Jamaica Inn

V.O: Jamaica Inn 2014
  • 1 temp.

Ficha técnica

Directores/as:
Philippa Lowthorpe
Reparto:
Ben Daniels
,
Charles Furness
,
Christopher Fairbank
,
Elliot Levey
,
Jessica Brown Findlay
,
Joanne Whalley
,
Matthew McNulty
,
Sean Harris
,
Shirley Henderson
,
Tristan Sturrock
Guionistas:
Daphne Du Maurier
,
Emma Frost
Ver serie

Producida por Origin Pictures para la BBC, Jamaica Inn es una miniserie de dos capítulos que adapta la novela homónima de Daphne du Maurier, publicada en 1936. Si eres de los que se perdió el estreno de la serie en 2014, HBO te da una nueva oportunidad para teletransportarte a los lúgubres parajes de la Cornualles de principios del XIX.

El relato sigue los pasos de Mary Yellan, quien, tras morir su madre, viaja hasta la costa de la región de Cornualles para mudarse a la posada que regenta su tía Patience, la única familia que le queda. Allí, la joven huérfana descubre que el éxito del establecimiento no radica en alojar clientes, sino en ser una tapadera para todo tipo de negocios turbios que terminan envolviéndola poco a poco en el mundo del contrabando.

El proyecto nace de un encargo de Ben Stephenson y Danny Cohen, ambos cargos de la BBC, que encomiendan la exigente tarea a Philippa Lowthorpe (The Crown), por aquel entonces ganadora del BAFTA (ganó otro en 2018), además de muchos otros premios y reconocimientos. Al frente de la serie la acompaña la guionista Emma Frost (The Man in the High Castle), cuyo libreto adapta la obra original de Daphne du Maurier. Aunque esto, como sabrán los más cinéfilos, no es la primera que se hace.

Y es que, ya en 1939, un tal Alfred Hitchcock traducía a la gran pantalla el relato gótico de la escritora británica. Pero la cosa no quedó ahí, ya que el famoso cineasta adaptaría un año más tarde Rebeca y, más adelante, en 1963, la mítica Los Pájaros. En total, tres novelas de la autora que el director de Psicosis llevó al cine y que sirvieron a Du Marier para ganarse el apodo de “la escritora favorita de Hitchcock”. Sin embargo, como curiosidad, fue precisamente la adaptación de Jamaica Inn la que menos gustó a la novelista; esto se debió a los muchos cambios que los guionistas Sidney Gilliatt y Joan Harrison tuvieron que hacer respecto a la historia original por culpa de las exigencias del actor Charles Laughton.

La miniserie fue rodada en Cornwall, Yorkshire y Cumbria a finales de 2013, pese a que originalmente iba a ser filmada en Irlanda del Norte. A pesar de los cambios, Jamaica Inn destaca por su ambientación, localizaciones y fotografía. En este sentido, Julian Court (Killing Eve), director de fotografía; Nick Wilkinson (Game of Thrones), director de arte; y Grant Montgomery (Peaky Blinders), diseñador de producción, se encargan de evocar la desolación que rodea al universo gris de Cornualles, presentando un territorio cubierto por la niebla y habitado por personajes que encuentran en la ilegalidad el único modo de sobrevivir.

Esta versión cuenta con un equipo artístico formado por: Jessica Brown Findlay, la señorita Sybil Crawley en Downton Abbey; Matthew McNulty (The Terror); Ben Daniels (The Exorcist); el ganador del BAFTA Sean Harris (The Borgias); y las nominadas Joanne Whalley (The White Princess) y Shirley Henderson (Okja). Esta última, por cierto, interpretó al minúsculo muppet de The Rise of Skywalker, Babu Frik, quien es, probablemente junto a Baby Yoda, uno de los últimos grandes amores del fandom galáctico.

Sin embargo, la del alienígena no es la anécdota más peculiar alrededor de Jamaica Inn, ya que tal vez lo sucedido durante su estreno lo supere. El 21 de abril de 2014 la BBC emitió el primer episodio de la serie, provocando aquella noche cantidad de quejas en las redes sociales por culpa de la calidad del sonido. Algunos usuarios incluso bromeaban con usar los subtítulos para enterarse de algo. De hecho, el propio actor John Challis, conocido por interpretar a Boycie en Only Fools and Horses, escribía: “Jamaica Inn se ve muy bien, pero no he escuchado una sola palabra (...) O los actores están murmurando, o la banda sonora está defectuosa”.

Al día siguiente, la cadena británica se disculpó y prometió estar arreglando el sonido para los siguientes episodios, pero lo cierto es que cuando la serie acabó el número de quejas había aumentado hasta las 2.200, provocando una diferencia de dos millones de espectadores entre quienes comenzaron la serie el lunes y los que la terminaron el miércoles. Además, por si el estreno fuese ligero de polémica, el directivo de la BBC Ben Stephenson (ahora en Bad Robot) achacó el problema, al menos en parte, a los propios actores: “Creo que probablemente no sea correcto señalarlo, pero es evidente que queremos que los actores hablen con claridad y den actuaciones brillantes, pero si nadie puede entender lo que están diciendo hay un problema”.

Sin embargo, esto no impidió que la serie obtuviera buenas críticas por parte de la prensa, aunque la mayoría de ellas fueron nada más que tibias. Por ejemplo, Mike Hale en The New York Times destacaba: “Tiene una atmósfera y fotografía hermosas, pero falta que pasen cosas”; mientras que Ellen E. Jones en The Independent era un poco más optimista, señalando que “tiene muchas cosas que disfrutar”.

En cualquier caso, la única forma de salir de dudas es dándole al play, cosa que quien se atreva a hacer hará solo dos veces, pues curiosamente HBO ha dividido los 180 minutos de esta ficción en dos capítulos de hora y media, y no en los tres episodios de una hora concebidos de partida. La historia, eso sí, se disfruta igual.