Leaving Neverland

V.O: Leaving Neverland 2019
  • 1 temp.

Ficha técnica

Productores/as:
Owen Phillips
Directores/as:
Dan Reed
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Hay leyendas populares que mueren como nacen, entre cotilleos y comentarios lejos de los micrófonos, y que desaparecen sin que nadie se pregunte por ellas. Y otras que necesitan de un documental para confirmar un secreto a voces que durante años se trató de silenciar. A este último grupo pertenece el documental de HBO Leaving Neverland, que en España podemos ver en Movistar y que relata los abusos sexuales a menores que cometió la estrella de pop, Michael Jackson.

Estrenado en 2019, y con cuatro horas de duración divididas en dos episodios, este largometraje documental dirigido por Dan Reed relata los abusos que sufrieron dos niños, James Safechuck, que conoció a Jackson en 1980 cuando tenía 10 años, y Wade Robson, una década después, cuando tan solo tenía siete años. Una historia que el cantante trató de silenciar, pero que finalmente vio la luz, gracias a la valentía y la madurez de sus protagonistas.

“Esta no es una historia sobre Michael Jackson”, aclaró Dan Reed en una entrevista. “Es una historia sobre abuso sexual infantil que le sucedió a dos familias se cruzaron con Jackson. El hecho de que el abusador sea Michael Jackson le da a la producción un alcance y una relevancia que agradezco. Pero es una historia sobre pedofilia. Esa podría ser la historia de cualquier depredador que se introduzca en una familia y haga que confíen en él”, sentenció.

A la hora de acercarse a la historia que narra, Reed explicó que surgió de forma casual en una conversación con un periodista. Surgió la pregunta “¿cuáles son las grandes historias sin resolver de las que todos han oído hablar?” y fue su interlocutor el que le preguntó “¿Qué hay de Michael Jackson? Es una gran historia y nadie sabe realmente lo que sucedió”, compartió el director antes de confesar que él no sabía mucho sobre la estrella del pop ni sobre “su música” porque creció en un hogar sin televisión en el que la música pop estaba prohibida. “Ni siquiera sabía, hasta la mitad de la producción del documental, que Billie Jean era una canción de Jackson”, admitió.

A diferencia de sus producciones previas, como Terror en Mumbai o Tres días de terror: los ataques de Charlie Hebdo, Reed centra su producción en pocas entrevistas. “Me di cuenta de que lo que le sucedió a James y a Wade era conocido solo por un número muy pequeño de personas, particularmente por la forma en que el abuso se desarrolló más adelante en la vida. Y tenías que sumergir al público, encerrarlo en la habitación con estas dos familias para poder comprender la sintomatología y la forma en que el abuso sexual infantil se manifiesta más adelante en la vida” detalló. “Aprendes que es complicado, que Wade podría tomar la posición de testigo en 2005 y decir “Michael nunca me tocó” porque “como dice en la producción, no había absolutamente ninguna manera de que dijera algo que pudiera meter a Michael en la cárcel”. Y precisamente el documental “acumula hasta más de tres horas para hacer entender al espectador lo que sucedió allí y por qué luego cambió su historia”.

Acostumbrado a contar historias difíciles, en las que los protagonistas afrontan innumerables dificultades, Reed declaró que “lo que es más angustiante que las descripciones gráficas del abuso sexual son las formas en que Michael manipuló emocionalmente a estos niños y los dejó caer”. Y añadió que Leaving Neverland “es una historia muy forense, detallada y concreta sobre dos individuos específicos que fueron abusados sexualmente por Michael Jackson”, una producción con la que tratan demostrar “cómo se desarrolla realmente este tipo de abuso sexual infantil”. Aunque las víctimas no sean conscientes de ello.

“Lo que ambos (James y Wade) experimentaron fue una seducción psicológica y física gradual”, explicó el documentalista. “Jackson no rompió violenta y brutalmente a estos niños pequeños. Se tomó su tiempo y los sedujo, de la forma en que un adulto seduciría a un adulto, pero, y esto es lo más horrible, trató a estos niños como adultos sexualizados”, comentó antes de reconocer que los familiares también “estaban siendo engañados por Jackson y se habían alineado con la narrativa de que lo que estaba sucediendo detrás de las puertas cerradas de la habitación en Neverland era simplemente diversión inocente”.

Las entrevistas con Wade y James se grabaron ocho meses antes de que salieran a la luz las acusaciones de agresión sexual contra Harvey Weinstein que dieron lugar al movimiento #MeToo. Y Reed reconoció que esto le motivó para hacer más entrevistas para su producción, porque fue “tremendamente alentador para las madres (de los niños) y para los chicos. Pero para la madre de Wade en particular. Ella sintió que era el momento de hablar”.

Tras el estreno del documental, Reed recibió miles de correos electrónicos de los fans de Jackson, e incluso organizaron protestas frente a su oficina. Unas airadas reacciones con las que también han tenido que lidiar los protagonistas de esta historia. “Lo que les ha pasado les ha enseñado que no tiene sentido enfadarse”, desveló el director. “No tiene sentido odiar. No te lleva a ninguna parte. Solo te duele”.