubrió pronto que “cuando hablo con la cámara no es tan diferente a dar una conferencia 150 años que saben un poco de latín. Son niños encantadores e inteligentes, pero para que se interesen por la política del año 1 a.C. tienes que darte cuenta de que no son una audiencia cautiva y que podrían estar tuiteando en la fila de atrás, a menos que llames su atención. No hago mucha distinción entre las audiencias”.

Interrogada por su interés por la televisión, teniendo en cuenta su prestigio académico y profesional, Beard señaló que no lo hace “por el dinero. Estoy segura de que hay personas que ganan millones, pero no son personas como yo. Puede ser por la vanidad. Podría intentar negarlo, pero no sería convincente. También estoy en una misión. Quiero que la gente estudie historia antigua y latín”, reveló. Ahora creo que la misión será conseguir que padres e hijos que nunca creerían que leerían un libro sobre la antigua Roma lo hagan para ver un programa de televisión al respecto”.

“Cometemos dos errores sobre el mundo antiguo”, explicó. “Una es suponer que fueron mejores que nosotros, que, por ejemplo, los antiguos Juegos Olímpicos no tenían intereses económicos. El otro, es pensar que nuestros Juegos Olímpicos son mucho más civilizados que las antiguas competiciones deportivas. Ninguno de los dos es verdad”, aclaró. “Somos más brutales de lo que fueron en muchos aspectos. El combate de gladiadores en el Coliseo era más como la lucha moderna que el boxeo: todo espectáculo y no mucho dolor. Y no había patrocinios. Los competidores en los antiguos Juegos Olímpicos eran a menudo amateurs. Ellos obtendrían una corona para ganar, pero cuando llegaban a casa tendrían comidas gratis por parte del estado de por vida. Romantizar el pasado es un error”.

Reconocida con la Orden del Imperio Británico en 2013 y el premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales, Mary Beard continuó con su labor divulgativa tras el éxito de Mary Beard: Cómo vivían los Romanos, con otras producciones como Mary Beard: La historia de Calígula, Mary Beard: Julio César o Mary Beard: Roma, un Imperio sin límites. Creaciones que aportan una nueva perspectiva a la Historia Antigua y que resultan imprescindibles para los amantes de esta época que fue determinante en el futuro de la humanidad.