Houdini y Doyle

V.O: Houdini and Doyle 2016
  • 1 temp.
  • Drama

Ficha técnica

Productores/as:
Adrian Sturges
,
Nazrin Choudhury
,
Suzanne Colvin
Directores/as:
Edward Bazalgette
,
Jeff Renfroe
,
Stephen Hopkins
Reparto:
Michael Weston
,
Rebecca Liddiard
,
Stephen Mangan
Guionistas:
David Hoselton
,
David N. Titcher
,
Josh Brandon
Ver serie

La historia esconde infinidad de secretos. A principios del siglo XX, un prolífico escritor llamado Sir Arthur Conan Doyle descubría a otro individuo nada conocido, Harry Houdini, durante uno de los espectáculos de escapismo que el último ofrecía habitualmente en Londres. Se dice que la fascinación de Doyle era tal que, desde ese momento, surgió entre ambos una amistad en la que la magia y lo sobrenatural les hacía estar horas y horas debatiendo. Houdini y Doyle y toda su imaginería parten justamente de esta sorprendente y curiosa relación.

Para quienes estos nombres les suene de poco, hay que recordar que Sir Arthur Conan Doyle es el creador de Sherlock Holmes, el detective literario por antonomasia, así como de multitud de relatos de ciencia ficción, novela histórica, teatro y poesía. Por su parte, la figura de Houdini ha vivido siempre bajo un halo de intriga. Considerado uno de los mejores ilusionistas de todos los tiempos, el mago húngaro es conocido por asombrar a todo el mundo con sus trucos, copiados hasta la saciedad por compañeros posteriores.

En términos generales, la premisa de Houdini y Doyle consiste en explorar esta peculiar amistad en clave de ficción, imaginando cómo sería la relación entre escritor y escapista si se hubieran dedicado a resolver crímenes todas las semanas. Asimismo, la serie también aborda una de las facetas menos conocidas de la vida de Sir Arthur Conan Doyle: su interés por los espíritus y los fenómenos paranormales. De hecho, se sabe, incluso, que el creador de Estudio en escarlata llegó a pensar que Houdini tenía poderes de verdad.

Así las cosas, el argumento principal de la serie plantea cómo los protagonistas se ven forzados a unir fuerzas para resolver los crímenes más enigmáticos con la ayuda de Adelaide Stratton, la primera agente de policía de Scotland Yard. Como apunte, cabe señalar que la mayoría de los casos son inexplicables, siempre relacionados con temas sobrenaturales, por lo que el relato tiende a explotar el contraste entre la afición de Doyle a lo paranormal y el escepticismo de Houdini, para quien la magia no son más que trucos bien elaborados.

En lo referente al proyecto, conviene mencionar que detrás de Houdini y Doyle se encuentra el productor ejecutivo David Shore, creador de series como Battle Creek, Sneaky Pete o House, su gran éxito. A su lado se encuentran los artífices de la ficción, los guionistas David N. Titcher, con experiencia como consultor en The Librarians, y el nominado al Emmy David Hoselton, quien ha participado en títulos como The Good Doctor, la citada House e incluso en películas como El primer caballero, Vecinos invasores o Hermano oso.

Rodada en la ciudad británica de Liverpool, la ficción fue posible gracias a la colaboración entre un popurrí de empresas: ITV Studios, Sony Pictures Television, Shaftesbury Films, Shaw Media, Big Talk y Shore Z Productions. Por otro lado, cabría mencionar a los cinco realizadores a cargo de la dirección de la serie: el ganador del Emmy Stephen Hopkins (24); Robert Lieberman (The Expanse); Jeff Renfroe (Cardinal), galardonado en los Canadian Screen Awards; Daniel O’Hara (The Stranger); y Edward Bazalgette (Doctor Who), tres veces nominado al BAFTA TV.

En el plano artístico, la propuesta cuenta con un grupo de intérpretes de garantías. Entre ellos: Michael Weston (Home Before Dark); Stephen Mangan (Episodes), nominado al BAFTA Scotland Award; Emily Carey (Casualty); Noah Jupe (The Undoing); Tim McInnerny (La serpiente); Diana Quick (Retorno a Brideshead); Adam Nagaitis (Chernobyl); Jacob Blair (El Equipo A); o la actriz Rebecca Liddiard (Alias Grace), quien interpreta a Adelaide, personaje que se inspira en Edith Smith, la primera mujer en formar parte de la policía municipal de Londres.

A pesar de tener buenos mimbres, el resultado acabó dejando mucho que desear. En el centro de las críticas estaba el tono ligero de la serie y la nula química entre los protagonistas, quienes deberían funcionar como un reloj y más en este tipo de relatos estilo ‘buddy movie’. En este sentido, la reseña de New York Times refleja bien todos estos comentarios: “Los misterios están construidos con tramas demasiado delgadas para mantener el interés, y los personajes son también unidimensionales y aburridos, algo bastante extraño teniendo en cuenta cómo fueron los verdaderos Conan Doyle y Houdini”.

Fulminada por la mayoría de medios especializados, la serie, al contrario que sus personajes, no pudo ingeniárselas para escapar de su destino. La cadena FOX, encargada de su distribución en Estados Unidos, anunció la cancelación inmediata del proyecto, que se quedaba así sin una segunda temporada que continuase las peripecias de la pareja de detectives. La decisión no fue especialmente controvertida, ya que, durante el primer mes de estreno, la serie apenas había llegado a una media de 2 millones de espectadores en todo el país.

Con todo, resulta imposible no ver Houdini y Doyle como una gran oportunidad desperdiciada; más si se tiene en cuenta la indudable pasión que despiertan los personajes reales, conocidos y admirados por muchos a lo largo y ancho del planeta. Sin embargo, si algo nos enseñó Houdini es que nada es lo que parece, por lo que no sería descabellado que hubiera espectadores que sí encuentren distraídos los diez capítulos que componen la serie. Parece imposible pensarlo pero, ¿acaso la magia no consiste en eso?