El robo del siglo

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La Casa de Papel se ha convertido en un fenómeno mundial gracias al impulso de Netflix. Su fama es tal que, tarde o temprano, le tenía que salir algún imitador o alguna serie que intente aprovechar el tirón que tienen las historias sobre asaltos a bancos. Y ese ha sido el caso de la colombiana El robo del siglo, basada en hechos reales.

La serie cuenta la historia de un grupo de 30 personas que asaltó en 1994 el Banco de la República de Valledupar, en el departamento colombiano de César. El atraco concluyó con la sustracción de más de 24.000 millones de pesos, unos 28 millones de euros, en billetes no marcados. Un suceso que cambió la historia de la banca en Colombia.

Valledupar es una zona de Colombia conocida por ser la cuna del vallenato, un baile típico del país sudamericano (¿Os suena “un vallenato desesperado” de la canción La Bicicleta de Shakira y Carlos Vives?). Como los billetes no estaban marcados, se pidió a la población que los rompiese si se cruzaban alguno de esa serie, y pasaron a ser conocidos como los “billetes vallenatos”.

El parecido con La casa de papel es, de primeras, bastante evidente. De hecho, el nombre en inglés es The Great Heist, sospechosamente parecido al de la española, Money Heist. Sin embargo, esto es una estrategia más de marketing para atraer al público, porque, aunque tienen premisas parecidas, el tono y el desarrollo de ambas son muy diferentes.

Mientras que la fortaleza de la española está en la espectacularidad y la acción del atraco, la colombiana se centra en las historias humanas que llevaron a este atraco: relaciones intrafamiliares, la crisis en la vida de un hombre, el rol de la mujer en la sociedad colombiana en los años 90… Pretende mostrar cómo se prepara un atraco y qué hace una persona después cuando tiene todo ese dinero.

Aun así, tampoco supone una revolución comparada con la española e incluso tiene sus similitudes, sobre todo en cuanto en lo que el atraco se refiere. Además, los ladrones también utilizan nombres en clave (pero no de ciudades). Esto es algo habitual en este género y no sería reseñable si uno de ellos no se llamase El Abogado (ejem, El Profesor, ejem).

Sorprendentemente, la historia no tuvo una gran repercusión en los medios de comunicación, o al menos no como se espera para un atraco de dicha magnitud. De lo ocurrido solo se tiene constancia gracias a una entrevista y un libro que narra los hechos, por lo que hubo mucha parte en la que tuvieron que tirar de ficción.

La adaptación de esta historia a la ficción es Pablo González, que ejerce como guionista y director. El colombiano se está especializando en las versiones, ya que llegaba tras escribir para Netflix Historia de un crimen: Colmenares, la versión latinoamericana de la estadounidense American Crime Story. Le acompaña Camilo Salazar Prince, con quien coincidió en el cortometraje Cord.

Para atraer a un mayor público, cuenta con un reparto de lujo. Para empezar, vuelve a juntar a Andrés Parra y Christian Tappan después de compartir pantalla en la exitosa Pablo Escobar: El patrón del mal. Además, cuenta en su reparto con intérpretes de telenovelas populares como Waldo Urrego (Perdida) y Marcela Benjumea (Amor sincero).

Puede que sin tener como predecesora a La casa de papel, El robo del siglo no se hubiese colado en la lista de las 10 más vista en el mundo entero entre títulos como The Umbrella Academy, Vis a vis u Oscuro deseo, pero reúne todos los ingredientes para convertirse en un thriller de ladrones de bancos potente por sí mismo.