Del dicho al hecho

V.O: Del dicho al hecho 1971
  • 1 temp.

Ficha técnica

Directores/as:
Jesús Yagüe
Reparto:
Amparo Baró
,
Emilio Laguna
,
Fernando Fernán Gómez
,
José Segura
,
José Vivó
,
Julia Trujillo
,
Licia Calderón
,
Luisa Hernán
,
María Elena Flores
,
Valentín Tornos
Guionistas:
Jaime de Armiñán
Ver serie

Un refrán se define como un “dicho agudo y sentencioso de uso común”. Al menos así lo entiende la Real Academia Española. Y es ahí donde Jaime de Armiñán quiso ahondar a principios de los 70 mediante una serie antológica con el denominador común del actor protagonista: Fernando Fernán Gómez.

Así se entronca Del dicho al hecho, esta ficción emitida por Televisión Española en 1971 compuesta por 13 episodios de corta duración. Cada uno diferente, diverso, con su correspondiente moraleja. Porque, sí, cada episodio se construye alrededor del refrán que le da el nombre. Desde un inicial ‘Madre pía, daño cría’ a ‘El último mono es el que se ahoga’, ‘En boca cerrada no entran moscas’ o el último ‘Quien cosido a las faldas de su madre’.

Todos ellos, además, contaron con la participación de una treintena de grandes actores españoles, habituales en los teatrillos televisados de la época, que pusieron su granito de arena en cada historia: Amparo Baró (Siete vidas), Teresa Rabal (Estudio 1), Mary Delgado (Estudio 1), Lola Herrera (La casa de los líos), Antonio Fernandis (Verano Azul), Tony Isbert (Teresa de Jesús), Juan Diego (Los hombres de Paco), Emilio Laguna (La sopa boba), Julia Trujillo (Estudio 1) o Luis Barbero (Médico de familia), entre otros. Pero si por alguien destaca Del dicho al hecho es por el rol protagónico de Fernando Fernán Gómez, un actor fetiche de Armiñán que también participó en la paralela Fábulas.

Y decimos ‘paralela’ porque el reconocido director y guionista no salió en una para meterse en otra: cuando acabó Fábulas (1968), arrancó el estudio de Del dicho al hecho. Ambas con el mismo protagonista, ambas con la crítica social leve como trasfondo, ambas con moralejas, ambas al más puro estilo del peruano. Si bien la previa constaba de 13 historias inspiradas en una fábula, esta que nos acontece abarcaba refranes. Y de qué forma.

Jaime de Armiñán es una de las grandes figuras del género dramático, especialmente telecomedia, en aquellos años. Su voluntad popular, de trasladar al pueblo tramas y emociones perfectamente definidas, con un lenguaje claro, para todos, le convirtió en un recurrente de la pequeña pantalla; aunque entre sus líneas también se encontraba una sutil crítica social de la época en la que se encontraba.

Corría el tardofranquismo, los últimos años de la dictadura de Francisco Franco. Por aquel entonces la censura había comenzado a ablandarse levemente entre unos directores cada vez más ágiles para ‘colar’ férreas denuncias de aquella España. Armiñán no era menos y dejaba que el telespectador sacase sus propias conclusiones de cada refrán. El director y guionista no moralizaba explícitamente, de eso se encargaría el inteligente espectador.

Precisamente por eso, por la época en la que se produjo y emitió esta serie, hay que reseñar las diferencias que el público actual puede encontrar. Si bien Armiñán domina el arte de la realización y dirige junto con Jesús Yagüe Arechavaleta las correspondientes tramas con ritmo, hay planos secuencia de Fernán Gómez en completo silencio hoy impensables en la pequeña pantalla. Pero ahí también está la gracia, en valorar cómo se hacía televisión en aquellos años.

Se hacía con costes bajos, los de una televisión que todavía no alcanzaba la mayoría de edad, pero con unos actores y un equipo técnico consagrado en el medio. La música, por supuesto, no podía ser menos, aunque también quedase en familia.

El motivo no es otro sino que el grupo Vainica Doble se encargó de la banda sonora de una cabecera cuanto menos acertada. ¿Por qué? Porque su letra está compuesta por refranes. Este mítico dúo femenino del pop español, que también se encargó de las letras de otros espacios del a pequeña pantalla como el programa Con las manos en la masa, ya se habían encargado de componer la sintonía y varias canciones en Fábulas. Y en Del dicho al hecho se repitió la jugada.

¿Y por qué decimos que cuando se eligió esta música quedó todo en familia? Porque Carmen Santoja, integrante del dúo musical, fue la cuñada de Jaime de Armiñán. Aunque no fue el único parentesco existente en este proyecto. También la hija de Fernando Fernán Gómez, Helena, participó en uno de los capítulos (‘Muerto al burro, la cebada al rabo’) como actriz.

De todos, según el diario ABC, el mejor puede que fuese el último, ‘Quien cosido a las faldas de su madre’: “Ha sido donde más y mejor se notó la versatilidad de Fernando Fernán Gómez en un personaje huidizo, muy preciso de matizaciones y tono, muy fácil de despeñar por el precipicio de absurdo, que él sujetó con buen arte inimitable”.

Unas palabras que evidenciaban el “balance positivo” de esta ficción tanto por la parte interpretativa, por la de realización y la de guion. “Es indudable”, alegó el diario ABC en su última crítica; como es indudable la opción de visualizar esta serie antológica y observar cómo era la televisión de 1971, cómo era la sociedad y cómo era la televisión.

Capítulos que no te puedes perder:

  • 1x02. ‘El huésped y la pesca, a los tres días apesta’
  • 1x10. ‘El que a hierro mata, a hierro muere’
  • 1x13. ‘Quien cosido a las faldas de su madre’