Felizmente casados

V.O: C'est comme ça que je t'aime 2020
  • 1 temp.
  • Dramedia

Ficha técnica

Productores/as:
Catherine Faucher
,
Joanne Forgues
Directores/as:
Jean-François Rivard
Reparto:
François Létourneau
,
Marilyn Castonguay
,
Patrice Robitaille
Guionistas:
François Létourneau
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¡Qué fácil es caer en la rutina! El trabajo, los niños, la casa... Cuando entras en esa vorágine, los días pasan lentos, sin pena ni gloria, y la monotonía y la falta de novedades hacen que delante del espejo no quede ni rastro de aquella persona sonriente y vivaracha. Combatirlo es posible, y aquí te damos opciones: cambiar el desayuno, practicar un deporte nuevo, o ver Felizmente casados, una serie que explora el tema y que no es, para nada, una buena influencia.

Y es que, para empezar, su argumento nos ubica en un tranquilo barrio residencial a las afueras del Quebec de 1974. Allí, dos familias en crisis dejan a sus hijos en un campamento de verano, pero cuando vuelven a casa se dan cuenta de la terrible verdad: tantas mentiras y una pésima comunicación han carcomido sus matrimonios. Sin embargo, el divorcio aún es tabú entonces, por lo que la única salida pasa por convertirse en criminales.

Estrenada en marzo de 2020, Felizmente casados podría enmarcarse dentro de ese género que aúna comedia y drama, y que tan buen resultado da cuando cuenta historias sobre crisis vitales y esposos en horas bajas. En este caso, estamos ante una propuesta canadiense, producida por Productions Casablanca, responsable de ficciones como The Disappearance o el drama criminal Série Noire, y titulada en su versión original C'est comme ça que je t'aime.

Respecto a lo puramente creativo, el culpable de convertir a dos matrimonios insípidos en un cuarteto de criminales sanguinarios no es otro que François Létourneau, guionista nominado al premio Genie en 2007 por su trabajo en el filme Cheech. En la pequeña pantalla, Létourneau ha colaborado en producciones como Les rescapés, Prozac, La Maladie Du Bonheur, Les Invincibles o la mencionada Série Noire entre 2014 y 2016.

Por su parte, las labores de realización recaen sobre los hombros de Jean-Francois Rivard, cuya trayectoria televisiva venía de estar íntimamente ligada a la de Productions Casablanca —había participado tanto en Série Noire como en Les Invincibles, ambas de la marca—. Sin embargo, la mirada del director estaba puesta en la gran pantalla. Es por eso que sus primeros pinitos en el medio son cortometrajes para luego implicarse en películas para televisión.

En el plano artístico, la serie reúne a una terna de intérpretes muy solventes. Entre ellos: Karine Gonthier-Hyndman (Les Simone); la nominada al Canadian Screen Award Marylin Castonguay (L’affaire Dumont); Patrice Robitaille (Québec-Montreal), ganador del premio Gémeaux; Sophie Desmarais (¿Me oyes?); Rémi-Pierre Paquin (True North); Jean-François Provençal (Trop) o el propio François Létourneau, guionista de la ficción, como Gaétan Deslile.

Éste último, precisamente, reveló algunas curiosidades acerca del proceso creativo. Una de las más interesantes tiene que ver con el momento que acabó dando origen a Felizmente casados: la mudanza del padre de Létourneau. Ahí, el guionista recordó cómo fue su infancia en los años 70, lo difícil que era la relación entre sus padres y lo mucho que su madre deseaba la libertad. Todo ello encendió la chispa para crear una historia en la que las esposas infelices se dedican a matar.

El resultado es envidiable: 10 estatuillas en la gala de los Premios Géminis, incluida la de Mejor Guion. Y es que Felizmente casados es una de esas propuestas que, pese a no ocupar portadas, te acaba sorprendiendo hasta engancharte del todo. Cierto es que el ejemplo de los Paquettes y los Delisles quizá no sea el mejor, pero nos recuerda lo importante que es buscar cada día un nuevo aliciente. Así que ya sabes, menos entregarte al despiadado crimen, lo que quieras.