Glacé

V.O: Glacé 2016
  • 1 temp.
  • Drama

Ficha técnica

Directores/as:
Laurent Herbiet
Reparto:
Anne Le Ny
,
Charles Berling
,
Julia Piaton
,
Lubna Azabal
,
Nina Meurisse
,
Pascal Greggory
,
Robinson Stévenin
Guionistas:
Bernard Minier
,
Caroline Van Ruymbeke
,
Gérard Carré
,
Hamid Hlioua
,
Laurent Herbiet
,
Olivia Jaudeau
,
Pascal Chaumeil
Ver serie

Glacé es una serie de televisión francesa que se emitió en 2017 en la cadena M6 y de forma internacional a través de Netflix. Esta ficción es una adaptación de la novela homónima de Bernard Minier, donde se explora el suspense enmarcado en un entorno frío y desolador al más puro estilo del drama criminal nórdico.

La trama se ubica en los Pirineos cerca de Saint-Martin, donde se descubre el cadáver de un caballo sin cabeza a 2.000 metros sobre el nivel del mar, en la parte superior de un teleférico. Entonces, la investigación quedará a cargo de los detectives Martin Servaz (Charles Berling), del Servicio Regional de Policía Judicial de Toulouse (SRPJ), e Irene Ziegler (Julia Piaton), de la Gendarmería Nacional. No muy lejos, la joven psiquiatra Diane Berg (Nina Meurisse) comenzará las sesiones de psicoterapia con Julian Hirtmann (Pascal Greggory), un peligroso asesino en serie arrestado hace años por el Capitán Servaz y encarcelado en la actualidad en una prisión de alta seguridad. Partiendo de esta premisa, los hechos comenzarán a complicarse cada vez más hasta desembocar en un retorcido juego entre un asesino en serie y un detective de lo más sagaz.

La ficción francesa está creada por Gérard Carré, conocido por títulos como En la sombra; Pascal Chaumeil, con trabajos como El profesional (León); Caroline Van Ruymbeke, guionista de Caïn; y Laurent Herbiet, especialista en adaptaciones famoso por Mi coronel. Juntos conforman un potente grupo de cineastas que lograron buenas valoraciones con esta apuesta.

Uno de los puntos fuertes reside en el apartado visual de la producción, que termina siendo hipnótico y le confiere un toque diferenciador, logrando unas imágenes que llegan a descolocar al espectador con una técnica muy intensa mediante la que se intercalan planos fijos de rincones en los que normalmente no existe información útil, con cenitales que enfocan la nieve o giros bruscos de la cámara.

La ubicación también juega un papel fundamental en la historia y, aunque las montañas desiertas y el clima frío son recursos ya vistos en los thrillers nórdicos tan de moda, resultan algo novedoso si se comparan con lo habitual del género en Estados Unidos. Así, nos encontramos ante una población aislada del mundo, con sus reglas y sus costumbres y la necesidad de sobrevivir en un terreno árido.

Para llevar a cabo la producción se contó con un reparto encabezado por el actor francés Charles Berling, conocido por su trabajo en Elle, Limpieza en seco, Tedio o Trapalium. Junto a él destacaban Julia Piaton (Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?), Pascal Greggory (Section zéro), Nina Meurisse (El jardín de Jeannette), Lubna Azabal (Incendios), Anne Le Ny (Intocable) y Robinson Stévenin (La Mantis).

Gracias a ellos y a los elementos ya mencionados, la cadena M6 logró buenas cifras de audiencia con los dos primeros episodios, alcanzando los 4.3 millones de espectadores y un pico de 4.85 millones integrado por un público de lo más heterogéneo. Sin embargo, tras este prometedor comienzo la audiencia fue desenganchándose progresivamente hasta estabilizarse en el final.

Glacé es un thriller policiaco nórdico al uso, aunque no esté ambientado en esa región geográfica, tomando los elementos característicos del género y explotándolos para que el entorno forme parte de la historia. Los planos desconcertantes, el clima frío y el ambiente absorbente son las claves para sostener la trama, intrigante en los primeros compases y algo predecible en los últimos.

Además, cabe destacar la grandeza de sus títulos de crédito, un apartado generalmente olvidado y con el que pueden hacerse grandes cosas. Atendiendo a este aspecto, encontramos que la serie se presenta con una introducción que logra captar el interés del espectador incluso antes de sus primeras escenas.

Así, Glacé queda recomendada para los verdaderos amantes del género, los que necesitan llegar al final sea cual sea el resultado. Los espectadores más exigentes puede que encuentren cabos sueltos en el guion y un final demasiado flojo para lo planteado anteriormente, pero la función de entretener queda aprobada con creces.