El rey, monarca eterno

V.O: The King: Monarch of Eternity 2020
  • 1 temp.
  • Fantasía

Ficha técnica

Directores/as:
Sang-Hoon Baek
Reparto:
Do-Hwan Woo
,
Eun-chae Jung
,
Go-eun Kim
,
Kyung-Nam Kim
,
Min-Ho Lee
Guionistas:
Eun-sook Kim
Ver serie

Si el cine surcoreano es de calidad, ¿por qué no iba a serlo también su ficción televisiva? Antes de la llegada de las plataformas, era casi imposible bucear entre las series de Corea del Sur, pero, gracias a Netflix, Amazon y compañía, conseguirlas es más fácil que nunca. Así que, para empezar, por qué no probar El rey, monarca eterno.

De primeras, la serie puede encajar muy bien en Occidente gracias al parecido inicial con Érase una vez. Nos trasladamos a un mundo paralelo en el que Corea es un reino y no una república. En este contexto el rey es asesinado por su hermano, que también intenta matar al heredero. Sin embargo, una misteriosa figura con una pistola le salva y este puede ascender al trono, aunque sin conocer la identidad de este héroe del que solo tiene su placa.

La serie transcurre 25 años después de estos eventos a través de dos mundos paralelos: el real y el del reinado coreano. El ahora rey deberá colaborar con la agente que le salvó una vez de niño para intentar detener a su malvado tío. Y es que el villano de esta historia opera entre ambos mundos para reunir las dos partes de una flauta legendaria con la que hacerse con el poder y una de esas mitades la tiene precisamente el monarca.

Detrás de esta historia está uno de los mejores tándems que podemos encontrar en la ficción televisiva de Corea del Sur. La encargada de escribir el libreto fue Kim Eun-sook, que está acompañada en la dirección por Baek Sang-hoon. Estos coincidieron previamente en Descendientes del sol, una de las grandes series coreanas y que más proyección internacional consiguió.

Con semejante equipo creativo, las expectativas estaban por las nubes. En Corea eran conscientes de las posibilidades de vender una nueva serie más allá de sus fronteras gracias a la presencia de ambos en el proyecto y la proyección que ofrecen las plataformas de streaming. Por eso, la producción elevó su presupuesto hasta los 25 millones de dólares.

A eso hay que añadirle un reparto estelar. En los papeles protagonistas encontramos a Lee Min-ho, con quien coincidió Kim Eun-sook en Herederos, en el papel del monarca del Reino de Corea; y Kim Go-eun, que repite con la guionista tras su colaboración en El Guardián: El dios solitario y grande, como la agente de la República de Corea.

A pesar de todo, no tuvo la acogida que se esperaba debido a ciertas polémicas que levantó en relación con el contexto político del país. En el momento de su emisión, Corea y Japón vivían ciertas tensiones y en el país peninsular no sentó bien que los templos del “Reino” siguiesen la arquitectura nipona. Tampoco gustó que los barcos se asemejasen a los de la flota japonesa, pero la productora lo justificó alegando que no podían grabar por la crisis del coronavirus y cogieron imágenes de archivo.

Aunque causase una leve decepción en Corea por las altas expectativas, El rey, monarca eterno sigue siendo un drama al nivel de los de Kim Eun-sook. Una historia escrita explícitamente para poder llegar al público occidental y que conjuga nuestros cánones con el imaginario y la historia del país asiático. Ideal para comenzar a introducirse en su universo.