Los fantasmas de la ciudad

V.O: City of Ghosts 2021
  • 1 temp.
  • Animación

Ficha técnica

Productores/as:
Elizabeth Ito
,
Melissa Cobb
Directores/as:
Elizabeth Ito
Reparto:
August Nuñez
,
Blue Chapman
,
Kirikou Shai Muldrow
Guionistas:
Elizabeth Ito
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Niégalo si quieres, pero la mayoría de las series que se consideran “infantiles” esconden algún componente turbio. La inocencia de los niños logra que determinadas bromas o situaciones pasen desapercibidas pero, si te paras a pensar, hay cosas realmente preocupantes. La premisa de Los Fantasmas de la Ciudad, la apuesta animada de Netflix, también juega en esta liga.

Volviendo a lo anterior, hay que decir que tan sólo hace falta pensarlo un poco: Calamardo de Bob Esponja lleva años atravesando una depresión; el tío abuelo Stan estafa turistas en Gravity Falls; y las referencias a drogas alucinógenas en Hora de Aventuras son incontables. En el caso de Los Fantasmas de la Ciudad, el planteamiento ya pondría los pelos de punta a cualquiera: un grupo de niños que pueden comunicarse con gente muerta.

Sin embargo, es evidente que el tratamiento y el tono de la ficción se alejan frontalmente de lo que podría ser El Sexto Sentido en versión animada. Es más, la propuesta opta por el humor infantil de manera decidida. Y lo hace en un relato de aventuras en pandilla que, curiosamente, también ofrece aspectos formales propios del documental, desde los testimonios a cámara al uso de imágenes de recurso.

Pero, ¿de qué va Los Fantasmas de la Ciudad? Fundamentalmente, el guion sigue los pasos de Zelda, una niña que, junto a su grupo de amigos, descubre historias sobre su ciudad por medio de espectros con los que puede comunicarse. Así las cosas, juntos forman el “Club Fantasma”, un equipo dedicado a rastrear y encontrar espíritus aparecidos en los barrios de Los Ángeles para luego entrevistarlos, hallando así culturas y etnias que coexisten en las mismas calles.

Esto último es uno de los valores más destacables de la ficción. No en vano, las tramas se basan en las vivencias de su creadora, Elizabeth Ito (Hora de Aventuras), japonesa estadounidense de cuarta generación que creció en diferentes barrios multiculturales de la ciudad angelina y supo entender durante décadas cómo la interacción entre generaciones y costumbres tan distintas pueden enriquecer a una comunidad.

En lo que respecta al terreno creativo, conviene señalar que éste es el primer proyecto liderado por Ito desde su debut como guionista en Phineas y Ferb. Ganadora de un Emmy y discípula de la factoría Cartoon Network, en 2015 la animadora dirigió un cortometraje titulado Welcome to My Life, en el que presentaba a un joven monstruo intentando encajar en el instituto.

Sin duda, aquella fue la génesis de esta serie. Y es que aquel trabajo pretendía ser el episodio piloto del proyecto que Ito intentaba levantar entonces junto a Cartoon Network. Sin embargo, pese al enorme éxito que obtuvo, con millones de visualizaciones en YouTube y una respuesta muy positiva gracias a su discurso antiracista, la propuesta se quedó en el olvido y nunca contó con el apoyo de la productora.

Cuatro años más tarde, Netflix resucitó el proyecto y anunció que entraría en producción en la primavera de 2019. Los Fantasmas de la Ciudad se unía así a la oferta de títulos de animación que preparaba la plataforma, con series como Inside Job, Battle Kitty, Trash Truck, Maya and the Three o Kid Cosmic; la cual, por cierto, venía firmada por Craig McCracken, otro creativo de Cartoon Network que encontró acomodo en la casa de Reed Hastings.

Cambiando de tercio, cabe destacar a parte del elenco de voces principales que dan vida a los protagonistas de la serie. Entre ellos, resulta obligatorio mencionar a la debutante August Nuñez, quien se mete en la piel de la joven Zelda; así como a Blue Chapman (Undone), Thomas, y los también novatos Michael Ren y Kirikou Shai Muldrow, Peter y Eva en la ficción.

Titulada originalmente City of Ghosts, Los Fantasmas de la Ciudad es una serie apta para todos los públicos que combina de forma ingeniosa la animación infantil de aventuras con el estilo de los documentales clásicos. Un cóctel llamativo que pretende que los niños de hoy comprendan desde el entretenimiento la importancia de la diversidad racial y cultural. Porque el mundo es un lugar aún mejor si somos capaces de observarlo desde distintas ópticas.