Cuando conocí al Chapo

V.O: The Day I Met El Chapo: The Kate Del Castillo Story 2017
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Ficha técnica

Directores/as:
Carlos Armella
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La vida de las estrellas de cine tiene que estar llena de momentos sorprendentes, en especial cuando se trata del universo fan. Pero pocos pueden decir que entre todos ellos se encuentra el capo del narcotráfico más importante del momento. La intérprete mexicana Kate del Castillo sí puede hacerlo. E incluso puede contar cómo fue su encuentro con él mientras era uno de los hombres más buscados del momento. Lo hizo en la docuserie de Netflix Cuando conocí al Chapo, una producción de tres episodios cargada de momentos sorprendentes y mucha polémica.

En octubre de 2015, Kate del Castillo (La Reina del Sur) junto al actor norteamericano Sean Penn (Mystic River) y dos productores se reunieron en algún lugar de la sierra de Sinaloa (México) con el Chapo Guzmán. Un encuentro que se produjo poco después de que el narcotraficante se fugase, por segunda vez, de prisión, y que tal vez no hubiésemos conocido de no ser por la entrevista que Penn publicó en enero en la revista Rolling Stone. En ella, el actor revelaba que el encuentro había sido propiciado por Del Castillo, a la que el narcotraficante había pedido que rodase una película sobre su vida. Y poco después de que viese la luz, el Chapo volvió a ser capturado.

Esta sorprendente historia, que bien podría haber sido el argumento de una telenovela mexicana, llevó a que la actriz fuese investigada por las autoridades aztecas, a que ambos intérpretes se enfadasen y ella se sintiese traicionada, y a que la prensa amarilla del país revelase todo tipo de asuntos sobre ella. “De mi situación la única culpable soy yo”, reconoció del Castillo en una entrevista. “Me hago responsable ciento por ciento de lo que hice. Pero me quisieron castigar de una u otra manera, pensaban que estaba coludida con el narco y pues no”.

Con el cineasta independiente Carlos Armella a cargo de la dirección, la docuserie de tres episodios contó con la producción de David Broome (The Biggest Looser). “En septiembre de 2016 me presentaron a Kate y ella tenía el deseo de contar su historia en forma de documental”, relató Broome. “El objetivo era capturar la historia de Kate, que es una historia muy diferente de lo que Sean Penn le había contado a Rolling Stone. Pero también había otros aspectos en los que quería entrar. ¿Cómo se encuentran una superestrella de la telenovela y El Chapo? ¿Qué llevaría a alguien como Kate a tener las pelotas para hacer lo que ella hizo? ¿Y por qué alguien como El Chapo permitiría a alguien como Kate entrar en su vida?”, planteó el productor. “Estamos hablando de la cultura de México, del gobierno mexicano, los medios mexicanos, las actitudes machistas, el sexismo, el trato hacia las mujeres, todos estos temas a los que nunca pensarías que conduciría esta historia”.

Según la popular actriz, contar su versión de lo sucedido con el narcotraficante en primera persona fue “una catarsis” y reconoció que lo hizo por su “paz mental”. “Cuando me lo ofreció Netflix también me di cuenta, y lo consulté con mis papás y mis abogados, que está bueno tener una plataforma así para poder hablar de cosas que no pude hablar y que nadie sabe, y explicar un poco cómo sucedieron las cosas y el por qué decidí hacer lo que hice”, reveló antes de reconocer que “no estoy pidiendo que a nadie le caiga bien, que aplaudan lo que hice, ni mucho menos, pero sí que no se me condene porque no cometí ningún crimen”.

Para Kate del Castillo la serie profundiza en cómo comenzaron sus contactos con el Chapo, con el que estuvo intercambiándose mensaje durante años, “porque busqué aceptar los derechos de la historia de una de las figuras del narcotráfico más controvertidas y lo que sucedió después”. Hechos entre los que no faltan el desengaño que sintió la actriz por la posterior actitud de Penn. “Él y sus dos amigos productores habían planeado esto de antemano y me mantuvieron fuera. No tenían ninguna intención de hacer la película”, reconoció.

Entre las diversas polémicas que rodearon el estreno de la producción, en 2017, estuvieron las reticencias de Sean Penn a que viese la luz. “La sangre estará en manos (de Netflix) si esta película causa daños corporales”, escribió su representante en una carta en la que también calificó de “profundamente decepcionante” que “Netflix y sus clientes hayan elegido ignorar el peligro extremo que están creando a sabiendas”. Un enfado propiciado por la entrevista que aparece en la serie al abogado de Kate y en la que puede interpretarse que el actor habría estado relacionado con la posterior captura del narcotraficante.

“Realmente lo que creo es que a Sean le preocupaba que fuera a parecer un imbécil”, desveló Broome. “Hubo cosas que Kate dijo que hizo que pusieran su vida en peligro y él se ve mal por las cosas que ella dijo sobre él”. Un desencuentro que es la guinda a un pastel audiovisual al que no le falta de nada, y que si formase parte de un guion de ficción algunos habrían descartado por descabellado y surrealista. Pero ya se sabe que, en demasiadas ocasiones, la realidad supera a la ficción.