Diarios de la cuarentena

V.O: Diarios de la cuarentena 2020
  • 1 temp.
  • Comedia

Ficha técnica

Ver serie

España, abril de 2020. La crisis del coronavirus se cobra centenares de muertes cada día. El país vive tal vez el peor episodio hasta la fecha. En esas, Televisión Española comienza la emisión de una nueva ficción. Pero no cualquiera, sino la primera serie sobre el confinamiento. Así nacía el martes 7 de abril Diarios de la Cuarentena, una sitcom semanal cuyos capítulos de media hora pretenden, desde una perspectiva cómica, desdramatizar en lo posible una situación tan límite y trágica como la que se vivía entonces. Como cabía esperar, la polémica estaba servida.

Narrativamente, la ficción está compuesta por un conjunto de sketches que reflejan de manera realista e íntima cómo se lleva una situación de confinamiento, en la que debes convivir sí o sí las 24 horas con tu familia, pareja o compañeros de piso. Y es que si ya es difícil entenderse en el día a día: decidir quién sale a comprar, quién limpia los baños o quién tiene el mando de la tele; en tiempos de pandemia todo se multiplica por mil. Así, incluso el más mínimo detalle se convierte en una bomba de relojería doméstica.

Producida por Morena Films, la serie nace de una idea original de Álvaro Longoria, ganador del Goya a Mejor Película Documental por Hijos de las Nubes, La Última Colonia en 2013. Por su parte, las labores de guion y dirección recaen sobre los hombros de Álvaro Fernández Armero y David Marqués, responsables, respectivamente, de Vergüenza y Campeones, galardonada esta última con 3 premios Goya y 11 nominaciones que incluyen Mejor Guion Original.

Siguiendo con el proyecto, sus propios responsables dieron algunas claves sobre el porqué del tono y el género elegidos en el momento de máxima urgencia nacional desde la Guerra Civil. Primeramente, en términos empresariales, hay que decir que “todos los rodajes habían parado y había una falta de contenido nuevo en televisión, pero a la vez había un aumento brutal del consumo, combinado con la necesidad de la gente de reír”. Precisamente es a esto último hacia dónde trata de apuntar Diarios de la Cuarentena.

“Decidimos una serie de sketches sobre la cuarentena que tuviera un humor blanco, divertido para todos (...) Somos amantes de la comedia, es el género que mejor dominamos y con el que mejor sabemos expresarnos. En esta situación no nos habríamos metido en otro género (...) La intención es la de hacer reír, tomar un poco de distancia y darle un pelín de sosiego al final del día. La comedia es el género para contar algo así; otra cosa sería muy truculenta”, señalan los creadores, que tuvieron que hacer malabares para sacar adelante el rodaje.

Y es que, además de dirigir las escenas mediante videoconferencias, el tándem hizo mandar a las casas de los actores una especie de kit de rodaje básico, formado por un iPhone, un trípode y un micrófono. Así, con los intérpretes haciendo de atrezzistas, maquilladores o iluminadores, se llegaba a grabar un episodio de 30 minutos cada tres días. Lógicamente, tiraron de nombres que fueran pareja o que vivieran juntos en la vida real; y aún con todo, lograron conformar una lista que cubre la mayoría de perfiles de la sociedad española, desde el matrimonio hastiado hasta los colegas inseparables, pasando por ancianos 'influencers'.

En concreto, entre los rostros más reconocibles están: Fele Martínez (Tesis), ganador del Goya; los nominados Carlos Bardem (Celda 211), Fernando Colomo (Isla Bonita), José Luis García Pérez (Carlos, Rey Emperador), Gorka Otxoa (Pagafantas), Carmen Arrufat (HIT), Víctor Clavijo (El Ministerio del Tiempo) o Juan Margallo (Campeones); Adrià Collado (Aquí no hay quién viva); Carlos Areces (Balada Triste de Trompeta), nominado al Fotograma de Plata; Montse Pla (Amar es para siempre); o la veterana Petra Martínez (Mientras Duermes), tres veces premiada por la Unión Española de Actores.

Estrenada con un tibio 8,4% de share y poco más de 1,6 millones de espectadores, la ficción de Televisión Española enseguida despertó las críticas de ciertos sectores conservadores, quienes atizaron a la propuesta cuestionando la conveniencia o no de hacer comedia en medio de una tragedia de estas características. ¿Era el tema demasiado reciente como para hacer humor con él, o por el contrario las risas son necesarias para sobrellevar los malos ratos?

Lo cierto es que, en cualquier caso, la propuesta fue bien recibida por la crítica especializada. El País, por ejemplo, la destaca como una producción “prudente y amable”. Un síntoma, tal vez, de las buenas intenciones del ente público, que insiste en que el único objetivo de su producto es ayudar a dibujar una sonrisa entre tanta desesperación y, de paso, donar todos los beneficios económicos a Cruz Roja para la compra de material sanitario.

En definitiva, por mucho que algunos lideraran movimientos para boicotear la serie, Diarios de la Cuarentena, guste más o menos, recuerda a sus espectadores un valioso mensaje: el humor es la mayor defensa que tiene una persona para hacer frente a las situaciones más difíciles. Y el día que se pierda el optimismo y la capacidad de sonreír ante las mayores adversidades, el mundo será un lugar más triste y oscuro.