Las semillas del engaño

V.O: Seeds of Deceit 2021
  • 1 temp.
  • Documental

Ficha técnica

Productores/as:
Brigit Dopheide
,
Michiel van Erp
,
Monique Busman
Directores/as:
Miriam Guttmann
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Pacientes operados sin anestesia, destornilladores que se usan para prótesis de espalda, gente que vive con una barra de metal en el abdomen... Sólo imaginarlo ya supone un mal trago, pero es así: las negligencias médicas siguen ocurriendo. Y hay casos tan espeluznantes que se confirma eso de que la realidad acaba superando la ficción. Las semillas del engaño es un ejemplo, desde luego, y de los que ponen el vello de punta.

La historia nace de una revelación que conmocionó al mundo en 2017. El doctor Jan Karbaat, ginecólogo de profesión, había estado usando su propio semen para fertilizar a varias decenas de pacientes sin consentimiento durante las décadas de los 70 y 80. En total, se dice que 6.000 mujeres engendraron a cerca de 10.000 niños en los 40 años que ejerció Karbaat en Bijdorp, su clínica, situada en un suburbio de la ciudad portuaria de Róterdam.

De todas ellas, fueron 65 las pacientes que sufrieron en sus carnes la enajenación del doctor, quien aprovechó el deseo de estas mujeres por ser madres para hacer cosas inmorales a todas luces. Décadas y docenas de hijos después, Karbaat fue denunciado y la verdad salió a la luz. Lo curioso es que el ginecólogo de Rijswijk nunca pagó por sus actos, ya que murió a los 89 años y en abril de 2017, semanas antes de confirmarse el escándalo.

Titulada originalmente Seeds of Deceit, esta miniserie documental contó con la producción de VPRO y De Familie Film & TV. En 2021 se convirtió en el primer producto televisivo holandés en debutar en el Festival de Sundance. Lo hizo dentro de la sección Indie Series y sorprendiendo a los asistentes con una puesta en escena que recoge el funcionamiento de la consulta y el brutal testimonio de sus víctimas, incluido el de los hijos biológicos no reconocidos por Karbaat.

Por otro lado, cabe destacar que la máxima responsable del proyecto a nivel creativo no es otra que Miriam Guttmann, una documentalista con una breve pero interesante trayectoria hasta el momento. No en vano, antes de Las semillas del engaño, la realizadora apenas había dirigido el cortometraje Joy, un episodio de la serie documental In Europa, de geschiedenis op heterdaad betrapt y la cinta Seeds of Deceit, una versión de la misma historia estrenada en 2018.

Uno de los aspectos que más llaman la atención es cómo la directora intenta equilibrar tantas perspectivas distintas: la de las mujeres abusadas, la de los muchos hijos que tuvo, y también la de los llamados “superdonadores”, tipos que volvían cada dos por tres a la clínica de Karbaat a esparcir su material genético ilegalmente por todas partes. Y es que ésa es otra: el ginecólogo mezclaba semen de donantes distintos porque así lograba “un resultado más efectivo”.

Esto último es tremendo. A finales de mayo de 2017, con la investigación en un punto caliente, el banco de esperma del hospital de Rijnstate, en la ciudad de Arnhem, comunicó que Karbaat había usado el semen de 15 donantes muchas más veces que las 25 que permite la ley. ¿En qué se traduce esto? En que estos 15 individuos son ahora padres de un total de 548 hijos de 369 mujeres distintas. En otras palabras, cada hombre engendró una media de 36 bebés.

En 2021, aún no existen leyes estrictas que eviten que sucedan estas cosas. “La ley cambió en 2004 para que la gente ya no pudiese donar de forma anónima, pero no hay registro central (...) Los donantes aún pueden acudir a varias clínicas”, asegura la propia Guttmann, que no se esconde a la hora de defender la personalidad “compleja” de Jan Karbaat, al igual que lo hacen en el documental varias de las víctimas.

Como asegura Guttmann en una entrevista a Variety, hay una razón para que las reacciones a la figura de Karbaat pasen del “canalla sórdido” al “hombre cariñoso” sin apenas término medio. “Se adelantó a su tiempo y ayudó a lesbianas y madres solteras a tener hijos cuando nadie más lo hizo; pero, por otro lado, abusó de ellas y usó su posición de poder”. Sin duda, un síntoma de la complejidad del personaje que hace aún más interesante la propuesta.

Así, a lo largo de tres episodios, Las semillas del engaño exploran a fondo el terrible caso de Jan Karbaat. Y lo hace huyendo del titular ramplón o del retrato más superficial, pues se esfuerza en construir un relato íntimo protagonizado por madres e hijos reales, que se detiene en cómo sucedió toda esta historia y, aún más importante, en cómo sigue atormentando a día de hoy a los afectados en el plano personal.