Foodie Love

V.O: Foodie Love 2019
  • 1 temp.
  • Drama

Ficha técnica

Directores/as:
Isabel Coixet
Reparto:
Agnès Jaoui
,
Eloi Costa
,
Ferran Adrià
,
Greta Fernández
,
Guillermo Pfening
,
Laia Costa
,
Marina Campos
,
Natalia de Molina
,
Nausicaa Bonnín
Guionistas:
Isabel Coixet
Ver serie

Foodie Love no está hecha para todos los gustos. Esta serie de Isabel Coixet para HBO y estrenada a finales de 2019 busca en el detalle y en el gusto por la comida su mayor aliado, aunque esto también descuadre a un espectador más habituado al ritmo y menos al intimismo. Porque es lo que quiere: lograr que termines poco a poco saboreando tu plato seriéfilo.

La ficción narra la historia de dos jóvenes interpretados por Laia Costa (Cites) y Guillermo Pfening (Vidas robadas) que se conocen a través de una app para amantes de la gastronomía. Quedan, degustan y se marchan –pero también se enganchan–. Y lo hacen con intensidad, como un par de foodies harían: hablando de cada detalle de los mil y un platos que puedes encontrarte por Barcelona.

Es ahí, en la ciudad condal, donde se desarrolla mayoritariamente esta ficción que también sale a Roma, Montolieu (Francia) y a Tokio para rodar. Un deseo de Coixet que busca dar a conocer el gusto de la directora y autora de esta serie tan personal por la comida. Por la buena comida. Porque es lo que se pretende mostrar a fin de cuentas, aunque no sea lo único.

“Espero que Foodie Love aumente las ganas de comer, y de follar también”. Esta máxima es la que Coixet repitió en numerosas entrevistas promocionales donde recalcó que el objetivo final era fusionar las dos cosas que más le gustan: las historias de amor y las historias de comida.

Así se establece esta serie cuyo original surgió en Nueva York, donde Coixet vivió en 2016. Allí descubrió la obsesión de los estadounidenses por hacer apps para todo y quiso fusionar sus dos grandes pasiones para configurar una ficción. Ahí arrancan las muchas curiosidades de ella.

La más destacable que es, a diferencia de lo que suele ocurrir en los rodajes, los actores comieron todo lo que les pusieron en el plato. De hecho, la propia Laia Costa reconoció que “comerse siete boles de ramen a las siete de la mañana” le pareció “más difícil” que una escena sexual. Y aun así, pese a pasarse días y días ingiriendo alimentos, en las horas de descanso no podían evitar picar algo del catering.

No fue lo único. Curioso es que el día después de su estreno fueron numerosos los barceloneses que salieron a la calle en busca del restaurante de ramen que los protagonistas encontraron en un mercado de la ciudad. No obstante, estos no contaron con que esta localización se falseó. Era un decorado.

Lo que no fue construido fue la pastelería con tintes japoneses que visitaron en el sexto capítulo, el restaurante de los Hermanos Torres, o el bar con cócteles imposibles que regentaba supuestamente Yolanda Ramos y al que se accedía clandestinamente. Todos ellos pueden encontrarse en Barcelona.

Otro de los puntos destacables es la música, la banda sonora de esta ficción. La rítmica cabecera se corresponde con el tema Heard somebody whistle de Jay Jay Johanson, aunque también encontraremos canciones tan dispersas como las propias de Yehezkel Raz, Jean Sablon, Jojl Hlrota o Lola Flores. Todo un abanico de sonidos bien configurados para dar más coherencia al relato.

Y así, con la olla en ebullición, justo antes de emplatar, esta ficción comenzó a recibir reconocimientos. Los primeros fueron las nominaciones a los Premios Feroz que otorgan anualmente los críticos españoles por las que Laia Costa se postuló como Mejor Actriz Protagonista de una serie y Foodie Love como Mejor Serie Dramática.

¿Es entonces esta ficción un plato bien preparado? Para gustos, dicen, los colores. Pero también las series y los sabores. Al menos no te irás sin la sensación de haber probado de todo. Saciedad, ante todo.